Oligarquías ocultaron victoria de Canchas Blancas

Foto: Freddy Zarco

Víctor Hugo Chambi Ocaña

Un contubernio entre las oligarquías de Chile y Bolivia ocultó la victoria boliviana en la batalla de Canchas Blancas (Potosí), ya que ésta desvela la intención expansionista de los extranjeros y la traición de los connacionales.

“No es solamente la élite chilena la que tergiversa la historia, hay gente interesada en esa época, la misma que regaló el mar en 1904 a cambio de dos ferrocarriles, la misma que retiró a Bolivia de la guerra, es la que estaba interesada en mantenerla oculta y se olvidó”, dijo Ferreira a los medios estatales. 

La autoridad detalló que una vez concluida la guerra, en Bolivia gobernaron aquellas personas afines a una alianza con Chile, entre ellos el general Narciso Campero, el coronel Eliodoro Camacho y el minero Aniceto Arce, quienes se encargaron de  “desaparecer” los partes de guerra y luego de aceptar la versión chilena de la historia, en la que no se menciona las batallas de Canchas Blancas y Tambillo, únicas que se libraron en el actual territorio boliviano y que fueron derrotas chilenas.

Ante la consulta de ¿por qué se ocultó ese evento histórico?, Ferreira respondió que en la batalla de Canchas Blancas se secuestró, además de armas y mulas, una gran cantidad de documentación de las fuerzas chilenas que desvelaban su afán expansionista hacia el Atlántico.

“El soldado Jorge Donoso Amoategui, antes de morir, acaba de declarar que la intención del Ejército chileno es levantar al Paraguay contra la Argentina para hacer la guerra y que juntamente Chile y la supuesta ayuda nuestra —contaban con la oligarquía boliviana— invadirían territorio argentino”, dice la carta del coronel Lino Morales al general Campero, comandante de la quinta división.

Entre los documentos que se decomisaron a los chilenos se encontraban planos de la región de Lípez, rutas de Cotagaita a Potosí, Potosí a Sucre, de Cinti a Tarija, cinco mapas de Sucre a la frontera con Brasil, mapas de Tarija, Norte argentino, Paraguay y de Bolivia con señalamiento de caminos y puntos de abastecimiento.

También existieron las claves de comunicación para los agentes chilenos en Salta, Jujuy, Mendoza, San Juan, Córdoba, Tucumán, Buenos Aires, Entre Ríos Santa Fe, el Chaco, Asunción, Bahía Negra, y Brasil. 

Mientras que la oligarquía boliviana teme que se conozca el diario del coronel Ezequiel Apodaca, ya que en ella se detalla las cartas que se enviaban entre los inversores chilenos en las minas bolivianas y sus pares nacionales, el general Campero y el coronel Eliodoro Camacho, razón por la que asesinaron al expresidente Hilarión Daza, en Uyuni, cuando se dirigía a La Paz para dar cuenta sobre la guerra.

Una de las copias del diario desaparece con esa muerte, pero existen otros dos ejemplares del documento, uno en manos de Isolina Pantoja, ciudadana tarijeña que debió entregarlo a José Ayoroa, hijo del coronel Juan Bautista Ayoroa y combatiente en Canchas Blancas, que sin embargo fue asesinado en su hotel de la ciudad chapaca.

El tercer ejemplar fue entregado por el general Juan José Torres, en 1969, al Departamento V de Historia de las Fuerzas Armadas, donde permanece en resguardo.

Respaldo en 16 documentos 
Ferreira emplazó a las autoridades chilenas a “debatir” sobre la existencia de esa batalla, ya que recientemente dijeron que se trata de “un invento” del presidente Evo Morales, y aseguró que la primera base de documentación son los partes de guerra de ambos ejércitos.

Detalló la existencia de 16 de textos y documentos diferentes que dan cuenta de ese episodio de la Guerra del Pacífico. Ellos son: el diario del coronel Apodaca, las cartas de Arce y Camacho que se encuentran en el Instituto Geográfico Militar, un artículo de Carmelo Durán Gonzales en la revista Potosí del 10 de noviembre de 1956, el testimonio del coronel Gonzales Saavedra que acompañaba a Hilarión Daza que dice haber leído el diario.

También está la publicación de Juan Carlos Gonzales Saavedra de 1969, el mensaje del presidente Juan José Torres del 12 de noviembre de 1969, la breve reseña de la quinta división de Luis Alberto Ocampo en el periódico La Verdad de 1967.

Asimismo, las publicaciones de Fernando Capriles Marquez, hijo del vicepresidente Aníbal Capriles, Emilio Arce en Nueva Jornada de  1972, el libro Miseria y grandeza de la Guerra del Pacífico de Carlos Calderón Zaconeta de 1968, la conferencia del coronel Óscar Pantoja de 1969, La geopolítica chilena y la Guerra del Pacífico de Édgar Oblitas en 1959.

Finalmente están los textos Reivindicación marítima de Abdón Saavedra, 1970; Enrique Vidaurre Retamoso sobre el presidente Daza; la memoria del director de Telecomunicación Héctor Valdivia del 23 de diciembre de 1977; y el resumen del jefe del departamento V de las Fuerzas Armadas,  Edmundo Zanabria, que hace un relato y el prólogo de un libro inédito que se publicó en 2016. 

Canchas Blancas y Tambillo son batallas que pretendieron ser ocultadas hasta ahora.