Respuesta inmediata para las familias afectadas en Pucarani

El agua del río Katari afectó cultivos de cuatro comunidades.
Foto: Radio Patria Nueva

José Guzmán / Cambio

El Gobierno envió 100 frazadas, 15 carpas y 50 kids de ración seca como ayuda inmediata para más de 50 familias damnificadas en las comunidades de Iquiaca Grande, Coachijo, Queñacahua y Mucuña, del municipio Pucarani (La Paz), por el desborde del río Katari.

“El domingo ocurrió un desborde en el río que perjudicó a estas cuatro comunidades. Hay al menos 50 familias damnificadas que han tenido que salir de sus casas porque se inundaron”, informó el ministro de Defensa, Javier Zavaleta.

Sostuvo que apenas se conoció el hecho se desplegó un equipo de las Fuerzas Armadas para que ayude con las tareas de rescate y evacuación de los pobladores hacia áreas más seguras hasta que llegue la ayuda humanitaria.

“Estamos enviando estos insumos para los damnificados,  lo que más necesitan por ahora son carpas porque desde anoche han pasado la noche al aire libre debido a que sus hogares se llenaron de agua”, manifestó.

Alrededor de 20 casas colapsaron porque el agua remojó los cimientos de adobe.

Zavaleta dijo que desde la comunidad no se ha pedido un equipo médico, pero que de igual manera solicitarán al Ministerio de Salud que envíe una brigada para estar preparados ante cualquier emergencia o atención que se requiera.

Evaluación 

El Ministro viajó a la zona afectada con el fin de entregar los insumos a los damnificados y evaluar los posibles riesgos que pueda provocar la inundación.

“La Gobernación de La Paz se encargará de averiguar cuál ha sido la causa del desborde y esperamos que en las siguientes horas se tenga el informe”, dijo.
La autoridad indicó que hasta ahora no se reportaron víctimas, pero que sí hubo daños en algunos cultivos.

“Las familias que hayan perdido sus sembradíos pueden pedir el reembolso al seguro agrario”, expresó.

Prevención 

En Beni y el chaco tarijeño se esperan golpes de agua durante esta semana, pero no serán graves como en 2014 gracias a que “hace dos meses se hicieron labores de prevención y se evacuó a familias y ganado para evitar pérdidas”, aseguró.

La gravedad de las inundaciones que llegarán en los próximos días no será tan fuerte como en años anteriores. Sin embargo, no se descarta la posibilidad de que haya más desbordes y comunidades afectadas debido a que “esta clase de fenómenos no se pueden predecir”.

“Hay lugares que no los teníamos ni en alerta naranja y de pronto se han suscitado desastres. Por eso pedimos a la población que tome recaudos y esté siempre alerta hasta que pase n las lluvias”, expresó.