Fotografías y videos de niños en RRSS los exponen a riesgos

Los papás suben con frecuencia las fotografías de sus hijos a Facebook.
Foto: Cambio

José Guzmán / Cambio

Las publicaciones de niños en las redes sociales (RRSS) en distintas actividades son cada vez más comunes, sin embargo los padres no consideran los peligros a los que los exponen. Por ello, el especialista en educación digital Tein Alanoca dio tres consejos para prevenir que delincuentes accedan a esta información.

Fotografías o videos de la caída de sus dientes, sus primeras palabras, viajes, el primer día de clases, los lugares que frecuentan, la madre dándoles de comer, a qué hora sale toda la familia de la casa, etc, son algunas de las muchas actividades que los padres de familia registran en fotografías y videos y las comparten en redes sociales como Facebook, Whattsapp, Instagram, entre otras.

Alanoca explicó que esta actividad conocida como sharenting, se refiere a la acción de los padres o tutores de compartir excesivamente fotografías y videos de menores de edad, especialmente de hijos e hijas, sin tomar en cuenta su privacidad.

“Pueden ser fuentes de información para malhechores que las llegan a usar para cometer delitos como ser rapto, violaciones e incluso pornografía infantil”.

El especialista recomendó que para evitar ser víctimas de estos hechos delictivos se debe “verificar a las amistades que se agregan a los perfiles para comprobar que sólo hay personas del entorno social y conocidas”.

También se debe “revisar la configuración de privacidad en la cuenta que se tiene en una red social” para definir qué personas pueden acceder a las publicaciones y restringirlas a las cuentas de extraños.

Una vez hechas estas comprobaciones, Alanoca recordó que “nunca se publiquen referencias que permitan ubicar la dirección del domicilio, la escuela o los lugares que más frecuentan los hijos o la familia entera”, manifestó.

Asimismo, indicó que en caso de que se publique alguna foto o video donde aparecen hijos de terceras personas, “es necesario pedir autorización a los padres antes de hacerlo para no tener ningún problema legal”, puesto que esta acción está penada por la Ley 548 del Ñiño, Ñiña y Adolecente.

“El sharenting es como una ayuda involuntaria de los padres a los delincuentes porque les proveen de información que puede ser utilizada como material pornográfico, en el caso de los archivos digitales”, indicó el educador.

El daño puede ser aún mayor cuando se tratan de datos referenciales de las direcciones de los inmuebles o los sitios que son frecuentados habitualmente.

La jefa de la División Trata y Tráfico de la FELCC de La Paz, Gabi Coca,  señaló: “Proveer dicha información en una red social podría incluso resultar en la muerte de los menores, ya que los delincuentes los llegan a secuestrar para el tráfico de órganos”.

La autoridad policial señaló además que es responsabilidad y obligación de los progenitores velar por la seguridad de sus hijos en todo momento.

Alanoca recordó que hay criminales especializados en hacer trabajos de inteligencia a través de redes sociales para identificar a sus víctimas potenciales por el poco control de sus padres.

“La mejor recomendación es pensar que la imagen y la vida de un hijo se ponen en riesgo si no se controlan adecuadamente estas publicaciones que se volvieron populares”, agregó.