Rol protagónico en la industria eléctrica

Luego de doce años de profundas reformas en la economía y la intervención en sectores estratégicos, el Estado restableció su rol protagónico en el desarrollo de la industria eléctrica al garantizar el suministro de energía que demanda el mercado interno y de esa manera asegurar el acceso universal al servicio, como establece la Carta Magna.

Hoy la demanda interna es alrededor de 1.500 megavatios, mientras que la oferta en generación supera los 2.100 megavatios. Además el Ministerio de Energía prevé que hasta antes de 2025 el 100 por ciento de la población urbana y rural tendrá acceso al servicio de electricidad. Entretanto, a través de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENDE), el Estado asumió el desafío de generar excedentes mediante el incremento en la generación de energía eléctrica para la exportación.

Con esa perspectiva avanza en el desarrollo de nuevos proyectos orientados a diversificar las fuentes energéticas para afianzar la soberanía sobre los recursos y fuentes de energía eléctrica, generando seguridad energética para atender de manera prioritaria el mercado interno y alcanzar el mercado externo con la ejecución de nuevas infraestructuras hidroeléctricas, termoeléctricas, eólicas, entre algunas formas de generación.

La apuesta a la producción de excedentes marcha, prueba de ello es que recientemente el Banco Central de Bolivia (BCB), el Ministerio de Energías y la Empresa Nacional de Electricidad (ENDE) suscribieron dos contratos de crédito extraordinario para la ejecución de los proyectos de construcción de los parques eólicos El Dorado y San Julián, por un monto global de Bs 362,2 millones.

La Ley del Presupuesto General del Estado, según el ente emisor, autoriza al BCB a otorgar un crédito extraordinario a favor de ENDE en condiciones concesionales para financiar proyectos de inversión destinados a la generación y transmisión en el sector de energía eléctrica, orientados a incrementar la capacidad de exportación, o proyectos de generación interna del país.

Hasta ahora, el Estado dio pasos fundamentales para lograr situar al país como el centro energético sudamericano, en coordinación con el sector de hidrocarburos.