Bolivia tiene un rol importante en el diálogo entre venezolanos

Participación del canciller Fernando Huanacuni en los diálogos.
@MRE_Bolivia

Agencias

Bolivia ahora ocupa un rol importante a nivel internacional, como en su participación en el proceso de diálogo por la paz entre el Gobierno y la oposición venezolana, que se realiza en República Dominicana, afirmó ayer el canciller Fernando Huanacuni.

“Bolivia ahora está ocupando un rol importante a nivel internacional, Bolivia ya no es ajeno a temas muy importantes de la región y el mundo, en el caso del diálogo de Venezuela, un momento histórico entre el Gobierno y la oposición que va a dar muchos lineamientos para Venezuela”, explicó en contacto telefónico con  Bolivia TV.

Dijo que Bolivia acompaña la tercera reunión de diálogo, que comenzó el jueves, con el propósito de resolver los conflictos sociales, políticos y económicos en Venezuela a través de acuerdos.

El Canciller boliviano informó que en el diálogo se planteó la conformación de varias comisiones, como la económica, la social, la política y la institucional, entre otras, para dar una solución al conflicto.

“Lo destacable de este diálogo es que están sentados la oposición y el Gobierno en un horizonte que busca dar soluciones al tema de Venezuela”, explicó Huanacuni desde República Dominicana.

El Canciller dijo que existen grandes avances en las conversaciones, además agregó que los países acompañantes cuentan con un documento reservado en el cual se plantea una convivencia democrática por Venezuela.

Los puntos centrales para la oposición en este diálogo son lograr garantías electorales para los comicios presidenciales previstos para 2018, la apertura de un canal humanitario que permita el envío de medicinas y alimentos, la liberación de los encarcelados que consideran “presos políticos” y la restitución de los poderes constitucionales de los que fue despojado el Parlamento.

En tanto, el oficialismo exige el levantamiento de las sanciones económicas que pesan sobre algunos de sus funcionarios y el reconocimiento de la Asamblea Constituyente, un órgano plenipotenciario integrado sólo por oficialistas y no reconocido por numerosos gobiernos.