“Futvalle es para devolver lo que me dio el fútbol”

Wilder y un momento familiar en el campo junto con su esposa, Carola, y sus hijos, Fabiana y Santiago.
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La Paz / Reynaldo Gutiérrez

Wilder Arévalo es un apasionado del fútbol. Le gusta cocinar y salir de paseo con su familia. Sueña con crear la mejor academia de fútbol de Bolivia y el mundo.

—¿A qué se dedica?
—Hace tres años fundé la escuela de fútbol Futvalle, que cuenta con aproximadamente 300 estudiantes en las diferentes categorías. Desde 2016 hemos incursionado en competencias oficiales de la Asociación de Fútbol de Cochabamba, ganamos la Copa de Plata y este año vamos por la Copa de Oro.
En este período hemos visto el crecimiento de los chicos, cada día son mejores, y ésa es la mayor satisfacción que uno tiene. Me planteé armar una escuela de fútbol para devolver todo lo que este deporte me dio como jugador.
Queremos convertirnos en una academia de donde salgan nuevos talentos para devolverle a Cochabamba el don de ser el semillero del fútbol boliviano
—¿Es la mejor alternativa para seguir ligado al fútbol?
—Sí. Soy también fisioterapeuta de profesión, pero el fútbol es mi pasión y no lo puedo dejar. Hice la carrera de entrenador durante dos años, y seguimos asistiendo a cursos para capacitarnos más. Al año tengo previsto viajar a España para hacer un curso de 20 días en una de las academias que hay en Barcelona, en la fundación Marcet.
—¿Qué hace cuando está fuera de la canchas?
— Me dedico a mi familia, pese a estar mañana y tarde en la escuela, aprovecho al máximo estar con mi esposa, hijos y mis padres, el rato del almuerzo y en las noches para compartir cosas de nosotros.
—¿Cocina?
—Sí, me gusta hacer una parrillada y platos al horno. Aparte de la parrillada me salen bien las costillas de cerdo al ají, el chicharrón y pollo al horno. Conmigo nadie puede morirse de hambre.
—¿Qué anécdota recuerda?
—Nunca olvidaré mi debut a los 17 años en Wilstermann. En un partido contra Real Potosí me llamó el profesor Dalcio Giovagnoli para hacer el cambio, y lo grato del momento es que la hinchada aprobó mi incursión en el fútbol poniéndose de pie para aplaudirme. Fue algo emocionante.
Me acuerdo que una vez con amigos con quienes crecí en el fútbol, como Hugo Suárez y Danilo Eterovic, nos pusimos a hacer un asado, con el pacú que le mandó la mamá de ‘Huguito’, y cuando ya estaba en la parrilla hicimos caer el pescado, tuvimos que lavarlo y volverlo a poner, tardó en cocer y comimos cerca a la medianoche.
—¿Cómo ve el fútbol boliviano?
—Me asombra la falta de renovación, no hay jugadores que estén a la talla de lo que era antes, y eso es preocupante.
—¿Cómo será y qué selección será campeón del Mundial Rusia 2018?
—Apasionante porque llegarán en su mejor momento los jugadores Leo Messi, Cristiano Ronaldo y Neymar, que le darán el condimento de buen fútbol y goles, que es lo que pide la gente. Mis candidatos al título son Alemania, Brasil, Argentina y tal vez Portugal.
—¿Cuál es su sueño?
—Que Futvalle sea la mejor academia de fútbol de Cochabamba, del país y del mundo. Estamos a punto de sellar un convenio con la Alcaldía de Cochabamba para que me puedan dar en comodato un terreno donde pueda hacer un complejo, donde podría hacer una inversión de 400 mil dólares, poniendo en riesgo el patrimonio personal.

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Dato

Wilder Arévalo Ramírez, exfutbolista y entrenador de fútbol cochabambino de 37 años. Hoy es el director de la escuela de fútbol Futvalle, de Cochabamba.