Ventajas de la planta hidroeléctrica

 

Generar electricidad representa un avance en la contribución a la seguridad energética de un Estado y producirla a través de plantas hidroeléctricas tiene un valor extraordinario porque conlleva numerosas ventajas desde el punto de vista del negocio. Este concepto ayuda a comprender la importancia de la Central Hidroeléctrica de Misicuni, inaugurada ayer en Cochabamba. 

Desde el punto de vista de la industria, al margen de ser la primera fuente renovable en el mundo, la energía hidroeléctrica se diferencia de otras formas de generación por sus bajos costos de producción, operación y mantenimiento, sin mencionar su capacidad de almacenamiento, la tecnología y su alto nivel de eficiencia, entre varias cualidades.

La industria eléctrica en Bolivia se encuentra dividida en tres actividades: generación, transmisión y distribución, en tanto que la oferta está constituida por centrales de generación hidroeléctrica, eólica y termoeléctrica, principalmente.

La planta localizada en Molle Molle es una hidroeléctrica que cubrirá el 50 por ciento de la demanda de electricidad en Cochabamba, que junto con La Paz, El Alto y Santa Cruz son los departamentos más poblados del país, por tanto de mayor consumo de energía.

La implementación del anhelado proyecto se da en un contexto de desarrollo de la industria a nivel mundial, ya que, según la Agencia Internacional de la Energía, los grandes y pequeños proyectos de energía hidroeléctrica pueden mejorar el acceso a los servicios de la energía moderna y aliviar la pobreza en numerosas regiones a las que todavía no ha llegado la luz ni el agua potable.

La nueva planta de energía forma parte del Complejo Múltiple Misicuni, que se instaló con una inversión de 373 millones de dólares para proveer agua potable, riego y energía eléctrica para Cochabamba. Entre tanto, la Central  Hidroeléctrica Misicuni fue construida con una inversión de 142 millones de dólares y cuenta con una potencia instalada de 120 megavatios.

La política del Estado boliviano apunta a convertir al país en centro de distribución energética, que incluye la exportación de excedentes de electricidad.