“Cambian las acciones, no los estatutos”

Wálter Castedo, expresidente de la Federación de Fútbol.
Cambio

La Paz / Reynaldo Gutiérrez

El expresidente de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF) Wálter Castedo hace un análisis de las elecciones que se vienen y los candidatos a la presidencia del fútbol boliviano. 
 
—¿Cómo ve la elección del nuevo presidente de la FBF?
—Esperando quien gana y quien puede hacer algo por este fútbol que está venido a menos y desigual.
Esperemos que haya respeto al nuevo estatuto, aunque ya comenzaron a violentar porque hay gente que no cumple los requisitos y está registrada para ser candidata a la presidencia, no sé cómo será eso.

—¿Habrá transparencia con el nuevo estatuto?
—Siempre hay una forma mejor de hacer las cosas, eso es incuestionable, y si los estatutos nuevos lo aprobaron para que las cosas se hagan mejor en nuestro país, bienvenido sea, pero si lo aprobaron por aprobar nomás, ahí habrá que preguntar para qué lo hicieron, y si los estatutos no producen ningún cambio en la forma de juego, de sacar jugadores y equiparar nuestro fútbol al de los países vecinos, no se puede hablar de gran cosa.

—¿Se tiende a mejorar?
—La Liga cumplió su ciclo en el fútbol, y hoy ya hace daño. La Liga del Fútbol Profesional Boliviano daña al fútbol de Bolivia, se lleva muchos aportes económicos del fútbol boliviano, y muchas asociaciones y clubes de las asociaciones prácticamente no existen. Por tanto, si se mantiene la Liga con otro nombre, podría ser lo mismo y el cambio no se va a dar.
Creo que si hay una sola Federación que trabaje por todos los clubes, ahí sí podríamos esperar algo bueno.

—¿Con el nuevo estatuto se puede manejar mejor la FBF?
—Por lo que he leído es muy probable que no, pero por ahí estoy equivocado en la interpretación, no tengo exactitud.
Si nos vamos a volver a regir por un fútbol profesional que se lleva prácticamente todo lo que genera el fútbol de Bolivia, los demás estamentos estarán muy debilitados, y así será difícil fortalecer una federación o un fútbol boliviano si no se trabaja para todos.
Ahora, si el nivel profesional respeta las bases, el cimiento del fútbol, y le da su lugar, podríamos esperar entonces cambios buenos para el fútbol.

—¿No se unificará el fútbol con una sola cabeza?
—El fútbol no se cambia por algo que se escribe o ‘estatuye’, el fútbol se cambia por las acciones de los hombres que lo manejan, los estatutos pueden ser muy buenos, pero si hay personas que no le dan lo bueno a ese manejo, va a ser difícil que haya cambios buenos. Las tres cabezas nunca existieron, los dueños del fútbol son la Liga y la ANF. La que no tiene cabeza es la Federación, porque las dos anteriores manejan todo y le dificultan la administración al que está de presidente, ésa es la realidad.
Si los cambios se dan para que la Federación se fortalezca, ésta pueda trabajar por el fútbol y podrían venir buenos días, pero si sigue todo igual y solo se cambia el nombre, todo va a ser lo mismo, con un fútbol que languidece.

—¿En qué beneficia que se elija por planchas?
—Es algo bueno de los cambios. Antes el presidente era el único elegido y después le imponían a los vicepresidentes, al tesorero y al secretario general, que respondían a instituciones que eran ajenas al organismo, y quedaba el presidente solo, sin ningún apoyo.
Elegir al nuevo presidente y que ingrese con gente que él decida llevar es un cambio bueno, porque tendrá la potestad de hacerles trabajar, y por lógica esas personas tienen que guardarle lealtad.

—¿Habrá tranquilidad?
—Manejar la Federación de Fútbol no es nada tranquilo, hay muchos conflictos, muchas necesidades y urgencias, así que quien entre que se olvide de vivir tranquilo, 
—¿Cómo ve que tres dirigentes se postulen a la presidencia de la Federación?
—El fútbol debe ser manejado por gente que ayude al fútbol, a los equipos, y hay uno de los tres candidatos que está ayudando y debe seguir haciéndolo, eso es bueno, necesitamos ese tipo de gente, ahora no sé si los otros podrán hacerlo.

—¿Qué le parece la candidatura de Guido Loayza?
—Hay varias preguntas que quedan en el aire para el ingeniero Loayza. ¿Por qué no quiso seguir cuando tuvo un paso exitoso? No quiso y la abandonó cuando era el mejor momento para que la Federación siga surgiendo. Además, esa vez tenía 50 años y ahora tiene 70 y tantos, hoy las circunstancias ya no son las mismas.

—¿Luciano Negrete?
—Me sorprende lo de Luciano Negrete, sabemos que es aguerrido, no sé de sus bases ni sus estrategias para poder llegar cuando no hay ni un club que vote por él, entra en desventaja con relación a los otros dos, que entran con un voto, el de sus clubes. Negrete no tiene y está resbalando en el arranque.

—¿César Salinas?
—No lo conozco, muy poco escuché de él, pero me enteré por la prensa de que ayuda a los clubes del país, y eso es bueno, ojalá lo siga haciendo.
—¿Qué opina de las denuncias de corrupción sin pruebas que hizo Marco Peredo?
—Él debe tener algo para sostener esas denuncias, es bueno cuando hay un asidero, pero si no hay es un tiro al aire.

—¿No lo invitaron para volver a postularse?
—La vida te da etapas, que las vas venciendo poco a poco y tienes que continuar viviendo hasta que las fuerzas te permitan. Esa fase como dirigente nacional ya quedó atrás. No me seduce la idea, porque mis circunstancias son diferentes y la propia vida es distinta. Nunca se repite un día igual, el tiempo que se perdió, el día que se va nunca más lo vas a recuperar.

—¿Qué espera del nuevo presidente de la Federación?
—El que ingrese tiene que saber que se le acabó la tranquilidad, que se le vienen inquietudes por todos los lados y flancos. Tiene que creer en su propia capacidad, fuerza y la gente que está a su lado para poder levantar este fútbol, que se lo puede hacer cambiando muchas cosas.

—¿Cuál será la primera dificultad con la que tropiece?
—Desconozco la situación actual de la Federación. Se escucha decir que se maneja más dinero, que tiene más ingresos, y eso podría alivianarle en algo porque la pobreza se campea en esta Federación, que es una de las pobres de Sudamérica.
La falta de recursos dificulta tener arbitrajes de alto rendimiento, técnicos con grandes capacidades, no se puede invertir en la formación de jugadores, porque están taponeados en las asociaciones, que no son mirados por nadie.
Lo más importante es que el nuevo presidente tiene que creer en que lo puede hacer.

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Perfil

Wálter Castedo Rivero (61 años) fue presidente de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF) en el período 2002-2004. Es psicólogo clínico.