“La esencia del fútbol está desvirtuada”

Gróver Echavarría en la cabina de transmisión del estadio Siles.
Carlos Barrios

La Paz / Reynaldo Gutiérrez

El momento que vive el fútbol boliviano, sus pros y contras, en el análisis de un prestigioso y reconocido periodista: Gróver Echavarría.

—¿Cómo analiza el momento que vive el fútbol boliviano?
—Esperaba con más optimismo todo lo que sucedía en la conformación de la nueva Federación Boliviana de Fútbol (FBF), la nueva modalidad, la relación que iba a existir entre la entidad matriz con la Liga y la Asociación Nacional de Fútbol (ANF), pero advierto que hay simplemente anuncios y dentro de ellos no puedo ser optimista y decir que esto está originando el cambio que tantas veces hemos reclamado.
Parece que el poder seguirá habiendo detrás del trono porque detrás del presidente de la Federación van a seguir la Liga y la ANF con sus votos. Y hay que tomar en cuenta que a partir del próximo año, con la inclusión de dos equipos en el profesionalismo, las asociaciones van a tener dos votos más por un tema de equilibrio.
Pensé también que la intervención de la Conmebol iba a originar un cambio positivo en beneficio del fútbol nacional, pero lo único que ha originado hasta el momento es una división mucho más profunda. Y en medio de eso valientemente han surgido dirigentes con las denuncias de corrupción que reinan en el manejo dentro de la entidad como también de los propios clubes para intentar llegar al seno de la titularidad de la Federación.
Ojalá tengamos a partir del próximo Congreso, donde se elegirá a las nuevas autoridades, una Federación que encamine los pasos en procura de mejorar el fútbol porque ése es el pedido fundamental que tienen todos los bolivianos.

—Conociendo a los dirigentes del pasado, ¿este movimiento cambiará el fútbol o será otro globo de ensayo?
—En el pasado existía una verdadera vocación de servicio, había dirigentes que entregaban todo en beneficio de sus clubes, y cuando llegaban a la entidad matriz ponían toda su capacidad para mejorar los torneos y darle algunas variantes.
En esos tiempos ser dirigente era poner en riesgo su patrimonio porque las exigencias económicas eran muy grandes, hoy a nivel de clubes varía con todo lo que significa la retribución económica de participar en Copa Libertadores o Sudamericana, y ese mismo hecho ha desvirtuado un poco la esencia fundamental que tienen los campeonatos.
Antes, la hinchada, los dirigentes y los medios de comunicación poníamos de relieve al decir éste es el campeón, el mejor de todos; ahora ese campeón ya está clasificado para jugar un torneo después de un año y los clubes dicen “¿a qué estamos jugando si ya hay un campeón?”, ya no hay una retribución económica extra, eso le ha quitado la esencia que tenía el fútbol de antaño, donde la entrega de los jugadores era mucho más grande.
Eso le está haciendo daño incluso al fútbol de la región porque hoy son muchos los equipos que se clasifican a torneos internacionales y son pocos los países que pueden darse el lujo de decir que el cuarto o quinto tienen un parecido nivel al primero o segundo; entonces los torneos han bajado de nivel, no tienen igual capacidad los equipos y la calidad de los partidos se ha venido abajo, marcando una diferencia más profunda con lo que sucede en el fútbol europeo.
Antes la Copa Libertadores era un certamen que se lo veía en todo el mundo, hoy creo que solamente nos interesa a los sudamericanos.

—¿La denuncia sin pruebas de Marco Peredo le ha hecho bien o mal al fútbol boliviano?
—Todo lo que origina división siempre le hace mal al fútbol. Para que una entidad camine por un buen sendero necesita fundamentalmente de la unión, si no de todos, de una mayoría de los dirigentes.
Cuando hay cordialidad con la gente que lo acompaña y participa en las reuniones, las soluciones están al alcance de la mano, pero cuando hay problemas de fondo, primero se preocupan del aspecto personal antes que del institucional, por eso se dice que es fácil ser buen timonel cuando el mar está en calma.

—¿De los dos candidatos oficiales hasta ahora, quién será el mejor presidente?
—Más que en el aspecto personal creo en los planes. Me enteré que son candidatos César Salinas y Carlos Conrado Jiménez, ambos de buen perfil. Me gustaría saber los proyectos que tienen uno y otro, eso necesita el fútbol, no que conozca la dirigencia solamente y punto, sino también el aficionado, la prensa deportiva, que todos sepan qué ofrecen para cambiar y mejorar el fútbol boliviano; de lo contrario, todo quedará en simples promesas como en el pasado.
No me inclino por ninguno de ellos mientras no conozca un plan de trabajo que sea beneficioso para el progreso del balompié nacional.

—¿Qué necesita el fútbol boliviano para cambiar?
—Necesita volcar la mirada a las divisiones inferiores, a las canteras, a esos que son los jugadores del futuro, recogiendo un poco la experiencia de Venezuela, que hace 20 años era la cenicienta del fútbol sudamericano, soportando goleadas; ahora el fútbol venezolano tiene presencia en mundiales en las categorías menores.
Hablando con dirigentes de los clubes a veces les sugiero que en vez de contratar seis extranjeros contraten solamente cuatro y el dinero destinado a los otros dos que suma fácilmente los 250 mil dólares anuales los dediquen al fomento de las divisiones inferiores y no solo pensar en las escuelas deportivas que son privadas y dejan un beneficio a medias, salvo la Academia ‘Tahuichi’ y la extinta Enrique Happ.
Si no hay un plan para mover las canteras es difícil pensar en un futuro con progreso.
No tener infraestructura es otro déficit enorme, pero con la nueva modalidad que implanta la exigencia de la Conmebol, todos los equipos, para ascender al profesionalismo, van a tener que ofrecer  infraestructura para el trabajo de sus equipos y que las inferiores se muevan. Lo que tenemos en el país son equipos de fútbol, no son clubes que abarcan al sector femenino, futbol sala y divisiones inferiores.
—¿Cómo ve que cinco clubes sigan en competencias internacionales?
—Es una cosa grata que de ocho equipos, cinco sigan en carrera, pero no sabemos cuál será el desenlace en los partidos de vuelta.
Tengo fe en que si juegan como lo hicieron al inicio de la competencia podemos tener a uno a dos en la próxima fase. Los que perdieron en casa tendrán que batallar bastante para cambiar el resultado. 

—¿Y qué opina de que jugadores bolivianos estén volviendo a salir al exterior?
—Es una de las facetas positivas. Hace 20 años teníamos una Selección Boliviana que estaba varios puntos por sobre el nivel de nuestro fútbol, porque varios jugadores estaban compitiendo en torneos de alto nivel con un fútbol competitivo.
Es un incentivo para la juventud llegar a un mejor círculo rentado, pero todo es trabajando con responsabilidad.

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Perfil
Gróver Echavarría Pozo, periodista potosino de 78 años. Relató su primer partido en 1960 en el colegio. Hoy es director del programa RadioDeporte.