Una gaviota no hace verano; todo seguirá tal como está

Laberinto

Gustavo Cortez C.

Editor / Deportes

Una gaviota no hace verano; todo seguirá tal como está

Con las denuncias de corrupción que hizo Marco Peredo, se vienen unas turbulentas elecciones para presidente en la Federación Boliviana de Fútbol (FBF). Manchó a varios dirigentes, entre ellos candidatos al principal cargo. Hasta ahora nadie salió al frente para desmentirle y los que intentaron hacerlo solo crearon más confusión. Se desató una guerra de todos contra todos.
¿Hizo bien o hizo mal Peredo? Las dos cosas. Hizo bien en denunciar (no importa cuándo) los hechos de corrupción, pero hizo mal en hacerlo sin pruebas. Nadie puede decirle ladrón incluso al ladrón sin pruebas. "Él me dijo", "él me contó", son frases que no tienen valor incluso en la justicia. Así que por ahí la denuncia que hizo Peredo resulta un boomerang y el que saldría en pérdida sería él en lugar de los otros.
De algo estamos seguros, el 11 de agosto se realizarán las elecciones con toda la gente que está inmersa hoy en el fútbol. Estarán los 'corruptos' y 'corruptores' que señaló Peredo, y por ahí aparecen otros más.
Sabemos también que seguirán los intereses personales y regionales. Así que persistirá la 'compra de votos', que no se ve, pero se conoce. Y hasta por ahí uno de los señalados como 'corrupto' sale elegido presidente para la gestión 2017-2022. A no extrañarse, que así puede suceder.
Lo que pasa en nuestra dirigencia es que la mayoría —sino todos— está cortada con la misma tijera. Se maneja de acuerdo a intereses. Y eso es lógico en cualquier parte. Es que el fútbol genera muchas cosas que los dirigentes buscan con angurria: dinero, popularidad, privilegios, etc.
Lo que sí duele es que, si hay hechos de corrupción, éstos no se puedan probar, porque eso sí permitiría que los corruptos salgan del fútbol con ignominia. Pero una gaviota no hace verano. Y seguiremos en este camino que cada vez está más enlodado.