"Jugamos como equipo grande”

Víctor Hugo Antelo levanta el fútbol de Guabirá.
APG

La Paz / Reynaldo Gutiérrez

El técnico Víctor Hugo Antelo hace un análisis de las altas y las bajas de Guabirá, un equipo denominado ‘Chico’, que pelea los primeros lugares del torneo Apertura de la Liga.

—¿Cómo vive este momento de Guabirá?
—Estamos bien, tratando de hacer las cosas de la mejor manera posible para que los resultados puedan llegar tal como pretendemos.

—Comienzan bien el torneo y de pronto bajan, ¿qué pasó?
—Es complicado, no es fácil mantener el mismo ritmo de juego. Tenemos mucha gente joven que sintió el cambio de jugar de visitante, pero tengo fe en que poco a poco van a ir adquiriendo mayor confianza y van a saber cómo se juega este torneo, que tampoco es fácil.
A eso se sumó que apareció una epidemia de gripe en la que cayeron como nueve jugadores, teníamos lesionados y suspendidos, es un equipo corto y cada vez que nos falta un jugador lo sentimos, además es una plantilla en formación. No se olvide que en el anterior campeonato iba último y de pronto ahora estamos peleando los primeros lugares.

—¿Hay algún secreto para llevar a un equipo ‘chico’ a pelear los primeros lugares?
—Hablamos mucho de que tenemos que cambiar de chip, de un equipo que estaba peleando el descenso tenemos que ser un plantel que aspire a ser campeón, escucharon el mensaje y les pedí que jueguen como si estuvieran en un equipo grande, metiendo fuerte, sin mirar la placa a los rivales, que no se asusten cuando enfrenten a un jugador conocido, de trayectoria, porque en el fútbol somos 11 contra 11. Les dije que no tengan miedo. 
En Montero, en cinco partidos, hemos hecho una cancha difícil de que nos ganen, antes se perdía con regularidad; nos propusimos que de local tenemos que ganar todos los puntos, que sea una cancha complicada, que no le guste al rival jugar con tranquilidad, no por el clima, sino porque juguemos bien, así que apretamos, exigimos y presionamos bastante, demostrando que tenemos una identidad de juego.

—¿Cuándo perdieron tres partidos seguidos, sabía que su cargo estaba en riesgo?
—Nosotros siempre estamos preparados para lo peor. En Bolivia, sobre todo, cuando se pierde un partido rescinden contrato al entrenador; yo estoy acostumbrado y preparado, si somos campeones también. Si me piden el cargo no me hago ningún problema porque estoy acostumbrado a esta irregularidad que pasa en el fútbol.
Es que somos el primer fusible que salta, los dirigentes se lavan las manos con echar al técnico, no solo en Bolivia sino en el fútbol mundial donde es un negocio a corto plazo, no se espera mucho tiempo, si no mire lo que pasó en Argentina. Se habla mucho de proceso y eso no existe, es puro verso.

—Usted es un hombre fuerte en disciplina, ¿sigue así?
—Sí, yo no contrato jugadores que tengan un pasado con indisciplina, y cuando los encuentro hablamos, pero al jugador que comete un acto de indisciplina inmediatamente lo separo. Muchas veces me he tenido que ir yo porque los dirigentes apoyan al jugador.
En Guabirá me apoyan en ese aspecto, por suerte encontré un grupo de jugadores sanos, que quieren ganar en el fútbol y el camino es ese, no se puede permitir que dos o tres les destruyan un trabajo.

—¿En Guabirá no tropezó con ese problema?
—No, incluso hay multas por atrasos que llegan a diez bolivianos por minuto, el tesorero que recauda por ese concepto no tiene fondos porque nadie llega tarde ni falta, el que no viene se va a su casita, a no ser que presente un argumento creíble que justifique su ausencia.
Hemos armado un grupo de gente joven que quiere ganar cosas, y los experimentados quieren alargar su carrera un poco más y alcanzar logros.

—¿Cómo se siente después de que dos de sus jugadores fueron seleccionados?
—Uno siente satisfacción de ver jugadores que uno está formando, les están dando la oportunidad de jugar y que los llamen a la Selección; les dije a Jefferson Ibáñez y Mauricio Chajtur y a todo el grupo que si Guabirá sigue pelando los primeros lugares más adelante habrá cuatro o más convocados, porque si el equipo va puntero se convocarán más, eso ya lo saben.

—¿Entendieron el mensaje?
—Sí, porque es gente educada, también tenemos jugadores de experiencia, como Gualberto Mojica, Marcelo Aguirre y Carlos Saucedo, que trabajan igual que los jóvenes, no hacemos diferencia, no hay preferencias, sería un error del técnico diferenciar a jugadores clase A y clase B. En el trabajo, todos son como nuestros hijos, a los que les damos todo por igual.
—¿Qué otros jugadores son seleccionables?
—Jorge Pizarro y Jorge Lovera, de 20 años, que juegan muy bien, tranquilamente pueden estar en la Selección porque tienen condiciones, el mismo Mojica está en un buen nivel.
Hay que convocar a los que están en el mejor momento, de qué sirve convocar a jugadores de 17, 18 años, que ni en su equipo son titulares, es una aberración, una barbaridad, hay que llamar a los que por lo menos son figuras en su club.

—¿Cómo analiza el torneo Apertura de la Liga?
—Bolívar y The Strongest marcan una diferencia grande con el resto, es cuestión de plantel, de economía; la planilla de Bolívar creo que es cuatro veces más que de Guabirá, ahí radica la diferencia. Como el año pasado, nunca se había dado que Bolívar le saque 16 puntos a un equipo cruceño, es muchísimo.

—¿Cómo se puede contrarrestar esa diferencia? 
—Teniendo un buen arbitraje y con la actitud de los muchachos, que no tengan miedo, que les pierdan el respeto y jueguen pensando en que se les puede ganar.

—¿Cómo ve a la nueva Selección Nacional? 
—Hay gente joven, pero muchos no son titulares en sus equipos, creo que se debe convocar a los mejores, a los que están pasando un buen momento, sin ver de qué club son, porque la misma palabra selección significa seleccionar a los mejores y eso no veo.
—¿Está en sus planes dirigir a la ‘Verde’ algún día? 
—Todos tenemos sueños. Cuando uno es jugador quiere ser convocado a la Selección de su país, pero las cosas pasan porque tienen que ser así, no hay que forzar nada. Si se da bien, si no la vida continúa.

—¿Qué anécdota no olvida? 
—Cuando jugaba en Oriente, nos concentramos en la sede del club, de pronto entraron unos paramilitares a las tres de la mañana armados hasta los dientes, nos sacaron de las habitaciones y nos tendieron al suelo, pero después nos enteramos de que estaban buscando a un niño que había sido secuestrado, nos pidieron sacar al niño, pero luego de comprobar que no había nada se fueron y pidieron disculpas, pero un susto tremendo (sonríe).

—¿Qué sueña? 
—Salir campeón con Guabirá, sería lindo que sea así porque se daría después de 40 años. La última vez fue en 1975.

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Perfil

Víctor Hugo Antelo Barba, técnico de fútbol de 54 años. Fue goleador de varios equipos de la Liga y las selecciones nacionales. Hoy dirige a Guabirá.