Paro nacional en Argentina rechaza medidas de Macri

La Policía reprime a los manifestantes en Argentina.
Foto: El Clarín

 

(Buenos Aires, Argentina / EFE).- Una huelga convocada por la Confederación General del Trabajo (CGT), la mayor central obrera de Argentina, logró paralizar ayer el país en una fuerte advertencia al gobierno de Mauricio Macri, a quien pide un cambio de las políticas económicas ejecutadas.

“El paro general es contundente”, sentenció Héctor Daer, uno de los tres secretarios generales de la CGT, en protesta por la delicada situación económica que atraviesa gran parte de la población.

Los gremios denuncian la caída del poder adquisitivo de la población a causa de la fuerte inflación, que en 2016 superó el 40%, y de una actividad económica que todavía no arranca, pese a las promesas de crecimiento que esgrimieron desde el Gobierno durante el año pasado.

A lo largo de la mañana, la Policía intentó controlar los piquetes y cortes de carreteras que, impulsados por agrupaciones de izquierda y otras organizaciones, y de los que se desmarcó la CGT —que no impulsó ni marchas ni movilizaciones—, comenzaron a desarrollarse desde la madrugada de ayer en las entradas a las principales urbes del país.

Pero la tensión se vivió sobre todo en los accesos a la ciudad de Buenos Aires. 

Con un amplio despliegue de agentes antidisturbios y camiones hidrantes, la Gendarmería nacional reprimió la mañana de ayer con gases lacrimógenos a un grupo de manifestantes que había cortado el tráfico en la ruta Panamericana, uno de los principales accesos al norte de la capital. El incidente dejó el saldo de varios heridos y nueve detenidos.

“Es un derrumbe. Día a día se suman miles de trabajadores que quedan desocupados, y los que ya están inactivos no tienen para comer”, relató Miguel Coria, quien se movilizaba en esa zona.

Para Luz Díaz, otra manifestante, el Ejecutivo de Macri “no escucha” y “sólo gobierna para los empresarios”: “La realidad es que el pueblo sale a hablar y quieren ningunearnos porque no quieren tomar los reclamos de quienes estamos, añadió.

Gran parte del éxito de la huelga radicó sobre todo en la amplia adhesión que tuvo la medida del transporte público, que provocó la paralización de todos los viajes de autobús y tren en las ciudades del país, y de metro en la capital argentina.

Todos los vuelos de los aeropuertos del país fueron cancelados o retrasados hasta hoy, de acuerdo con fuentes aeroportuarias.