Amaru recuerda con nostalgia el pasado, sin desechar las herramientas útiles del presente

Foto: Cortesía Ramiro Daza
Rolando Síles Coca, integrante del grupo Amaru.

 

Por:Diego Ponce de León M.

Entrevistado: Rolando Siles, voz y percusión menor del grupo Amaru.

 

Amaru nació en 1975 con tres jóvenes del colegio Sucre, en la ciudad de La Paz: Déxter Pérez, Raúl Meneses y Herbert Antezana. Se destacaron desde temprana edad con música folklórica boliviana y argentina. Participaron en festivales y ganaron premios en todo el país hasta hacer música de forma profesional, pero por distintas razones se disgregaron y el grupo quedó en manos de Jorge Claros y Rolando Siles, los más antiguos.

Actualmente, los integrantes que conforman Amaru son Jorge Claros, primera voz e instrumentos de viento; Rolando Siles, segunda voz y percusión menor; Eduardo Taborga, tercera voz y vientos; Hugo Pereira, primera guitarra; Rodrigo Mercado, voz baja y guitarra; Sandro Taborga, charango; Hilder Pardo, bajo eléctrico; Arturo Barrientos, batería.

¿Cuántos discos tienen en su carrera?

Somos revolucionarios y contestatarios ante cualquier clase de avasallamiento, antes lo hacíamos en contra de la conquista española. Ya son 20 discos en 42 años que muestran distintos ritmos representativos folklóricos de todas las regiones del país. Tenemos muchos reconocimientos, inclusive a escala internacional, pero creo que los más importantes son los que nos dan en el país por llevar el nombre de Bolivia a otros lugares.

¿Qué canciones son las más representativas?

Cholita cochabambina o Saya de amor fueron dos de las canciones más exitosas de la década de los 90, al igual que otras, pero siempre cuidando la composición de las letras.

¿Cómo nació la idea de hacer un concierto con awatiñas?

Se me ocurrió hacer un concierto de la triple A (Altiplano, Awatiñas y Amaru), pero después dije que Altiplano sale un poco del contexto de las otras agrupaciones y en una reunión con Miguel Conde (Awatiñas) se lo propuse, le gustó la idea  y ahora vamos a presentarnos juntos, por primera vez, en concierto. La idea también es hacer este concierto sui generis en Cochabamba, Oruro, Sucre y Potosí.

¿Era distinto hacer música antes que ahora?

En los años 80 me tocó cantar y grabar con un solo micrófono y luego el grupo grababa en distintos momentos, era algo difícil, pero las canciones salían finísimas y muy claras, tenían una gran calidad acústica.
Antes había que ensayar mucho para sacar composiciones y álbumes. Los chiquillos de ahora piensan que un estudio les hará sonar bien o arreglar la voz, pero en realidad es la constancia del estudio y la práctica en los ensayos.

¿Qué es lo que más extrañas de esos tiempos y esa música?

Se utilizaba bastante la metáfora y la poesía, ahora parecería que la juventud quiere escuchar las letras directo al grano, por ejemplo un “tus labios color manzana caramelo” por “tus labios rojos me gustan”. De igual manera, pienso que las composiciones han perdido calidad, están de moda las melodías comerciales. En mi opinión, yo volvería a los años de antes.

¿Cómo percibes a la gente de ahora?

Creo que la gente se inclinó por lo fácil y lo rápido, la gente ya no lee, se va a lo más fácil y no se dedica el tiempo suficiente a hacer o aprender algo. Hay veces que los grupos sacan una canción de antes con menos esmero del necesario, ésa es la generación de ‘los sin talento’, las letras que ellos hacen dan pena y eso ofende y molesta.

¿Cómo aprovechas la tecnología con Amaru?

Es necesario ir a la par de la tecnología y aprovecharla porque si te quedas con tus abarquitas, tu ponchito y tu bombito no llegas ni a la esquina. El mercado internacional obliga al artista a mejorar sus presentaciones con los mejores recursos del momento para ser competitivo.

Las redes sociales hacen posible que Amaru difunda nuevas canciones o las noticias del grupo y la gente responde muy bien, es importante estar todos los días a la mano para manejarse óptimamente.

¿Qué plantearías para resolver el problema de la tecnología?

Pienso que, musicalmente, hay que encaminar nuevamente a la juventud para revalorizar la música. Creo que los jóvenes deberían ver espectáculos grandes, con artistas de talla grande y aprender, estudiar. Si uno quiere ser músico, también tiene que estudiar.

¿Qué opinas de la llegada de más artistas conocidos al país en estos tiempos?

Me parece genial que lleguen todos los artistas del mundo, antes esa apertura no existía, aunque también necesitamos medios de comunicación que también realcen a los grandes grupos bolivianos. Hay una ausencia de folklore en los medios, ahora más se prefiere la cumbia, el reguetón o el rock, y dejamos de lado nuestras raíces y música.