Música en la calle, un boleto al mundo

Carlos Barrios

Jackeline Rojas Heredia / Cambio
“Caminito que el tiempo ha borrado, que juntos un día nos viste pasar...”. La letra de este famoso tango es interpretada junto a un violín y guitarra por una pareja de jóvenes argentinos que tienen como escenario las calles principales de la ciudad de La Paz.
Bruno Canedo y Clara Zeida son de la Patagonia en Argentina y llegaron a Bolivia juntando pesos voluntarios de quienes se detuvieron en su recorrido para escuchar la melodía de sus instrumentos.
“Es nuestro modo de viajar, tocar música en la calle, interactuar con la gente y a la vez reunir lo necesario para vivir y hacer realidad nuestro sueño”, cuentan.
Ellos buscan llegar hasta Alaska, ignoran cuánto tiempo les tome, pero tienen la convicción necesaria para lograrlo y pese a que tienen profesiones distintas usan la música como herramienta, como un boleto a sus sueños.
Narran que interpretan tangos, boleros y otros ritmos más clásicos para la gente mayor, que es la que más se detiene a escucharlos.
Otras veces interpretan algo de rock para los más jóvenes.
Llevan ocho meses de viaje desde que salieron de Argentina, recorrieron Chile durante cinco meses por varios departamentos de ese país. En dos semanas se dirigen a Perú, luego a Ecuador, Colombia, Brasil, y a países de América Central, y en dos años con todo lo que reúnan esperán llegar a Alaska.
Como la pareja, varios músicos extranjeros y nacionales recorren las calles centrales y deleitan a la urbe paceña.