Passarella, el autor de “la pelota no dobla en la altura”

En el Mundial de Argentina 78 llevó a su selección a la cúspide del fútbol por primera vez en su historia.
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Buenos Aires / La Nación, Wikipedia y Agencias

“La pelota no dobla”, expresó Daniel Passarella luego del partido que la Selección argentina perdió 0-2 frente a Ecuador en el estadio Atahualpa de Quito en junio de 1996. Ese día, el técnico no imaginó que esa frase repercutiría en el estudio de un grupo de ingenieros argentinos sobre si su teoría era cierta. Unos decían que lo dicho por Passarella no era verdad, pero luego se comprobó científicamente que su afirmación era exacta, que la pelota, en la altura, dobla menos.
En una charla realizada por el doctor Raúl Bertero en el Anfiteatro del Departamento de Construcciones del Laboratorio de Dinámicas y Estructuras (LAME), en Buenos Aires, se dio a conocer la manera en la que se llegó a la refutación de la famosa frase, que tuvo como punto de partida el gol de tiro libre realizado por el exdefensor de la selección brasileña Roberto Carlos contra Francia en un partido de preparación para el Mundial de Francia ‘98. Un disparo ejecutado sobre el nivel del mar.
A partir de allí, los ingenieros tomaron como factor principal el denominado Efecto Magnus, involucrado en los tiros con ‘chanfle’ realizados por los futbolistas. Este efecto es considerado un proceso físico en el que la rotación de un objeto (pelota) afecta a la trayectoria del mismo a través de un fluido, como el aire. En países con mayor altitud, como Ecuador o Bolivia, el efecto Magnus en una pelota de fútbol pasa a ser menor debido a una mayor liviandad del aire, propias de esas regiones.
Por lo tanto, según el estudio realizado, el mismo tiro libre, pero a la altura de la ciudad boliviana de La Paz, hubiese salido desviado cuatro metros aproximadamente del arco defendido en aquel encuentro por Fabien Barthez.
La frase dicha en Ecuador, Passarella la repitió después en Bolivia, cuando vino con su Selección a La Paz. Así que es otro técnico que le tiene miedo a las ciudades altas.

LA HISTORIA DE PASSARELLA
Como jugador se destacaba por tener un temperamento fuerte y una capacidad de mando admirable. Además la cantidad de goles que poseía para ser un defensor era algo inusitado en el fútbol.
Daniel Alberto Passarella nació el 25 de mayo de 1953 en Chacabuco, provincia de Buenos Aires, Argentina.
De pequeño soñaba con ser un jugador famoso, y portar la gloria de la camiseta de su país en algún mundial de fútbol.
Este sueño pudo hacerlo realidad en más de una ocasión, pero solo se debió a su fuerte carácter y autodeterminación.
El constante entrenamiento desde muy tempranas horas era algo que lo caracterizaba, aún hoy en día lo hace.
En 1973 debutó en el fútbol profesional en un equipo de la tercera división en Argentina: Club Atlético Sarmiento de Junín. Passarella recuerda este tiempo como sus inicios y los primeros cimientos de lo que posteriormente fue y es una carrera de éxitos y logros.

EL SALTO A RIVER
Mientras jugaba en este club, el entrenador de River Plate ‘Pipo’ Rossi lo vio en algunos encuentros, por lo que no dudó un segundo en incluirlo entre sus hombres.
En 1974 debutó en Primera División en el Club Atlético River Plate, nada más y nada menos que contra su archirrival, el Boca Juniors.
Nestor Rossi recuerda que en ese partido le preguntó a Passarella si se animaba a jugar, puesto que un partido de ese talante puede helar a cualquier jugador. La respuesta de Passarella fue que él se animaba a jugar, no sabía si Rossi se animaría a dejarlo. Jugó bien y empezó a meterse al bolsillo a la exigente hinchada.

CAPITÁN ‘ALBICELESTE’
En 1975, César Luis Menotti lo convocó para jugar en la selección juvenil que iba a pelear por el título en el Torneo de Toulón, Francia.
En el mismo equipo se encontró con Ubaldo Matildo Fillol y Alberto Tarantini que, junto a la capitanía de Passarella, lograron llevarse la copa  de este certamen a casa.
A finales de 1975, jugadores como Perfumo o Ártico lo desplazaron de la titularidad en el equipo ‘millonario’, aunque no por mucho tiempo.
Ese mismo año, River Plate consiguió el Campeonato Metropolitano y el Campeonato Nacional, luego de 18 años de no conseguir ningún título.
En 1977, de la mano de Passarella, River logró una nueva conquista en el Campeonato Metropolitano.
En 1978, la selección argentina de fútbol disputó la Copa Mundial. Junto a las estrellas indiscutibles de ese certamen, como ser Ubaldo Matildo Fillol, Mario Kempes, Leopoldo Jacinto Luque y Américo Gallego, Passarella fue el primer argentino en levantar la ansiada copa de oro luego de derrotar a Holanda en la final.
Passarella se ganó en esa selección de Menotti la capitanía. Nadie se la discutía. Su temperamento puso una talla demasiado alta para discutirla.

NACE ‘EL KAISER’
En los años subsiguientes River Plate consiguió aún más campeonatos bajo su capitaneo y fue por estos tiempos que lo apodaron ‘El Kaiser’, puesto que no se detenía ante nadie y lograba victorias apabulladoras. Era un bastión en la defensa. Una muralla.
Así fue que en el 79 consiguió un bicampeonato argentino, en 1980 el Metropolitano, y en 1981 el Nacional.
Durante 1982 pasó su tiempo entrenando con la selección nacional nuevamente, equipo que integró con Diego Armando Maradona.
Fue por este entonces que perdió la titularidad y la capitanía, ya que el nuevo entrenador de la selección, Carlos Bilardo, prefería a Maradona antes que a ‘El Káiser’.
De todas formas, durante la clasificación al Mundial, Passarella fue quien hizo la asistencia para el gol que ayudó a Argentina a entrar en el certamen. Por más que quien lo convirtiera fuera Ricardo Gareca, todos los jugadores sabían bien que tenían que abrazar al ‘gran capitán’.
Lamentablemente, en este certamen mundial Argentina fue eliminada en la segunda ronda. A finales de ese mismo año Passarella fue vendido al equipo italiano Fiorentina por 2,5 millones de dólares.
La Fiorentina lo vio jugar en sus campos hasta 1986, cuando fue transferido al Inter de Milán. Allí no tardó en convertirse en una de las estrellas más recordadas de todos los tiempos, llegando a marcar 39 goles a pesar de ser defensor.

LA RECTA FINAL
En el Mundial de 1986 viajó junto con la selección nacional pero una serie de desafortunados eventos lo mantuvo alejado del campo de juego hasta que Argentina finalmente venció a Alemania Federal en la final.
Ese Mundial fue la consagración total de Maradona. Se puso el equipo al hombro, hizo dos goles de antología y levantó la copa en el gigante estadio Azteca de México.
En 1989, Passarella volvió a jugar en River Plate bajo la dirección de Menotti y posteriormente de Reinaldo Merlo.
El 27 de julio de ese mismo año, Daniel Alberto decidió alejarse de las canchas luego de triunfar en un superclásico contra Boca Juniors.
En diciembre de 1989, el técnico Reinaldo Merlo decidió marcharse de River Plate. A los dirigentes les pareció que la persona idónea para el cargo era Passarella.
‘El Káiser’ había abandonado las canchas meses antes y nunca había dirigido un equipo, pero de todas formas aceptó unirse como ayudante de campo de Américo Gallego.
Pese a su inexperiencia como técnico dirigió un total de 215 partidos hasta 1994. En ese tiempo River Plate consiguió tres torneos: el Campeonato 89/90, el Apertura 91 y el Apertura 93.
En 1994 fue elegido como el nuevo director técnico de la selección nacional de fútbol.
A su cargo tuvo a grandes jugadores como Gabriel Batistuta, Hernán Crespo, Ariel Ortega, Diego Maradona, Juan Pablo Sorín, Diego Simeone, Fernando Redondo y Claudio Paul Caniggia, entre otros.
En 1995 consiguió los Juegos Panamericanos y en 1996 la Medalla de Plata de los Juegos Olímpicos de Atlanta.
La clasificación al Mundial Francia 98 también se la debe a Passarella, pero luego de esta decidió dejar la dirección del seleccionado nacional.
Pasó como director técnico por la selección de Uruguay en 2002 y posteriormente por el Parma FC de Italia para terminar en el Club de Fútbol Monterrey de México.
El 14 de junio de 2003 logró hacer campeón a este equipo a pesar de que todo el mundo lo creía imposible.
En 2005 dirigió un breve tiempo al Corinthians Paulista de Brasil, pero por diferencias intelectuales con la directiva fue despedido.
El 20 de enero de 2006, luego de un día de la renuncia de Reinaldo Merlo, Passarella volvió a dirigir al River Plate.
El domingo 13 de diciembre de 2009 fue electo como nuevo presidente de River por escaso margen y ante una división de opiniones en el electorado. D’Onofrio, el otro postulante con posibilidades, impugnó sin éxito el resultado electoral ante la justicia.
Así cierra su ciclo al frente de River Plate, logrando ser jugador, ídolo, director técnico y ahora presidente de la institución ‘millonaria’.
Sin embargo, su paso como dirigente no fue transparente. La justicia lo procesó a él y a otros dirigentes de su gestión por el delito de defraudación por administración fraudulenta, caso que aún perdura.

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63 años

Daniel Alberto Passarella nació en Chacabuco, Argentina, el 25 de mayo de 1953. Exjugador, exentrenador y exdirigente. 

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El día que ‘plantó’ a la prensa en La Paz

Daniel Passarella llegó en 1996 a La Paz con la Selección Argentina para jugar un partido por las Eliminatorias del Mundial de Francia 98. Un día antes del juego el DT anunció una conferencia de prensa esperada. La cadena Fox Sports había contratado señal satelital por 10 minutos. La primera pregunta la hizo un periodista boliviano. Le preguntó por qué le tenía tanto miedo a la altura. Para qué. Se enojó, se levantó y se fue. La gente de Fox se quejó.

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Las frases de Daniel:

—“El técnico de la selección en el Mundial 1986 fue Grondona, no Bilardo”. (1986)
—“El pelo largo le hace perder la concentración al jugador. No es una actitud militar. Y el arito es peligroso”. (1995 DT Selección Argentina)
—“Fui hincha de Boca por herencia. Toda mi familia lo era. Ahora nos dimos vuelta: desde mi viejo hasta mis hijos somos de River Plate”. (1995)
—“No aceptaría a un homosexual en mi equipo”. (1995)
—“En la altura la pelota no dobla”. (1996)
—“Me puedo ir como un presidente incapaz, soberbio y autoritario, pero jamás como un chorro (ladrón)”. (2012)
—“Al hincha de River quiero decirle que lo quiero mucho”. (2012)
—“El campeonato económico lo estamos ganando por goleada”. (2012, River en la B)
—“En Boca no me querían porque decían que defensores tenían muchos y que buscaban un delantero, fue entonces en esa noche cuando el ‘Tucumano’ Hernández me preguntó a qué otro club quería ir, y yo le dije “A River, para romperles el culo a estos putos de Boca”.
—“Conmigo se acabó la joda”. (asume como presidente de River)
—“Boca es la mitad menos uno”. (2012)
—“Yo era hincha de Boca. Tenía 13 o 14 años y hablaba con mi abuela, le decía: abuela, cuando sea grande y juegue en Boca, a las gallinas esas las mato”.
—“La AFA quiso que River se vaya al descenso”. (2012)
—“He sido uno de los únicos giles que acá en Argentina se peleó con las barras”.
—“A mi hijo lo enterré con la camiseta de River”. (2007)

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Datos

Daniel Passarella es el único jugador argentino en ganar dos veces la Copa Mundial de Fútbol (Argentina 1978 y México 1986).
Es el defensor más goleador de la selección argentina, con 22 goles en 70 partidos.
También es el defensor más goleador del fútbol argentino, con 99 goles en 238 partidos.

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“El Mundial lo ganamos en la cancha” en medio de la dictadura militar

El excapitán del seleccionado argentino Daniel Passarella asegura que el Mundial Argentina 1978 se ganó “en la cancha”, pese a las sospechas por el entorno sociopolítico del país, que entonces estaba azotado por una sanguinaria dictadura militar.
“El Mundial lo ganamos en la cancha, lo que pasaba afuera no estaba en nuestro conocimiento. Creo que todo el pueblo argentino ignoraba las atrocidades del régimen militar y sus consecuencias”, opinó ‘El Kaiser’ en diálogo con Télam.
Se rumoreó que hubo presión política a algunos seleccionados rivales de Argentina en la recta final del campeonato.
“Nosotros nos dedicamos a jugar y adentro de la cancha dejamos todo. Nos enfrentamos a rivales europeos muy poderosos y ninguno pudo con nosotros”, defendió.
Passarella agregó: “Ese equipo que tuvimos fue de menor a mayor y apareció en toda su dimensión durante la segunda ronda en Rosario y tuvo mucha personalidad para jugar la final con Holanda”.

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La mano dura de ‘El Kaiser’

“El aro y el pelo largo son peligrosos porque los jugadores se distraen durante el partido tocándoselos muchas veces”. La frase pertenece a Daniel Alberto Passarella. Hace 20 años se disparó una de las polémicas más absurdas de la historia. Fue una guerra por unos centímetros más o menos de pelo.
Después del Mundial de 1994, Passarella fue designado al frente de la selección. El técnico apareció con un discurso de ‘mano dura’ que incluyó alusiones a rinoscopías y prohibiciones varias: desde los aros hasta los homosexuales. Y una rotunda negativa al pelo largo.
Algunos acataron la orden y se cortaron el pelo. Gabriel Batistuta fue un emblema, pero atrás de él pasaron en fila por la peluquería Juan Pablo Sorín, Luis Carranza, Eduardo Coudet, Pablo Rotchen, Daniel Garnero o Jorge Jiménez, entre otros.
Pero hubo dos figuras a las que no llamó durante largo tiempo, curiosamente ambas con el pelo largo: Claudio Caniggia y Fernando Redondo.
A fines de 1994, después de varias convocatorias sin novedades, Redondo hacía silencio sobre el tema del pelo. Pero en Lisboa, donde jugaba para el Benfica, Caniggia encaraba en velocidad: “Es absurdo. Yo con ese tipo de exigencias no estoy de acuerdo”.
En septiembre de 1995, con el equipo avanzando bastante a los tumbos, Passarella decidió que Redondo, que brillaba en el Real Madrid, tenía que estar. Se reunieron un domingo en la capital española. El DT endulzó los oídos del futbolista con la selección. Finalmente le pidió que se cortara el pelo para ser convocado. “No me contestes ahora, pensalo”, le dijo. Al otro día volvieron a hablar y Redondo se negó a cortarse el pelo. No lo llamó, pero sí a Caniggia, que no se cortó su rubia cabellera.