Varias entradas y celebraciones se desarrollaron durante el largo fin de semana en La Paz

Foto: Gonzalo Jallasi
Una bailarina demuestra sus habilidades y carisma en el Jisk'a Anata.

 

Por: Diego Ponce de León M.

 

El fin de semana, varios sectores de la población celebraron y participaron en las manifestaciones culturales paceñas que tradicionalmente se festejan en el paseo de El Prado y la avenida Camacho, en el centro de la ciudad.

Corso Infantil

Los festejos iniciaron el sábado con el Corso Infantil, evento en el que cientos de niños y niñas (junto con sus padres) se caracterizaron con disfraces y salieron a las calles para mojar y jugar con espuma. Este año, sorprendentemente y debido a la carencia de agua, la población se abstuvo del juego con ese líquido, o al menos se redujo a su mínima expresión.

Farándula de Chutas y Pepinos

El domingo se organizó la gran farándula de chutas y pepinos, que con mucho entusiasmo y a pesar de las lluvias contagiaron su simpatía y alegría a niños, jóvenes y adultos que llegaron a las calles del centro de la urbe para bailar y festejar el Carnaval a lo largo del trayecto.

Junto con estos dos traviesos personajes estuvieron la Cholita y las soberanas del Carnaval paceño 2017, quienes deleitaron a los asistentes con su carisma y belleza.

La participación de agrupaciones amigueras y familiares destacó en la celebración por la energía con la que celebraron la ocasión.

Jisk’a Anata

Al día siguiente, lunes, una gran cantidad de agrupaciones recorrió la entrada, entre las cuales se distinguieron fraternidades folklóricas, conjuntos autóctonos rurales y bandas musicales para lucir las costumbres de antaño a lo largo de la urbe paceña en la fiesta pequeña o Jisk’a Anata.

En este acontecimiento carnavalero se demostró la diversidad cultural del país a través de las danzas y rituales andinos, como los Tinkus Kayku, los Chamas de Rurrenabaque o los Sikuri de San Miguel de Italaque, entre otros bailes autóctonos que fueron acompañadas con sus respectivos ritmos y músicas típicas.

Martes de Ch’alla

Globos, petardos, serpentinas, confites y otros adornos fueron utilizados en los hogares bolivianos durante la tradicional ch’alla para atraer los buenos augurios y un mejor porvenir. 

La Pachamama fue honrada con las costumbres ancestrales que se practican en todo el territorio nacional, a través de ofrendas en las mesas que se otorgan a su nombre y las bebidas (a elección) que se salpican en los bienes que uno posee.

Gran cantidad de ch’állas se vio en las puertas de las viviendas de las familias bolivianas, al igual que en sus negocios, terrenos, vehículos y otros bienes materiales.