Política del escándalo para defenestrar a un Gobierno

Foto: Freddy Zarco
El presidente Evo Morales fue el centro de ataque del plan de la oposición.

(Gonzalo Pérez Bejar).- El uso de la mentira y el engaño se convirtió en un instrumento válido en manos de los operadores de la derecha, que con argumentos falsos manipularon la decisión del pueblo en el referendo constitucional del 21 de febrero de 2016, afirmaron dos legisladores y una politóloga.

A la postre, esa manipulación fue identificada por el exministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, como el cártel de la mentira, que en su criterio aglutinó a varios medios de comunicación con el propósito de defenestrar la gestión y la moral del presidente Evo Morales, a partir de la revelación de una relación del Jefe de Estado con Gabriela Zapata.

Para la analista Helena Argirakis, el cártel de la mentira tiene una estrecha relación íntima y directa con la injerencia extranjera.
Este grupo —sostuvo— siguió un libreto que se evidenció en toda la gestión, es decir “como hay una guerra total en contra de los gobiernos progresistas y el cártel de la mentira son básicamente la articulación de los medios de comunicación, las empresas de comunicación privadas, que fungen como operadores políticos frente al fracaso absoluto de los operadores políticos clásicos, que son los partidos”.

Justificó su punto de vista al mencionar que el tema lo llevaron a otro escenario, porque el escenario de lo político invadió el escenario de la privacidad y la intimidad, “donde la política boliviana tiene que tener un análisis más profundo y empezar a tener estrategias y contraofensivas, porque en la guerra total todo sirve para ejercer esta política de desgaste”.

Mentiras e intrigas
En criterio de la diputada Betty Yañiquez (MAS-IPSP), la mentira puede ganar forma en “algo tan serio” para la democracia boliviana.

“¿Cómo puedes malinformar? ¿Cómo puedes ir contra la fe del pueblo boliviano en base a intrigas y mentiras? ¿Cuál es la prueba de la mentira e intriga en el caso del supuesto hijo de nuestro Presidente?”, preguntó la diputada, y advirtió que todo eso “está armado por alguien, eso no es algo realizado por fantasmas, es una realidad que se ha armado contra justamente el referendo del 21 de febrero”.

Afirmó que algunos medios de comunicación se dieron la tarea de malinformar a la población. “Prestarse a este tipo de situaciones, creo que sí debería denominarse el cártel de la mentira. Y ese instrumento tuvo sus frutos, ésos han sido los resultados y el hecho de que se ha engañado al pueblo boliviano, se ha jugado con la buena fe del pueblo boliviano”, opinó.

Todo este panorama, para Yañiquez, debe servir para fortalecer el proceso de cambio, porque este tipo de actos dan lugar a que se tenga que defender con mayor fuerza los intereses de las grandes mayorías.

“Esto tiene una finalidad y es que vuelvan los neoliberales, donde no había una democracia sino un pasanaku que se jugaba con el pueblo boliviano”, sostuvo.

Juego de la derecha
El diputado Víctor Borda (MAS-IPSP), sobre el denominado cártel de la mentira, afirmó que los medios de comunicación hicieron un mal uso de la información y se prestaron al juego de la derecha, porque intentaron defenestrar la figura moral del Presidente del Estado y, en consecuencia, dañar la gestión de Gobierno.

“Han dicho que nunca se preocupó de su hijo (con Zapata), atacaron que había corrupción y supuesto tráfico de influencias y enriquecimiento ilícito para que puedan otorgar ciertas concesiones y obras a las empresas chinas (CAMC)”, señaló.

Luego mencionó que aparecieron políticos, analistas y algunos “supuestos activistas que sabían que este hecho era mentira”, han proclamado como “verdad aparente lo que era falso”.

“Hubo un engaño, y si no fuera así, como la oposición manifiesta, no entiendo ¿cuál es el temor de llevar a un nuevo referendo y consultar al pueblo?”, sostuvo.

Puso como ejemplo que en varios estados europeos las consultas son permanentes, porque es la voluntad del pueblo y que por esas acciones uno no debe asustarse, “porque el pensamiento político o voluntad del pueblo no es absoluto”.

Apuntes

  • El 3 de febrero de 2016, el presentador Carlos Valverde denunció la existencia de un hijo del presidente Evo Morales en su relación con Gabriela Zapata, y que por esta relación hubiera tráfico de influencias ya que Zapata era funcionaria de la empresa china CAMC.
  • El 11 de mayo de 2016, la jueza de la Niñez Jacqueline Rada declaró improbada la “existencia física” del supuesto hijo que tuvo Gabriela Zapata con Evo Morales. El fallo señala que se presentaron fotos de cuatro niños distintos.

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La estrategia mediática para atacar al Presidente

La diputada Romina Pérez (MAS-IPSP) afirma que en la campaña del referendo constitucional del 21 de febrero se aplicó una estrategia político mediática para defenestrar la imagen del Presidente en base al escándalo.

Así lo afirma la legisladora en un ensayo titulado Los sicarios políticos y la política mediática basada en el escándalo.

“La oposición encara la campaña con la certeza de que si perdía en el referendo (del 21 de febrero de 2016) no tendría ninguna opción en las elecciones de 2019, porque ninguno de sus posibles candidatos (los jefes de partido) pueden competir frente al liderazgo que ejerce el Presidente del Estado Plurinacional”, sostiene.

Pérez afirma que para cumplir con ese propósito desplegaron durante la campaña una estrategia mediática con la lógica de descalificar al adversario con mensajes negativos y de ataque personal.

Dicha estrategia —describe— apunta a devaluar el debate ideológico, político y programático hasta descender y agotarlo en la “política del escándalo”.

La primera interrogante apunta a la alternancia con el propósito desprestigiar al binomio (Evo Morales – Álvaro García Linera) con la emisión de mensajes negativos e introducir en la mente de la gente que la reforma parcial de la Constitución Política del Estado les favorecía solo a ellos.

El segundo eje discursivo fue denunciar la supuesta corrupción en el Fondo Indígena y relacionar a los dirigentes que están siendo investigados de tener una relación estrecha con el Presidente, para hacer entrever conductas de solapamiento.

En tanto, la tercera vía fue acusar al Presidente de despilfarro económico y las consecuencias que podía ocasionar para la economía la crisis de la caída de los precios de los hidrocarburos.

Mientras que la cuarta fue atacar al Presidente de tráfico de influencias, a raíz del supuesto hijo que tuvo con Gabriela Zapata, exrepresentante comercial de la empresa China CAMC.

Política de escándalo 
Como no lograron los tres primeros dispositivos y no pudo desarticular la retórica del discurso del MAS-IPSP, dos semanas antes del referendo acplicaron la “estrategia mediática basada en el escándalo”, que se centró en “afectar negativamente la imagen del Presidente para evitar su repostulación a una posible reelección” y, por esta vía, también afectar al Instrumento Político.

“Esta descalificación debía centrarse en el núcleo de votantes indecisos para asegurar su voto contra la modificación del artículo 168 de la CPE”, refirió.

Luego sostiene que la estrategia seguida por los políticos era agudizar “su ofensiva” contra el Presidente e inmiscuirse en su vida privada valiéndose de presentadores de los medios de comunicación, entre ellos Carlos Valverde, quien proporciona un informe espectacular que, no obstante, con el curso de los acontecimientos cae y se devalúa. Al final, Valverde terminó huyendo del país a Argentina, donde se encuentra actualmente.