Ayuda estatal llegó a 7.295 personas con discapacidad

Cambio
El presidente Evo Morales entrega memorándums de designación a personas con discapacidad.

Gabriela Ramos

Está demostrado que una persona con discapacidad se puede desarrollar, siempre y cuando cuente con ayuda para iniciar su objetivo, ya sea estudiar o trabajar. Es por esto que el Ministerio de la Presidencia ayuda al menos 7.295 miembros de este sector con asistencia social.

El apoyo gubernamental se desarrolla a través de la Unidad Ejecutora del Fondo Nacional de Solidaridad y Equidad (FNSE), que coordinó el  apoyo legal, médico y social a 4.395 personas con discapacidad, además de ayudar a familiares y tutores para mejorar su calidad de vida e implementar proyectos productivos para generar medios de sustento económico para este sector.

De acuerdo con un informe del Ministerio de la Presidencia, a través del Programa de Inversión Social, que se implementó en tres fases, se entregaron casetas para venta de productos a igual número de beneficiarios en los nueve departamentos, quienes fueron identificados en situación de vulnerabilidad y precisaban de un medio con el cual ganarse el sustento. 

El FNSE tampoco descuidó el equipamiento de centros de rehabilitación para que las personas con capacidades diferentes puedan superar ciertos impedimentos físicos a través de fisioterapias y otro tipo de atenciones médicas. 

Desde 2014, la entidad dependiente del Ministerio de la Presidencia dotó de equipamiento médico a 30 centros en todo el país y invirtió en total 30 millones de dólares. 

Solo en 2016, el FNSE entregó equipamiento a seis centros, de los cuales cinco se encuentran en municipios intermedios para posibilitar que las opciones de mejorar la salud y fortalezas físicas lleguen también a quienes viven en el área rural. 

El programa de entrega de víveres e insumos a personas con discapacidad grave y muy grave comienza a rendir frutos, pues solo en La Paz y El Alto se beneficiaron 2.000 personas. 

“Ya tengo una cocina para calentar la leche de mis hijos”

Paulina Alavi tiene cuatro hijos, dos de ellos con discapacidad. Su esposo la abandonó y en varias ocasiones tuvo que hacer peripecias para alimentar a su familia, cubrir las necesidades de sus hijos con capacidades diferentes y cuidarlos, por lo que no podía trabajar. 

Su situación empeoró aún más porque desarrolló el mal de parkinson, que se expresa sobre todo en temblores de sus extremidades inferiores, cuando se vive situaciones de estrés. 

Por eso Paulina tuvo que vender sus muebles y uno de sus bienes más preciados, su cocina, para comprar comida para la familia y medicamentos para ella y sus hijos con discapacidad. 

“Desde que la vendí tuvimos que preparar los alimentos en fogón, pero es difícil encender la brasa, mi hija era la única que podía, pero tenía que trabajar, así que generalmente solo tomábamos té con pan o comida fría. Luego una señora nos regaló un anafre, pero también era difícil encender”, contó. 

Toda esta historia justifica la alegría desbordada que la mujer demostró cuando recibió de manos del ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, una cocina de dos hornallas con su reluciente garrafa, junto con víveres, ropa y otros insumos. 

“Ahora ya tengo mi cocinita para calentar la leche de mis pequeños, vamos a vivir con más comodidad. Esta ayuda significa mucho para mí y agradezco mucho al Gobierno. Puede parecer poco, pero para una persona con discapacidad, que no tiene nada, significa todo, significa mejorar en nuestra vida”, señaló mientras envolvía la cocina en su aguayo.