MiAgua y MiRiego garantizan acceso a agua para 1,6 millones de bolivianos

Vicepresidencia
El Vicepresidente entrega un sistema de agua en Esperanza del Madidi.

Gabriela Ramos

El presidente Evo Morales vivió en carne propia los efectos de no contar con una fuente de agua, cuando él y su familia tuvieron que emigrar al chapare por la sequía que azotó el altiplano hace años. Por eso promovió los programas MiAgua y MiRiego, que garantizaron el acceso al recurso hídrico para  1.620.715 personas. 

De acuerdo con datos del Fondo Nacional de Inversión Productiva y Social (FPS), 78 por ciento de la población que se benefició con el programa MiAgua vive en alguno de los 157 municipios afectados por la actual sequía en el país, pero gracias a los proyectos que se desarrollaron reciben el líquido esencial, ya sea para su consumo o para el riego de sus cultivos, lo que a su vez implica la garantía de seguridad alimentaria para la población. 

El Ministerio de Medio Ambiente y Agua (MMAyA) informó que MiAgua, en sus tres versiones, llegó a todos los municipios de los nueve departamentos del país, con la instalación de 210.568 conexiones domiciliarias y 7.205 piletas públicas, que benefició a 1.154.080 habitantes.

En total se ejecutaron 3.052 proyectos a nivel nacional, de los cuales 2.113 son del líquido elemento y saneamiento; mientras que los restantes 939 se refieren a riego. La totalidad de la inversión fue 3.140.899.704 bolivianos. 

Sin duda estas obras implican un cambio en la calidad de vida de miles de bolivianos, pues dan efecto a lo que establece el artículo 373 de la Constitución Política del Estado: “El agua constituye un derecho fundamentalísimo para la vida”, principio que fue avalado incluso por la Organización de Naciones Unidas (ONU), que reconoce al agua potable y saneamiento básico como derecho humano universal, a instancias del Gobierno de Bolivia.

MiRiego garantiza producción en 29.367 hectáreas de cultivo

El programa MiRiego, creado a instancias del presidente Evo Morales, tiene el objetivo de incrementar la producción agrícola de los hogares rurales a través del aumento de la superficie bajo riego, pero además su incidencia en el área urbana garantiza la provisión de alimentos, incluso en época de sequía, como ocurre en el actualidad.

Con la puesta en marcha de este programa se garantiza la alimentación y reducción de la pobreza en Bolivia. Hasta  2016 se logró que 142 municipios accedan a 265 proyectos, lo que implica una inversión de 1.264.437.382 bolivianos, de acuerdo con el reporte del FPS.

El gran impacto social que tiene MiRiego se reflejó en el incremento de la producción de alimentos de 466.635 beneficiarios, quienes aumentaron sus hectáreas de irrigación. El incremento de este sistema contribuye a la capacidad de adaptación al cambio climático en las zonas rurales, se evita que los precios de los productos suban o exista desabastecimiento y se genere inflación en el país, señala un reporte del Ministerio de Medio Ambiente.

Los datos del FPS también muestran que las familias beneficiadas ascienden a 32.084, quienes no corren peligro de salir de sus poblaciones por falta de agua y por ende el fracaso en la producción de sus cultivos. 

Solo en 2016 se ejecutaron 83 proyectos con MiRiego, que demandaron una inversión de 340,4 millones de bolivianos. Implica un aumento de 9.700 hectáreas con acceso a agua y permitió que 11.931 familias cuenten con el líquido esencial para la producción agrícola, lo cual también incide en mejoras en sus modos de producción, pues además de canales se implementaron modernos sistemas de riego por aspersión, entre otros.