Chile reconoció que el Silala es boliviano al tramitar concesión

Parte de las aguas del Silala llegan a territorio chileno por tuberías instaladas.
Foto: Archivo

 

(Roberto Medina Buezo / Cambio).- El Gobierno de Bolivia afirmó ayer que las autoridades de Chile reconocieron, hace más de 100 años, que las aguas del Silala eran bolivianas cuando tramitaron la concesión para su uso en 1908.

El ministro de Gobierno, Carlos Romero, mencionó que “uno tramita una concesión al propietario del bien, es lógico, de lo contrario no habrían necesitado tramitar una concesión, por tanto es un reconocimiento de derecho boliviano sobre las aguas del Silala y por eso han tenido que solicitar un permiso, una concesión, una licencia, un acto jurídico que les autorice el aprovechamiento de estas aguas”.

El martes, el canciller Heraldo Muñoz dijo que su país otorgó en 1906 una concesión de las aguas del Silala a la empresa privada The Antofagasta (Chili) and Bolivia Railway Company Limited, según un reporte del portal chileno Emol.com.

El ministro de Autonomías, Hugo Siles, rechazó esta versión, y afirmó que “sabemos qué ha sucedido en 1908 (la solicitud para la concesión que posibilitó el uso de las aguas), tenemos registros, documentos incluso en la Prefectura de Potosí”.

Romero ratificó la postura de Siles y apuntó a que “independientemente de la fecha hay un enfoque contradictorio” en las autoridades chilenas.

“Por un lado, está claro que el Silala es un manantial que nace en jurisdicción de Bolivia y (segundo) que su utilización fue para favorecer una actividad extractiva minera a favor de grupos mineros y ésta ha sido una línea invariable del comportamiento de Chile. Más allá de la fechas, modalidades, procedimientos, actitud invariable en las autoridades chilenas y la defensa que han hecho de estos intereses privados, es lo que ha generado conflicto en la relación con Bolivia”, argumentó.

Romero aseguró que Bolivia seguirá reivindicando el Silala no solo como parte del patrimonio histórico, sino en cuanto a finalidades destinadas a satisfacer, en primer lugar, las necesidades de acceso al agua de la población.

La Paz y Santiago enfrentan un proceso en la Corte Internacional de Justicia (CIJ) sobre el estatus de las aguas del Silala. El 3 de julio Chile debe presentar su memoria, mientras que Bolivia responderá el 3 de julio de 2018.