Bolivia pide a la ONU atacar amenazas a la paz mundial

El embajador boliviano ante la ONU, Sacha Llorenti, durante su intervención en el Consejo de Seguridad.
Foto: Maira MacDonald

 

(Roberto Medina Buezo / Cambio).- En su primera intervención en el Consejo de Seguridad de la ONU, el embajador de Bolivia, Sacha Llorenti, instó a atacar a la desigualdad, intervencionismo y neocolonialismo, que son las amenazas estructurales al mantenimiento de la paz.

Llorenti calificó como amenazas estructurales, contra el mantenimiento de la paz y la seguridad internacional, al intervencionismo, neocolonialismo, desigualdad, apropiación de las riquezas, recursos naturales y sistema financiero; al poder militar de pocas potencias y el monopolio de la tecnología, saberes y ciencias en pocas manos.

A raíz de estas amenazas, el embajador dijo que se debe promover la cultura de la paz y que la arquitectura de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) debe centrarse en la necesidad de priorizar la prevención y la mediación para romper el ciclo vicioso de la conflictividad.

Para graficar algunas de estas amenazas, mencionó que el intervencionismo es el causante de la actual situación en Medio Oriente y el Norte de África, regiones en las que las guerras civiles dejaron como saldo a millones de fallecidos, solo calculable a las muertes registradas durante la Segunda Guerra Mundial (1939 - 1945).

Dijo que el neocolonialismo mantiene las políticas de algunos países, que consideran a América Latina como su “patio trasero”.
Censuró también la actitud de Estados Unidos, cuyo Gobierno se declaró excepcional e indispensable, y rechazó las catalogaciones de “países del primer mundo” y “países del tercer mundo”, aunque recordó que el problema del cambio climático demuestra de manera real que afecta a todos los países por igual.

También aseguró que el poder militar de algunas potencias es una amenaza y que es bochornoso el gasto en armas nucleares, que son un peligro para la seguridad y supervivencia de todo el planeta.

“El informe del grupo de expertos independientes, sobre las operaciones de paz de la ONU, hizo hincapié en la primacía de la política. La paz duradera se logra mediante soluciones políticas y no solo mediante compromisos militares o técnicos”, argumentó.

Después de hacer referencia a una breve historia del escritor uruguayo Eduardo Galeano, Llorenti aseguró que los esfuerzos en términos de prevención de conflictos, de mediaciones, conciliaciones y arreglos judiciales no serán suficientes si no se ataca las causas estructurales del origen de la conflictividad.

Bolivia, un país pacifista
En ese contexto del debate, Llorenti presentó a Bolivia, desde la perspectiva de sus identidades, como un Estado Plurinacional, como país de América Latina y el Caribe, que está resolviendo su último conflicto armado y declarado libre de armas nucleares.

“Como miembro del Movimiento de los Países No Alineados y como miembro del Grupo de los 77, Bolivia se declara como un país pacifista, que promueve la cultura de la paz, como un Estado que rechaza las guerras de agresión y como un territorio libre de bases militares extranjeras”, aseguró.

El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, pidió al Consejo de Seguridad enfocarse en la prevención de guerras y conflictos, y dijo que se gasta más recursos en la respuesta a la crisis que en tratar de evitarlas.