El enamoramiento de la danza moseñada

Jackeline Rojas Heredia / Cambio
Es la danza que enlaza al hombre y a la mujer en un ritmo en una sola expresión que da inicio a una nueva familia y que ocurre durante las fiestas del carnaval (Anata). En supuesto secreto, por tres meses, los jóvenes se reúnen durante la noche para ensayar.
La magia de la moseñada se podrá advertir en el festival del 5 de febrero que organiza el Ministerio de Culturas y Turismo.
Los jóvenes Ahí se conocen y forman parejas y después de la fiesta los padres del varón visitan a los padres de la mujer para ponerse de acuerdo en que ambos hijos vivan juntos, lo que se llama sart’awi. Luego de una pequeña ceremonia de challa, llega el grupo de músicos para acompañar a la joven mujer a su nuevo hogar tocando pinquillos, cajas y cantando la canción irphastay (me estoy llevando la mujer soltera).
El matrimonio civil y religioso se hace más tarde, después de unos meses.
La moseñada es interpretada por flautas de caña hueca (Moseños de tres tamaños), la más pequeña mide 50 cm, la mediana 100 cm; tienen 10 agujeros, de los que 6 son digitables, su embocadura y el boquillo se encuentran atrás. La flauta Moseño más grande mide 150 cm y se toca como una flauta traversa, con ayuda del paltjatata.