Suyana, cinco años con la confianza de salir adelante con la música

Foto: ©Anchanchu / Andres Claros R.
Suyana, en una de sus presentaciones

 

Por: Diego Ponce de León M.

 

Entrevistados: Rodrigo Cabrera, Stiv Stolzel y Luis Miguel Clavijo, integrantes de la banda Suyana

 

Suyana es una banda paceña que se caracteriza por fusionar distintos géneros y arreglos de varios tipos de música —la cumbia, el rock, el funk y el folklore, por mencionar algunos— con el reggae y así darle una personalidad más fuerte y enriquecedora a su propuesta musical.

La semana pasada, Suyana festejó su quinto año de vida con grandes invitados en el teatro Nuna de la ciudad de La Paz y ahora tiene planes de presentar un nuevo disco y el primer DVD de la banda a partir de esa experiencia. Rodrigo Cabrera (R. C.), Stiv Stolzel (S. S.) y Luis Miguel Clavijo (L. C.), que son parte de la banda, contaron a Farádula algunbos detalles del festejo.

¿Quiénes son los integrantes de Suyana?

R. C.  Actualmente Suyana está conformada por ocho personas: Rodrigo Cabrera alias Kabra, voz; Mauricio Alfaro, batería; Leo Miranda, bajo; Stiv Stolzel, guitarra; Juan Pablo Aranda, teclados, coros; Rodrigo Silvestre, trompeta; Vico Aliaga, saxofón; Luis Miguel Clavijo, trombón; y Quique Claros, producción y representación.

¿Cuántas composiciones crearon hasta ahora?

L. C.  Tenemos 22 canciones oficialmente, 12 de ellas están en el primer disco y estamos trabajando en el segundo álbum, que será lanzado en 2017. Aparte de eso estamos analizando la posibilidad de sacar el primer DVD de la banda por la tocada que hicimos hace una semana en el teatro Nuna.

¿En qué se inspiran las letras de sus temas?

R. C. Como compositores creo que nos basamos en las experiencias que tenemos y hemos pasado en el tiempo. Hacemos música contestataria, pero también tenemos canciones que se enfocan en sentimientos básicos como el amor y el cariño de otra persona. Una de las cosas que reflejamos es la positividad con la que uno ve la vida y la confianza que uno debe tener para afrontar los problemas.

¿De qué trató el festejo que hicieron hace una semana, celebrando su aniversario?

R. C. En realidad el aniversario de la banda es el 28 de julio, pero esta vez celebramos los cinco años el 24 de noviembre, que también es una fecha representativa para nosotros por el tercer aniversario del primer EP que sacamos y el primer año del primer disco. 

S. S. Por cuestiones de fechas, lo hicimos en el teatro Nuna, en un evento en el que participaron representantes de otros géneros musicales para darle un nuevo aire de estilos a algunas canciones de la banda. Por ejemplo estuvieron Álvaro Montenegro, Boris Méndez (Armadura), Pachi Maldonado (Atajo), Marisol Díaz (Aymuray), entre otros, y la Big Band de los bronces de varias bandas: Prana, Illapa y Tierra Alta, artistas que sin duda aportaron mucho ese día.

¿Una historia memorable de la banda?

R. C. Antes de ser conocidos como Suyana, la banda se llamaba La Macabra. Fue muy osado y peligroso cambiar de nombre a la mitad de nuestra carrera musical porque por un lado íbamos a lanzar nuestro primer disco y queríamos cambiar la identidad de la banda, y por otro estaba en riesgo perder a nuestros fans o reiniciar las cosas de cero. Suyana significa esperanza en quechua, y creo que eso nos hacía sentir más seguros para emprender con más fuerza el proyecto.

S. S. Eso fue difícil porque todo el público que nos conocía y habíamos ganado en nuestros primeros dos años ya no nos reconocía a pesar de los esfuerzos para aclarar la figura, pero de a poco lo aceptaron. Algunos aún no lo entienden pero pronto lo harán, tenemos confianza.

¿Cuáles fueron las adversidades que tuvieron que enfrentar en su trayectoria?

S. S. Es un reto cerrar una canción y llegar a un acuerdo común con los miembros de la banda porque  cada uno jala para un lado, sin embargo con el tiempo se han concretado las cosas y se logró llevar el proyecto con un plus que cada miembro le aporta, haciendo una síntesis vital para la música que hacemos.

L. C. La verdad es que componer se extiende mucho por la cantidad de músicos que integramos la banda, pero realmente es increíble la contribución y la solidez que refleja el resultado.

R. C. Por otra parte, no puedes darte el lujo de viajar, tocar y volver sin ganar nada, por eso hemos trabajado mucho en pulir nuestras canciones y las cosas se han proyectado cada vez de mejor manera, económicamente hablando. Otra de las adversidades más grandes que hemos tenido es el cambio de integrantes por diferentes situaciones, es un volver a trabajar y confiar, dudar si las cosas saldrán bien o no, pero nos parece que todo ha llevado un buen rumbo y va para bien.

¿Qué elemento los hizo más competitivos?

R.C. Al enfocar el proyecto de una forma profesional, gracias al trabajo de nuestro representante y productor, creo que las cosas mejoraron desde los tiempos que cada uno de los integrantes le dedicamos a los ensayos para reunirnos y hasta para conseguir más eventos y tocadas tanto en escenarios internacionales como nacionales.