Irresponsabilidad humana convierte a canes en armas mortales

Foto: Cambio
Dos perros pitbull con bozal.

Los canes tienen su temperamento, su paquete genético específico. De esa manera los pitbull, según Luis Rivas, veterinario, tienen mucha presa para cobrar, “no son templados”, lo que constituye un riesgo para quienes viven a su alrededor. 

“El error que cometen las personas que tienen estos perros es más culpa del dueño, porque todo animal necesita socialización, estar en contacto con las personas, cuando está aislado o tiene condiciones adversas, sea en alimentación o en cobertura, comenzará a desatar ciertas conductas, entre ellas la agresividad, por lo que reaccionará de diferente manera”, aseveró. 

Los pitbull tienen una contextura robusta, que pueden desmembrar a una persona, por lo que son catalogados como perros peligrosos,  de acuerdo con el especialista. 

Las estadísticas demuestran que atacan a las personas, y lo han hecho no solo en Bolivia, sino en otros países. Estos episodios son determinados tanto por los factores genéticos como por los denominados predisponentes, que se refieren a la situación en que viven y son criados. 

“Un pastor alemán no puede vivir en un departamento, es inaudito, no puede darse. Un labrador es peligroso para niños de hasta cuatro años, no por su agresividad, sino porque es alegre y torpe. Por lo que se deben conocer las características generales de la raza para tenerlos. Un golden es ideal, es dócil, más tolerante”, expresó.

Para Rivas, las 11 razas peligrosas son parecidas, cambian en el tamaño, tienen bastante musculatura y pueden causar daño. Admite que no hay evidencia de la existencia de lugares de pelea de perros donde se realicen apuestas, pero no dejan de criarse estas razas peligrosas, y los hacen reproducir dos veces al año, en un claro afán de lucrar, lo que es inadecuado.

Es importante socializar cómo tener cachorros, concienciar a los propietarios para no soltar a perros peligrosos y prevenbir el ataque a las personas. El veterinario insta a la gente a aprender a criar a sus canes porque no son para la calle, deben utilizar  bozal y correas cuando los saquen, para que no ataquen. 

“La única forma de que un pitbull suelte a su presa es utilizar el ahogamiento (con una cuerda o un cinturón alrededor del cuello), que lo debilita, para que libere a su víctima y por lo tanto no haga más daño a una persona”, apuntó.

“Irresponsables”
Susana Carpio, presidenta de Animales SOS, atribuye gran parte de los problemas con los perros peligrosos al hecho de que están a cargo de personas “irresponsables” y advirtió que los que pagan las consecuencias son los niños. “Cuando un perro muerde a un niño lo hace en los hombros y en la cara, y eso hace que la rabia suba en tres días al cerebro. El 80% de los que mueren por rabia son niños”, expresó.

Reiteró que la tenencia de perros en Bolivia es irresponsable, ya que más del 80% de la gente los tienen de esa manera, y la posesión de canes de raza peligrosa es un riesgo.

“Las razas poderosas (peligrosas) deben ser únicamente para personas responsables, ya que pueden mutilar. La Ley 553, del diputado Javier Zavaleta del Movimiento Al Socialismo (MAS), obliga a ser responsable, pero eso en Bolivia no existe”, aseveró.

Para la activista protectora de animales, lo lamentable es que los perros de razas poderosas están en manos de “irresponsables, de delincuentes”. Recordó que en 2013, dos pitbull mataron a su dueño en Santa Cruz. En 2015 cuatro pitbull y uno de otra raza mataron a una lavandera en Cochabamba, porque los dueños la dejaron encerrada. Hace un mes, en Patacamaya, una perra pitbull atacó a una niña que era su dueña, y le destrozó la mandíbula. 

“Lastimosamente estamos absolutamente desprotegidos, no por falta de legislación — que existe—, sino por falta del trabajo que tienen que hacer las alcaldías”, apuntó.

Recientemente, un pitbull atacó a una familia en Achachicala, en La Paz. Carpio indicó que en 2015 se denunció la existencia de dichos perros en esa zona, pero personal de la Alcaldía ni siquiera fue a notificar, ignoraron una ordenanza de 2005 que no fue derogada y no es contraria a la Ley 553. 

Peleas de canes 
Este año, los vecinos se comunicaron cuatro veces con la perrera municipal para denunciar que dos pandilleros criaban pitbull para hacerlos pelear, y la Casa de la Mascota, a cargo de Glenda Ayala, no hizo nada.
También hace unos días se denunció la existencia de un pitbull en la zona Los Pinos, al que le hacían pelear y estaba lleno de cicatrices, pero las autoridades municipales fueron cuando el animal había sido trasladado a otro lugar, y se limitaron a dejar una papeleta de notificación.

Sobre la existencia de peleas de perros, Carpio indicó que no existen evidencias, pero sí denuncias, y corresponde a las autoridades corroborar si es así o no.

Caso Rosalía 
Dos rottweiler, otra raza poderosa, atacaron a la niña Rosalía Apaza, quien recibe atención médica en Boston. Ocurrió en 2013, y la pequeña pudo viajar a Estados Unidos por iniciativa  de Claudia Tolay, boliviana residente en ese país.

En las ciudades de Cochabamba y Santa Cruz existen criaderos de pitbull y rottweiler, y las autoridades municipales, en complicidad con las sociedades protectoras de animales, no intervienen, sino permiten este negocio que se realiza por Internet.

La reproducción de estos animales de raza peligrosa no está permitida, pero como no existe control, los que se dedican a esta actividad ilícita no abandonan el lucrativo negocio.