Loteadores amenazan y abruman A Vecinos de alto pura pura

Foto: Cambio
Panorámica del barrio Alto Pura Pura tercera sección.

Victor Hugo Chambi Ocaña

Hace seis años, unas 500 familias se asentaron en la zona Alto Pura Pura tercera sección con la ilusión de construir sus casas, pero nunca se imaginaron que vivirían un calvario para consolidar su derecho propietario, porque a diario reciben amenazas de Julián Quispe, supuesto adjudicatario del predio, quien entregó los lotes y prometió mejoras en el barrio, pero no cumple y exige dinero.

“Sufrimos muchas amenazas por parte de este señor Julián Quispe, con él no hay cómo vivir en la zona; en las mañanas, en las noches, a cualquier momento viene con su grupo de personas, tiene unas señoras que lo acompañan siempre, son entre 12 y 14, andan con palos, estamos en peligro, por eso pedimos garantías”, relató Luis Apaza, dirigente de la zona.

El martirio de los vecinos comenzó hace seis años, cuando Quispe les vendió los terrenos por montos que varían entre los 1.000 y 5.000 bolivianos, y hasta lo que va del año no entregó las minutas de transferencia, mucho menos los folios de derechos reales, que les acredita como propietarios de dichos predios.

La desesperación de los vecinos por las constantes promesas de Quispe hizo que investigarán a quién corresponde la propiedad. Grande fue su sorpresa al encontrar que el terreno se encuentra en una disputa judicial entre Quispe y la Empresa Nacional de Ferrocarriles (ENFE).
La empresa estatal alega el derecho propietario a partir de la Ley 3315 de 2005, promulgada por el presidente Eduardo Rodríguez, elevando a rango de ley el Decreto Supremo 12111 de Hugo Banzer Suárez, que transfiere predios en Alto Lima a los trabajadores de ENFE y la extinta Guardia Nacional (hoy Policía Boliviana).

Hernán Meave, presidente de la zona, manifestó que ninguno de los vecinos tiene la garantía sobre sus terrenos y casas, “se dan la vuelta, se van un fin de semana y se encuentran que su terreno ya tiene otro dueño”, dijo.

La versión es corroborada por Virginia Villarreal, vecina que hace cuatro años se acercó a Quispe en busca de un terreno. “Me pidió 4.000 bolivianos y me hizo sufrir todo un año, hasta fiambre se lo traje, pero con la comida me ha botado. Después de tanto sufrir me entregó un lote, donde ya había una casa, no sé de quién será, en los cuatro años no apareció nadie”, relató.

Julián Cuéllar, uno de los primeros vecinos de la zona y exmiembro de la directiva que preside Quispe, mencionó que tuvieron que conformar un comité de defensa al no tener respuestas sobre las interrogantes por el derecho propietario, “por eso vivimos amenazados, me amenaza de todo, lo único que queremos es que muestre los documentos, que nos diga quién es el verdadero dueño”.

Cambio buscó a Julián Quispe para conocer su versión sobre las denuncias en su contra, pero no pudo contactarlo y sus allegados indicaron que no se encontraba por la zona por estos días.

Documentación

El predio, comprendido entre la parte alta del bosquecillo de Pura Pura y la ciudad de El Alto, fue propiedad de ENFE, y en 1974 el entonces presidente Hugo Banzer Suárez entregó a los trabajadores ferroviarios y a la Asociación de Suboficiales, Sargentos y Guardias de la Policía y Tránsito (Asclas-Guarnal).

En 1996 se firmó la resolución trimestral 32/96, que ratifica la transferencia, y la Ley 3315 de 2005 entrega el predio a 550 adjudicatarios, quienes no tomaron posesión de sus terrenos. La ley precisa que éstos deben destinarse a la construcción de viviendas de carácter social.

Existe una diferencia en el tamaño del terreno entre las normas: mientras el decreto supremo de 1974 indica “la transferencia de 316.000 metros cuadrados ubicados en la zona Alto Lima de la ciudad de La Paz”, la ley sostiene que son “270.220,50 metros cuadrados, los que limitan al este con la zona San Francisco, al oeste con la zona Unión Alianza (Alto Pura Pura ENFE), al norte con la avenida Chacaltaya Faboca (Alto Lima cuarta sección, al sur con el bosquecillo, línea férrea ENFE) y por otra parte entre los km 14 y 17 del departamento de La Paz, con una superficie de 2.400 metros cuadrados, cuyos límites son al este con la zona Alto La Portada, al oeste con la avenida Panorámica, al norte con la avenida Panorámica y al sur con la línea férrea”.

Cobros y promesas

La directiva que preside Meave —cuando todavía era un comité de autodefensa— observó las constantes promesas de Quispe y los cobros que realizaba, y por la falta de transparencia en el manejo de esos recursos, decidieron alejarse del mismo y exigir la rendición de cuentas.

Lo primero fue la apertura de vías, para ello Quispe cobró a 200 bolivianos a los 600 vecinos, luego fue la promesa de la conexión de agua potable domiciliaria, por lo que recibió 150 bolivianos, pero después de cuatro años no existe tal servicio.

Uno de los mayores cobros que realizó el supuesto adjudicatario fue de 100 dólares por vecino para los trámites jurídicos del derecho propietario, indicó Eloy Gutiérrez, vicepresidente de la zona.

Ante la falta de la documentación y el derecho propietario, los vecinos de Alto Pura Pura tercera sección sospechan que Quispe utilizó ese dinero para solventar el proceso penal que le inició la Empresa Nacional de Ferrocarriles por estelionato.

No es la primera vez

Las denuncias de amenazas y amedrentamientos contra Quispe no provienen solamente de estos vecinos, sino también de las otras secciones de Alto Pura Pura.

En septiembre de 2015, Max Aguirre hizo la denuncia pública contra Quispe por amedrentamiento a 20 vecinos de la segunda sección de Alto Pura Pura. En respuesta Quispe dijo al diario La Razón que Aguirre ni siquiera es vecino del lugar y junto con un grupo de 20 personas insistieron en señalar que él es “el presidente reconocido por la Subalcaldía” Max Paredes.

En ese entonces, el subalcalde Gonzalo Ticona reveló que Quispe se apersonó por su despacho para buscar la aprobación de la planimetría con una lista de vecinos, en la que “curiosamente no figura su nombre”. En las reuniones vecinales acuden armados, dijo Aguirre.

---

Pagan impuestos hace 11 años, pero no reciben atención de la Alcaldía

Los vecinos de Alto Pura Pura tercera sección pagan puntualmente sus impuestos hace 11 años, pero no reciben ninguna obra por parte de la Alcaldía de La Paz.

Hernán Meave, presidente de la junta vecinal, relató que se reunieron con el subalcalde del macrodistrito Max Paredes, Gonzalo Ticona, y con el concejal de Soberanía y Libertad (SOL.bo) Fabián Siñani en la búsqueda de atención a las necesidades de los vecinos, la respuesta fue tajante, “ustedes no tienen derecho”, les dijeron.

El Subalcalde de Max Paredes afirmó que existe un “problema delicado” en esa parte de la ciudad, toda vez que existe una planimetría aprobada, pero en la que se incluye una sola zona Alto Pura Pura y no tres secciones y una cuarta llamada Villa Alto Pura Pura.

Hace un año, cuando realizó similares declaraciones, la situación no cambió y los vecinos continúan peregrinando para lograr la atención edil o del Gobierno con el objetivo de acceder a los servicios básicos, como el alumbrado público, agua potable, alcantarillado o transporte público.

En la actualidad, los 550 vecinos de Alto Pura Pura se abastecen de agua potable de cuatro piletas públicas situadas sobre la avenida Chacaltaya, en la frontera con la ciudad de El Alto. Desde allí deben trasladarla en bidones “en sus espaldas” hasta sus domicilios, que están casi 300 metros abajo.

Por este hecho hubo accidentes, personas que rodaron cuesta abajo, otras que se fracturaron sus miembros inferiores. Tener agua en casa es un sueño.

Solamente cuentan con un poste de alumbrado público instalado en el ingreso de la avenida 21 de Enero, que es la puerta del barrio, lo paradójico es que esa luminaria es propiedad de la Alcaldía de El Alto. La energía eléctrica en los domicilios es compartida, es decir unas 25 ó 30 familias tienen un solo medidor.

El alcantarillado es un sueño, algunas viviendas tienen pozos sépticos, pero éstos deben ser vaciados constantemente puesto que al estar en una pendiente filtran hacia abajo y pueden causar deslizamientos.

El transporte público viene de El Alto al centro paceño, a esa vía solo se llega caminando cuesta abajo hasta la autopista, cruzando el bosquecillo.