Fuera de las cámaras de Bolivia Extrema

Foto: Cortesía Karina Herrera
Equipo de producción de Bolivia Extrema subiendo una colina en el Salar de Uyuni.

 

Por Diego Ponce de León M.

Desde que el programa ‘Bolivia Extrema’ se inició hace cuatro años abrió las puertas a muchas cosas. 

“Aprendes a conocer tu país y a tu gente, el programa te lleva a lugares interesantes donde puedes sentir la calidez de las personas que te reciben. En el programa saltas, corres, nadas y comes rico, haces de todo”, dice Rafo.

Parapente, rafting, cannoing, zippline, entre otras, son las actividades que desglosa ‘Bolivia Extrema’ a punta de adrenalina, determinación y ánimo de sus personajes. 

Comida, fauna, flora, los secretos de todos los lugares de nuestra tierra es lo que muestra este programa que también brinda su contribución a la sociedad con el reflejo de todo lo que existe en Bolivia.

Lugares turísticos, turismo de aventura y la curiosidad de las personas del lugar son ejemplos del aporte al desarrollo turístico que se realiza en este país, pero también la gente se interesa en demasía en todo lo que se hace dentro del programa, como la exploración de lo que se produce en distintas comunidades alejadas de las ciudades.

El equipo es muy unido, la hermandad es increíble, todos se ayudan mutuamente, hay un espíritu de comunidad y hermandad en él.

Karina Herrera, productora del programa, explicó que ya son cuatro temporadas al aire. “En las primeras, todo el equipo tuvo que aportar para producir el programa y no es hasta la última que empezó a generar sus frutos”, dijo.

Esta próxima semana se realizará el scouting (exploración de terreno) para la próxima producción y se apunta a producir los próximos programas en el extranjero, aunque todavía hay mucho más para redescubrir en el país.

Uno de los retos es manejar a 10 personas durante varios días de rodaje en lugares recónditos. “Es difícil, pero todos ponen de su parte y lograrlo es satisfactorio”, confiesa Herrera.

Bolivia Extrema también es un programa que educa al turista y a las personas que ofrece un servicio para ellos. 

Llegar a lugares tan lejanos donde no existe luz, donde no hay agua o nada también es muy satisfactorio.

Otra satisfacción es que gente de todo el mundo nos escriba por el interés de querer conocer lugares recónditos del país, ese público también puede ver los programas on line.

Compartir con la gente de otros lugares, durante todo el día es realmente satisfactorio, más allá de ver los paisajes, conocer la cultura y a nuestra gente llena de otra manera el corazón”, expresa Rayza Ortiz, protagonista del programa.