Sandrita Romero vuelve a Bolivia para revivir cumbia de los 90

Foto: Cortesía Sandra Romero
Sandra Romero en una de sus actuaciones

Por Diego Ponce de León M.

Sandra Romero fue cantante de la orquesta San Francisco durante cinco años, con la que ganó un disco de oro. Después ingresó a la orquesta Mámbole, donde grabó dos discos en un periodo de tres años. Luego de ello conoció a su actual esposo, Ghenny Rey, cantante de música salsa y cumbia, con quien ahora presentan una propuesta del recuerdo: Sanghe, y están juntos desde el 21 de septiembre de 2000.
 

¿En qué consiste el proyecto Sanghe?

Sanghe es una orquesta que recuerda temas de los años 90 que marcaron época en el género tropical, entre los géneros de salsa, cumbia, merengue, como Negrita ven, Ilusión de amor, Mi país, Nadie como tú o el Chachay, entre otras.

¿Cómo se casaron?

Ghenny me pidió la mano en televisión a nivel nacional en el programa ‘Viva la alegría’ a un mes de conocernos, no enamoramos, simplemente nos casamos.

¿Cómo pasaste diez años en Londres?

Nos presentamos en varios cafés y discotecas, ahí la música y los ritmos nacionales y latinos son bien valorados, pero volvimos porque extrañábamos a nuestro país y a nuestra gente. 

¿Cuáles son los proyectos musicales ahora?

Ya estamos tres años viviendo en el país y hasta el momento hemos conformado una orquesta con grandes músicos y estamos tratando de impulsar la imagen de Sandra Romero para que vuelva a los escenarios. Por ahora nos concentramos en retomar las riendas con la promoción de las canciones producidas entre ambos.

¿Cómo encuentras Bolivia luego de 10 años?

Se han logrado muchas cosas, a nivel político, el presidente Morales puso en el mapa a Bolivia, porque afuera nadie conocía a Bolivia, una vez que él entró, recién reconocieron a este país, era sorprendente.

A nivel musical, lo tropical se fue degenerando, antes daban ganas de escribir, ya no hay composiciones y letras buenas, tampoco existe eso de la difusión por mérito de los artistas, los medios de comunicación ahora te cobran por pasar tu música en las radios, eso es lamentable.

Las veces que nos presentamos, muchas personas me reconocen y me piden autógrafos y fotografías, y es un impulso más para retornar a las presentaciones musicales.

¿Cuáles son los retos de Sanghe ahora?

El público ese ha vuelto cada vez más exigente por lo que la orquesta tiene que ser cada vez más versátil y estar al día con lo actual y con lo que le gusta a la gente.