La potosina Joaquina Costas, la madre del hijo de Bolívar

Jorge Mamani
Pintura de Gil de Castro. Retrato de María Joaquina Costas

Jackeline Rojas Heredia

¿Qué pensamientos cruzaron por la cabeza de María Joaquina Costas mientras fue pintada por el artista Gil de Castro? ¿Cuántas historias se hallan en cada lienzo, en cada gota de pintura que integra una imagen?
Entre las muchas obras que se exponen en el Museo Nacional de Arte de la ciudad de La Paz se halla el retrato de María Joaquina Costas, el único retrato femenino de Gil de Castro que se conserva de ese año, 1817.
María Joaquina fue la madre de un hijo del Libertador Simón Bolívar, nacido en la ciudad de Potosí, versión que fue repetida como leyenda y que hoy cobra mayor veracidad a partir de la investigación realizada por Juan José Toro Montoya y Guillermo Carlos Delgado Jordán y publicada por la editorial Kipus con el título: La sangre de Bolívar en Bolivia.
La obra fue presentada en el marco de la X Feria Internacional del Libro en la ciudad de Cochabamba y en la Primera Convención de Historiadores y Numismáticos Potosí 2016. En la Villa Imperial se presentó también Teresa Campos Costas, una de las descendientes del héroe de la independencia.

historia en los libros
María Teresa Rodríguez del Toro Alayza fue la esposa del Libertador Simón Bolívar y su gran amor. Según la historia, el joven Libertador pierde a su esposa cuando solo habían transcurrido ocho meses de matrimonio y él tenía 20 años. Entonces destrozado, juró no volver a casarse. Sin embargo a lo largo de su vida se conocen varios romances, entre los más famosos el romance con Manuelita Sáenz.
La última investigación toma de referencia obras como la de Julio Lucas Jaimes, La Villa Imperial de Potosí, del año 1905 (Brocha Gorda-Buenos Aires). El autor del mencionado libro, según Juan José Toro, narró una historia idílica que dice que cuando Bolívar llegó a Potosí tuvo un romance con una mujer identificada como Joaquina Costas.
Otra obra es la del escritor Ismael López, quien publicó un libro en 1924 y no incluye el dato de Lucas Jaimes. López escribió: La Historia secreta de Bolívar. En dicha obra hay un capítulo como apéndice que titula Las Amadas de Bolívar, y ahí consigna a cinco mujeres como las que el Libertador habría amado, pero no mencionó a Joaquina Costas.
Luis Zubieta Sagárnaga publicó en 1925 el libro Bolívar en Potosí, auspiciado por el Círculo de Bellas Artes, el cual está lleno de referencias al romance con la potosina Costas desde la llegada de Bolívar a la Villa Imperial. Se dice que Costas advirtió al Libertador sobre una conspiración para matarlo. Reveló también que en la fiesta del santo de Bolívar, éste habría bailado con la bella dama durante dos horas.

La Esposa de Hilarión de la 
Quintana
 María Joaquina Costas fue esposa del militar rioplatense Hilarión de la Quintana, quien fue tío político del otro libertador, José de San Martín, con quien tuvo otro hijo. Supuestamente estaba separada de él cuando conoció a Bolívar. Como fuese que los hechos ocurrieran, el Libertador no da su apellido al hijo de Costas, pero reconoce su existencia mediante una carta dirigida a Joaquina.
Más adelante se conoce que el hijo fue José Costas, quien se retiró a vivir a la población potosina Caiza D y falleció a los 69 años. Se dice que justo antes de morir, José reveló ser el hijo de María Joaquina Costas y del Libertador Simón Bolívar. José vivió en concubinato con Pastora Argandoña, con quien tuvo una numerosa descendencia. Estas nuevas revelaciones sobre el hijo del Libertador se hallan en el libro La sangre de Bolívar en Bolivia.