Las historias más apasionantes del cine a través de la música

Jackeline Rojas Heredia

El sonido profundo y temerario de los fagots (instrumentos de viento) marcó la entrada que poco a poco agudizó la sensación de miedo expresado en el recorrido de un escalofrío que alteró a su vez la epidermis de la piel. Es el tiburón asesino acercándose con mayor rapidez, terror provocado por la música de John Williams, interpretada durante el reciente concierto protagonizado por la Orquesta Sinfónica Nacional en el Centro Sinfónico.
El concierto integró la interpretación de las mejores bandas sonoras de los filmes más aclamados a nivel mundial, muchas obras clásicas que quedan en la historia del cine. La música demostró su papel narrativo no como un elemento más del arte cinéfilo, sino como centro del universo que penetra las fibras más íntimas del ser humano y que muchas veces no necesita de la imagen para narrar por sí sola. 
La obra tituló Sinfónica de película ¡Vivamos nuestros sueños! Dos días de presentación intensa con un lleno total. El concierto fue dirigido por el maestro Randolph Rios Pinto y presentó las bandas sonoras de los filmes Star Wars de John Williams; James Bond de John Barry; Corazón valiente de James Horner; E.T. El Extraterrestre de John Williams; Harry Potter del mismo autor; Game Of Thrones de Ramin Fjawadi; El señor de los anillos de Howard Shore; El Padrino de Nino Rota, entre muchas otras. Hoy la Orquesta Sinfónica Nacional presentará el concierto Rapsodias.