Países con mayores y menores Tasas de fecundidad

Mujeres embarazadas.

Sputnik

La región sigue la tendencia mundial del descenso en la cantidad de hijos por mujer en los últimos 50 años. Guatemala, Haití y Bolivia registran las mayores tasas, mientras que Puerto Rico y Cuba ocupan la otra punta.

Los países latinoamericanos y caribeños redujeron a un tercio el promedio de hijos por cada madre desde 1960, según datos del Banco Mundial. En ese medio siglo, Brasil fue el que registró la mayor caída: al descender del 6,2 al 1,8 en el promedio de hijos por mujer.

La socióloga brasileña Natália Mori explicó que el panorama tiene que ver no solo con la emancipación de las mujeres en ese período.

“A partir del momento en el que hay políticas públicas para las capas más pobres, que generan información y acceso a los derechos, la tasa cae”, dijo.

Puerto Rico registra actualmente un promedio de 1,5 frente al 4,7 en 1960. Cuba aparece con 1,6 comparado a 4,2 en el año inicial del mapeo del Banco Mundial. Seguidos de Brasil, Chile, Costa Rica y Trinidad y Tobago, que comparten la misma tasa de 1,8. Éstos son los países con menor cantidad de hijos por madre. Colombia también se destaca con un promedio de 1,9 y un descenso significativo comparado a 1960, cuando registraba más que Brasil: 6,8.

Entre los países con las mayores tasas se encuentran Guatemala, con un promedio de 3,2, seguido de Haití y Bolivia, con 3. De ellos, Bolivia es el que más redujo sus indicadores, ya que marcaba un promedio de 6,7 ante el 6,5 de Guatemala y el 6,3 de Haití en 1960.

Luego, los demás países de la región se muestran parejos con promedios que oscilan entre el 1,9 y el 2,5. Pero mientras que la curva del descenso se mantuvo constante en las naciones de la región, Argentina y Uruguay vivieron un ascenso en sus promedios de hijos a mediados de 1970, para luego volver a bajarlos.

Para Mori, la actualidad refleja “un indicativo de mejora en la calidad de vida de las mujeres”, en la medida que se implementaron medidas que permiten la planificación familiar. Por otro lado, la experta que integra el Centro Feminista de Estudios y Asesoría (CFEMEA) en Brasil recordó que todavía hay obstáculos “para que la maternidad sea vista como un derecho y no como una obligación”.