Epsas, la llave para acceder al agua como derecho

El acceso al agua potable es un derecho de los bolivianos.
Foto: Epsas

Víctor Hugo Chambi Ocaña

El artículo 16 de la Constitución Política del Estado establece como un derecho fundamental en Bolivia el acceso al agua. Este precepto fue aplicado por la Empresa Pública y Social de Agua y Saneamiento (Epsas) en el área metropolitana de La Paz, donde la cobertura con el servicio de agua potable está por encima del 94 por ciento.

“En 1984  llegamos hasta este barrio. Nosotros construimos nuestros caminos y el agua lo recibíamos de los manantiales que hay, pero éstos se secan. En la época seca tenemos que bajar a traer, pero ahora por fin no nos faltará en el barrio”, relató Ceferino López, vecino de Los Pinos, Alto Vino Tinto.

Como ese barrio de la ladera este de La Paz, miles de personas tuvieron que esperar muchos años para acceder al servicio en sus barrios o domicilios.

La razón fue que la empresa privada, que administraba el servicio, no tenía la intención de ampliar la cobertura si no había incremento en las tarifas, esa política cambió con la salida de Aguas del Illimani y la llegada de Epsas.

En 2006 comenzó su trabajo, que debía ser por seis meses, pero se extendió hasta que en 2013 se intervino la empresa y las cosas cambiaron para bien, el servicio se expandió en el área metropolitana, que comprende los municipios de La Paz, El Alto, Achocalla, Mecapaca, Palca, Laja, Viacha y Pucarani.

La cobertura en la ciudad de La Paz llega al 98 por ciento, mientras que en la ciudad de El Alto alcanza al 91 por ciento; además, Epsas sentó presencia en tres municipios, donde no prestaba servicio y aumentaron de manera gradual las conexiones.

En comparación con otras empresas similares del interior del país, tiene una mayor cantidad de conexiones de agua potable, 350.373 frente a 208.965 de Saguapac en Santa Cruz, 70.367 de Semapa en cochabamba. 

Las otras empresas aplican una tarifa mínima para el consumo cero, mientras que Epsas no aplica el consumo mínimo, pero si una tarifa solidaria para aquellas familias que consumen por debajo de los 10 metros cúbicos.

Rudy Rojas, interventor de Epsas, indicó que desde la intervención “se logró la sostenibilidad operativa, la institucionalidad para la constitución de un plan maestro a futuro, pero lo principal es garantizar que el agua no falte”.

A la fecha, el área metropolitana tiene cuatro sistemas para abastecer a la ciudad, la más grande es la represa de Tuni, que abarca gran parte de la ciudad de El Alto y la ladera oeste de La Paz; la otra es de Achachicala, que se abastece con la represa Milluni para el centro de La Paz; Incachaca, que provee la ladera este y zona Sur, y finalmente un sistema de pozos de Tilata, que abastece al sur de El Alto.

Proyectos que garantizan el servicio
Desde que se realizó la intervención, en 2013, Epsas comenzó a trabajar en distintos proyectos para garantizar la producción de agua y extender el servicio, inclusive más allá de 2030.

El primero está en el sistema de Achachicala, se trata de la construcción de dos represas en Caluyo y Jankho Khota; en el sistema Pampahasi se está trabajando en la planta de Chuquiaguillo, además de las represas de Ajuan Qhota y Hampaturi, y el ramal principal hacia el municipio Mecapaca.

Pero el gran proyecto para garantizar la continuidad del servicio de agua potable en gran parte del área metropolitana, además de agua para riego en Pucarani y Peñas, es el Sistema Multipropósito de Peñas.

Con este proyecto, que tendrá una inversión de 133 millones de bolivianos, se abastecerá las áreas de San Roque, Tilata y El Alto central, inclusive hasta el año 2035, explicó Rojas.

Pero también se está pensando en un plan B si se llegara a tener problemas de abastecimiento antes de 2020, cuando comenzará a operar el Sistema Multipropósito. Es la ampliación del sistema de pozos de Tilata, proyecto que fue abandonado por Aguas del Illimani porque demanda una fuerte inversión de recursos.

En la actualidad existen 37 pozos en el área Tilata que serán ampliados hasta 70, con lo que se garantizaría el servicio de agua potable.

El abastecimiento no solamente se garantizó para La Paz y El Alto, sino que Epsas también trabaja en Palca, Mecapaca, Achocalla y Laja.
“Epsas tiene todo para ser una empresa metropolitana”, aseguró Rojas, pensando en lo que será el futuro del servicio.

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Hacia un modelo de gestión de servicio solidario metropolitano

El período de intervención de la Empresa Pública y Social de Agua y Saneamiento (Epsas) concluirá dentro de seis meses o un año como máximo, para ello se está trabajando en alternativas para una entidad que administre el servicio.

De las reuniones que sostuvieron los alcaldes de los siete municipios del área metropolitana, más Pucarani, salieron varias propuestas, una de ellas fue la del alcalde de La Paz, Luis Revilla, quien sugiere reponer el Servicio Autónomo Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (Samapa).

“En las reuniones que tuvimos, el Alcalde de Pucarani dijo:  ‘Ingeniero, si usted lo manejó bien y no nos hace faltar agua, entonces siga manejándolo’, porque lo menos que queremos nosotros en los municipios son problemas”, dijo Rudy Rojas, interventor de Epsas.

Ante esa situación, Epsas propuso el Modelo de Gestión de Servicio Solidario en toda el área metropolitana mediante una Entidad Metropolitana Solidaria de Agua y Saneamiento que garantizaría su presencia en todos los municipios de la región, garantizando agua y alcantarillado.

Hasta septiembre de 2017 se deberá garantizar la constitución o reposición de una entidad que tenga presencia en los municipios. Epsas trabajó para alcanzar esas metas con miras a concluir la intervención de la entidad pública.

Rojas recordó la época en la que administraba el servicio Aguas del Illimani, que solamente se circunscribía a garantizar el acceso al agua potable en el área ya definida en su contrato y no ampliar a otros barrios o municipios, a no ser que se incrementen las tarifas por el servicio.

Epsas no siguió ese camino, sino que tomó un rumbo contrario y decidió ampliar el servicio hacia todos los barrios que lo requerían, cumpliendo el precepto constitucional del acceso al agua como un derecho  fundamental de los bolivianos.

La empresa pública realizó un plan maestro pensando en la expansión de la ciudad y el crecimiento de la población en el área metropolitana, y siguiendo sus líneas de trabajo, propone este modelo de gestión solidaria, donde todos los municipios colocan su parte y reciben los beneficios.