La Macuquina, ese corazón hecho moneda

Fotos: Cambio
La Macuquina Corazón.

La pieza, elaborada en la Casa de Moneda, es una de las presentaciones estelares de la Primera Convención Internacional de Historiadores y Numismáticos. 

Jackeline Rojas Heredia
Entre las 42 ponencias que se presentarán en la Primera Convención de Numismáticos e Historiadores, que se celebrará en Potosí, del 20 al 23 de octubre, destaca la pieza denominada Macuquina Corazón y la recopilación de su origen, tomando en cuenta que es una pieza única en el mundo.

“La Macuquina Corazón es por excelencia la moneda emblema de Bolivia, ninguna casa en el mundo de la moneda acuñó una con forma de corazón como lo hizo la Casa de Potosí durante los siglos VII y VIII, son las piezas más codiciadas en el mundo”, explicó Daniel Bernardo Oropeza Alba, presidente del comité impulsor de lo que en unos días más se desarrollará en la Villa Imperial: la Primera Convención Internacional de Historiadores y Numismáticos, Potosí 2016. 
Oropeza hizo toda una investigación sobre el por qué del origen de esta particular macuquina, resultado de ésta es la impresión de un libro que será presentado en el marco de la convención junto con otras seis prominentes investigaciones de expertos reconocidos en el mundo. 
Más que moneda, la Macuquina Corazón parece un símbolo, una especie de amuleto que bien puede inspirar miles de historias más si se toma en cuenta el periodo histórico en que fue acuñada. Oropeza narró que su origen generó diversas especulaciones a lo largo de los años, unas más acertadas que otras, pero ninguna real.
La hermosa moneda fue forjada a punta de martillo, de ahí la etimología de su nombre, que proviene de la palabra quechua maqay quna (Hecha a mano), dato revelado en la investigación y posterior explicación de otro gran experto en monedas, el argentino Arnaldo Cunietti. 
Actualmente, la moneda ya generó tal repercusión que está siendo distribuida en todo el país por un sistema de pre-venta que casi tiene agotado el stock previsto para la Convención. 
La pieza original, según los cálculos de Oropeza, asciende a 140 mil dólares, sin embargo en Potosí el comité organizador a mandado a emitir replicas exactas cuya única diferencia esté en el cambio de la leyenda en latín, que pertenece a la original, por las palabras Potosí 2016.  
Daniel Oropeza dijo que esta forma de moneda se fue haciendo escasa a lo largo de los años y la mayor cantidad de piezas fue producida irregularmente, lo que ocasionó que las macuquinas no sean piezas perfectas, pero dentro de ese mundo se conoce a los galanos, que “son piezas absolutamente redondas y hermosas que hacen honor a su nombre, que no quiere decir otra cosa que hermoso, bello”, relató. 
La pesquisa del experto sigue la ruta dejada por los libros de contabilidad del siglo XVII, que se hallan en la misma Casa de Moneda. Entre la información recopilada, Oropeza compartió que estos galanos eran monedas escasísimas, y dijo que la mención de la palabra galano era 100% utilizada en esa época; sin embargo no halló ningún documento que utilice la palabra Corazón, por lo cual la pista de corazones parecía difusa. 
La investigación le permite notar la división jerárquica que existió en esa época. “Los puestos jerárquicos de la Ceca eran ocupados por personas prominentes en Potosí y en el gran Virreinato de Perú”, comentó, y dijo que la gran pista se halló entonces muy bien escrita y presentada a principios del siglo XX por el señor Alberto Crespo Rodas, en su libro Guerra civil entre vicuñas y vascongados. 
“Los vicuñas representaban a todos los que componían las identidades étnicas de la península de quienes habían conquistado América (criollos, mestizos, extremeños, portugueses, andaluces, catalanes, portugueses, gallegos, etc.), se enfrentaban contra los vascongados, pertenecientes a esa famosa nación de los vascos y por su habilidad para el comercio, y porque tenían el monopolio de las armas, estos últimos lograron enfrentarse contra todos los demás. 
Los vascongados tenían el 70% de los cargos jerárquicos en la Casa de Moneda, el tesorero era vasco, el secretario era vasco. 
De acuerdo con esta pista, Oropeza concluye que “los vascos monopolizaron el tema de las monedas y estaban relacionados con la orden de los agustinos, y curiosamente San Agustín de Hipona tiene como símbolo característico un corazón en llamas”, narró el experto, quien adelantó que parte de su teoría siguió esa ruta, además respaldada por la documentación de los siglos XVII y XVIII. 
“Los chilenos decían que era un corazón por el Corazón de Jesús, los españoles por el rey de España Luis primero, que reinó solo ocho meses, ahora bien, si quieren conocer la conclusión de la singular y apasionante investigación, vengan a Potosí 2016”, concluyó Oropeza, y dejó una enorme interrogante no saciada en el aire. 
La Macuquina Corazón es solo la punta del iceberg en el mar de historias separadas y entrelazadas que hallarán los participantes en el encuentro, tantas y de una enorme complejidad como la historia del famoso monje o clérigo Inquisidor Nestares Marín, quien descubrió a los primeros falsificadores de la moneda, a quienes desde luego asesinó. Eso y mucho más en la Villa Imperial.
Programa de la Convención
Entre las principales ponencias que se realizarán en Potosí están: ‘Macuquinas, galanos y corazones, una moneda potosina de circulación mundial’, por Oropeza. 
También se presentará ‘El Desarrollo tecnológico de la acuñación de la moneda desde Alemania a Potosí pasando por Segovia, (1551-1773)’, del experto español Glenn Murray; ‘La moneda en la humanidad y métodos de su observación’, de Rina Manches Espinosa; Carlos Serrano de la Universidad de Alemania hablará sobre los minerales en el Cerro Rico de Potosí (500 años de explotación). 
‘Los esclavos negros en la Casa de Moneda’, una investigación de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA); ‘Nuevos descubrimientos sobre la Villa Imperial de Potosí’, por un experto de Panamá; ‘Reformar la Casa, destruir la Villa, apuntes sobre la historia del Visitador Francisco Nestares Marín’; además de ‘Los dineros primitivos’, de Osvaldo  Rodríguez Junior, de la Sociedad de Numismática en Brasil; ‘Primeros cuartillos de Potosí y su relación con la plata’, de Emilio Ortiz, de Puerto Rico; ‘Ocho Reales Cott’, tercera edición de Emilio Pauletti; ‘Guías de las cantidades acuñadas’, entre otras.

Las macuquinas llegarán a la convención dentro de un cofre

El comité organizador de la Primera Convención Internacional de Historiadores y Numismáticos, integrada por más de 40 personas, ha concretado con los 21 países participantes la entrega de 10 mil monedas por país, las que lleven el nombre del Estado de donde proceden y otros elementos. Monedas que se integrarán a la Casa de Moneda y a su archivo histórico. Además se está publicando el Álbum Numismático 2016 para jóvenes estudiantes y coleccionistas en general, que contienen las monedas de los 21 países participantes en la convención, con una reseña y una vinculación a cada ciudad Patrimonio de la Humanidad que se encuentre en cada uno de estos países. “En caso de Perú se eligió a Cusco por su relación comercial, en el caso de Venezuela escogimos una en particular , Santa Ana del Co por su puerto, en el caso de Brasil, Oro Preto, en Argentina-Córdoba (la manzana jesuítica), ciudad con una vinculación histórica muy fuerte con Bolivia”, explicó Daniel Oropeza, presidente del comité.