Ni feminismo ni machismo, la cosmovisión andina preserva la familia

Foto: Cambio
Una mujer enfrenta a su pareja.

Los extremos, que en la mayoría de los casos derivan en puntos de desencuentro, no son buenos en una relación de pareja.

Fernando Del Carpio Z.
Es importante hablar de la familia en términos de complementariedad, tanto la mujer como el varón deben complementarse, en ese marco prevalecer los principios de solidaridad,  ayudarse el uno y el otro. En la cosmovisión andina la familia es un factor fundamental, y es lo que tiene que preservarse.

Esa posición la expresó el abogado y docente de la UMSA Arturo Vargas Flores al ser requerida su opinión sobre la violencia que ejercen algunas mujeres contra los varones, aunque prevalece la violencia masculina contra las mujeres.
Arturo Quispe Pucho, de la Asociación de Hombres Maltratados, antes Organización de Liberación de Esposos Oprimidos (OLEO), constituida en la ciudad de El Alto, reclama porque la legislación boliviana, sobre todo la Ley 348, penaliza la conducta de los varones y no de las mujeres.
Para Laura Guachalla, de la Coordinadora de la Mujer, las leyes vigentes en el país no dicen que los varones no pueden ejercer sus derechos, pero en este tema dijo que habría que remitirse a los datos. La Fiscalía General del Estado en un informe refiere que el año 2015 se registraron 11.355 casos de violencia familiar y en el primer semestre de este año se reportaron 28.461. 
El año pasado se registraron 104 casos de feminicidio y 43 hasta junio del presente año. Mientras que desde la promulgación de la Ley 348, en marzo de 2013, se lograron 47 sentencias condenatorias por casos de feminicidio en el país.
 
Violencia intrafamiliar
La Ley 603 Código de las Familias y del Proceso Familiar, vigente desde el 19 de noviembre de 2014, establece, según el docente universitario Vargas, algunos delitos como lesiones, y las lesiones pueden ser en mujeres y varones para procesarse por esa vía, y existe el término de violencia intrafamiliar. 
Por esa razón considera que “la desintegración de estas normas en razón de género podría traer problemas porque tendremos denuncias por el varón y la mujer, cuando habría que tratar de manera integral el tema, establecer más que leyes políticas planes, proyectos, programas de prevención,  de educación y fortalecimiento no en razón de género, sino de ser humano”.
En cuanto a la legislación internacional sobre el tema, Vargas dijo que existe pero en la mayoría de los casos no se establecieron leyes específicas para la mujer, sino directamente incorporaron el tema violencia para que el responsable sea procesado porque no hay muchas violencias, son específicas y es mejor establecer una “ley integral que proteja a ambos, no ser desproporcional”.
Cualquier tipo de violencia, venga de donde venga, es repudiable, y Vargas refiere que tanto padres como madres no deben descuidar el diálogo, ya que es el escenario para inculcar el respeto al ser humano.
“Los valores y principios que se adquieren en la familia son el motor fundamental del comportamiento, es fundamental afianzar ese trabajo con la ayuda de la educación, en el colegio, universidades, de tal manera de revalorizar lo que es importante para la vida del ser humano”, aseveró.
Otro aspecto preocupante es el hecho de que aumentaron los índices de la violencia, y para Vargas habría que establecer cuál es la causa de esa violencia, porque al final de cuentas puede afectar tanto a la mujer como al hombre, y en esa dirección considera como un problema las corrientes feministas y machistas, donde la mujer o el varón pugnan por ser el centro de todo.
“Hoy en día, a pesar de tener la Ley 843, la violencia contra la mujer ha ido creciendo y eso nos debe preocupar, se tienen que encontrar las causas, pueden ser económicas o de otro tipo (infidelidad, el alcohol). En el ámbito del varón es cierto que sufren maltrato y muchas veces no lo denuncian por temor o su propio machismo”, añadió.

Violencia condenable
Todo tipo de violencia es condenable, y René Aramayo,  casado, padre de tres hijos, dos de ellas mujeres, deplora este tipo de hechos. Considera que el alcohol en la mayoría de los casos, que es consumido sobre todo por los varones, es una de las causas principales. 
Don René contó que a sus hijas desde pequeñas, y con el decidido apoyo de su esposa, les inculcó que no permitan que sus enamorados o con quien se casen se atrevan a pegarlas. Que se defiendan, caso contrario se separen, es lo que hizo una de  sus hijas porque era un riesgo enfrentarse con su cónyuge.
En base a su experiencia y a lo sucedido en su entorno familiar, don René refiere que ahora, a diferencia de lo que sucedía antes, debido a que las leyes y el mundo han cambiado, las mujeres ya no son el ‘sexo débil’ como antes se las consideraba. Actualmente enfrentan y asumen decisiones que antes eran impensadas, y eso los varones lo saben y reconocen.

Un sector demanda ”respetar los derechos de los hombres” 

Arturo Quispe Pucho que, como él mismo dice, vivió en carne propia lo que significa haberse separado de su concubina, quien no solo le fue infiel, sino que le inició una demanda judicial donde tanto las autoridades policiales como judiciales “se parcializaban con ella”, y eso pasó durante los tres años que se prolongó su juicio, pero dijo que evitó que su pareja le arrebate el ganado ovino y vacuno que le pertenecía a su madre y no a él, como ella alegaba. La situación que vivió hizo que el 5 de diciembre de 1997, junto con tres compañeros y una mujer, constituya la Organización de Liberación de Esposos Oprimidos (OLEO) en El Alto. Actualmente cuenta con una oficina de asesoramiento jurídico en el sector Corazón de Jesús y para graduarse como abogado en la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) prepara su tesis, donde propone una Ley de Protección al Varón Contra toda Forma de Violencia. Arturo admite que el tema es polémico, pero es necesario hacer “respetar los derechos de los hombres” frente a leyes como la 843, que beneficia a las mujeres. Indicar que no comparte ningún tipo de violencia, atribuye a la infidelidad, el alcoholismo y aspectos económicos como los causales de la violencia.

Ley 843

La  Ley  Integral para Garantizar a las Mujeres una Vida Libre de Violencia fue promulgada el 9 de marzo de 2013.
Desde su promulgación  se lograron 47 sentencias condenatorias por casos de feminicidio en el país.
La Ley 843 reconoce 16 formas de violencia, pasando su tratamiento al ámbito penal.
Establece nuevos tipos penales: el feminicidio, acoso sexual, violencia familiar o doméstica, esterilización forzada, incumplimiento de deberes, padecimientos sexuales, actos sexuales abusivos.
Incorpora como delitos contra la mujer la violencia económica, violencia patrimonial y sustracción de utilidades de actividades económicas familiares.