Humanidades da un paso hacia la reforma en la ‘U’

Foto: Cambio
Monoblock de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA).

Diego Ponce de León Murillo / Cambio

Los tiempos cambian y hacen que todo se renueve. La oferta académica en las universidades no es la excepción y por eso la Facultad de Humanidades de la UMSA se marcó el reto de cambiar y modernizarse para ofrecer mayores oportunidades a las generaciones futuras. 

El Primer Congreso de facultades de Humanidades, Ciencias de la Educación, Derecho y Ciencias Políticas fue organizado por la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) en el Campo Ferial Chuquiago Marka en tres jornadas que iniciaron el 12 y concluyeron el 14 de septiembre. Según Franco Gamboa, director académico del congreso, la receptividad del público fue apropiada, pues se bordearon los 1.400 asistentes inscritos.

Fueron 35 invitados internacionales que representaron a 16 países que establecieron las directrices del congreso. En cada una de las mesas de trabajo se presentaron 116 ponencias y adicionalmente, con las de los expositores internacionales, sumaron un total de 146 exposiciones magistrales que demostraron un alto nivel académico mediante trabajos inéditos que fomentaron un debate intenso entre los participantes.

Organización del congreso
Gamboa estableció que las miras del evento fueron edificadas desde un contenido planificado con temáticas específicas.

“Después de 15 años, el evento académico más importante del año logró conglomerar a 35 académicos internacionales de alto nivel y a más de 1.400 estudiantes, esto pone con pie firme al país dentro el mapa andino y latinoamericano respecto a lo académico”, manifestó Gamboa.

Importancia actual de humanidades  

“Creo que en un mundo globalizado como el que vivimos las humanidades están en crisis porque ese mundo ha sido tomado por lógicas mercantiles que privilegian la acumulación de capital, que sirven para domesticar subjetividades y el rol de las humanidades debe ser mayor para ser capaces de problematizar el propio concepto de humanidad y defender la posibilidad de que los humanos puedan pensarse en las universidades”, asevera Oscar Cabezas, profesor de Filosofía de la Cultura de la de la Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación de Chile. 

De acuerdo con la argentina Silvia Duschatsky, conferencista  magistral invitada, este tipo de encuentros que permiten pensar lo que uno no sabe son útiles. Si alguien puede acercarse a imágenes o experiencias que pueden nutrir una inquietud, cualquier intercambio de ideas que puedan modificar o complementar pensamientos es bueno.

Una necesidad de repensar en los hábitos cotidianos

Las humanidades son una urgencia en este momento porque vivimos en una sociedad que privilegia la economía y el corto plazo; el hombre es muchas veces un objeto, un medio para y no un fin. Por ello hay que dar un nuevo valor a las humanidades que guíe una organización de trabajo, de la familia, de la vida formativa, como la universidad, pasa que se está valorizando solamente el factor económico en la vida cotidiana y eso hace que se pierda el rumbo de la construcción humana en la sociedad, remarca Rui Martins, profesor de la Universidad de Lisboa en Portugal.

La sociedad y la forma en la cual se educa a los futuros profesionales es cada vez más orientada a ser exitosos y apuntar a tener y generar más dinero sin importar cuestiones éticas o humanitarias que  preserven la naturaleza, el bien común o la solidaridad entre las personas. 

Las humanidades en sí son necesarias para que la gente pueda pensar bien y no ser necesariamente rica, pero sí más feliz. “El poder de análisis es importante y el único lugar donde uno puede aprender, de tener un buen análisis y comprensión de la realidad y el mundo queda netamente en las humanidades”, manifestó Erick Langer, profesor de Historia de la Universidad de Georgetown en Washington.

El horizonte
Hay tres aspectos importantes que resumen las conclusiones del congreso:

Hay que hacer una reforma curricular en las carreras de la Facultad de Humanidades, introduciendo el carácter multi e interdisciplinario. Se comprobó que humanidades se verán fortalecidas en la medida en que construyan un conocimiento interdisciplinario.

Existe un sesgo demasiado teórico y disciplinario en una misma carrera, sin embargo si se integra otro tipo de materias complementarias a la formación educativa de los profesionales, los resultados podrían ser mejores. Las humanidades no deben estar encerradas en un criterio defensivo, sino actuar como un criterio convergente.

Las problemáticas tienen un perfil global: los problemas que encontramos en Bolivia son similares a los que hay en otros países.

Entenderlos, mediante el debate académico con el intercambio de experiencias y puntos de vista de personas que viven en otras sociedades, es la base de un conocimiento integral y más completo para hacerles frente.