‘BoliviaLeaks II’ mostrará el rol de los medios, la Iglesia y los informantes

Foto: Jorge Mamani.
Iván Mérida, integrante del equipo de investigadores que redactan el segundo tomo de BoliviaLeaks, recibió a Democracia Directa.

Gonzalo Pérez Bejar

El trabajo en su segundo tomo identificará el manejo de recursos económicos, aspectos políticos y sociales en los que intervinieron personalidades e informantes de la Embajada de Estados Unidos.

El segundo tomo del libro BoliviaLeaks contiene información más precisa de los personajes e informantes de la Embajada de los Estados Unidos (2006 y 2009), muchos de los cuales estaban incrustados en importantes reparticiones del Estado y brindaban información que luego fue utilizada en el intento de desestabilización del gobierno presidido por Evo Morales.
Iván Mérida, parte del equipo de investigadores, accedió a conversar con Democracia Directa y señaló que este segundo trabajo está en plena etapa de elaboración.
“Estamos haciendo un barrido a los 1.290 cables con los que contamos, y esperamos a partir de ello incorporar aspectos que antes se habían omitido en el primer tomo”. Este segundo libro estará dirigido más al accionar político, anticipó.
El segundo texto, explicó, tendrá una estructura de las personas más importantes que jugaron un rol en todo ese periodo (2006-2009) y al mismo tiempo se cubrirán aspectos de líneas más teóricas, “me refiero a campos más específicos de accionar, iremos a aspectos políticos y sociales muy detallados”.
La segunda parte incidirá en lo que hicieron las personas más importantes “dentro de todo ese juego de poderes de la Embajada y el Gobierno nacional”.
Mérida, sin ahondar en detalles, explicó que se darán a conocer nombres de al menos diez personas que tuvieron un accionar preponderante en ese periodo. “Ofreceremos pruebas contundentes de su participación”, y serán discriminadas aquellas personas que tuvieron algún contacto casual con la Embajada de Estados Unidos, explicó.
“Los encontrarán plenamente en su accionar de forma cronológica”, agregó.
Herramienta de denuncia
El investigador afirmó además que el documento, cuya presentación se prevé para diciembre, será una especie de herramienta de denuncia.
El texto mostrará cómo actuaron las personas y qué relación de estructura de injerencia operaba sobre la política, la economía y sobre lo militar.
“Se trabajará para mostrar todo el engranaje y se hablará de sujetos de los cuales no se habló antes y con los cuales se cierra definitivamente toda la investigación de los cables diplomáticos”, afirmó.
Recordó que en el primer libro se tenía una lista de algunas personas y no se fue más allá, vieron el papel de un solo individuo en detalle, Philip Goldberg, exembajador de los Estados Unidos, que fue declarado persona no grata por alentar los activos afanes conspirativos de los prefectos opositores en 2008.
“Queremos agarrar más de diez sujetos y hacer lo mismo que hicimos con Goldberg, poner en forma cronológica todas sus acciones, qué hicieron, qué dijeron, pasar a los fragmentos de todos estos sujetos y exponer temáticas concretas”, detalló.
Puso como ejemplo del trabajo que se está elaborando el papel de la Iglesia Católica, cómo esta institución eclesiástica, en determinado momento, asumió una postura políticamente definida a favor de los sectores conservadores.
De pasada hizo referencia a uno de los cables donde se pondrá en detalle el papel político que los curas asumen por órdenes del propio Joseph Aloisius Ratzinger (Papa Benedicto XVI).
“Esa Iglesia se aliaba con los estrategas políticos opositores de los sectores empresariales, y manejaban una línea política”, señaló.
También mostrará aspectos como el tema de la Policía, pero en detalle, también qué pasó con los medios de comunicación y el trabajo de Usaid (Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional).