El nuevo mapa político y los enclaves progresistas

Foto: Archivo
Banderas de países.

Gustavo Pérez Bejar

Acerca del caso de Brasil, el investigador Iván Mérida afirmó que los polos más conservadores de la derecha internacional se aprovecharon de los errores internos que no fueron controlados y que no hubo renovación de cuadros.

Los errores internos y la fragilidad política en los gobiernos de Cristina Fernández (Argentina) y Dilma Rousseff (Brasil) fueron el talón de Aquiles que aprovecharon sectores conservadores para cambiar a estas gobernantes y de esa manera permitir dibujar un nuevo escenario en Latinoamérica, donde Bolivia juega un papel importante por ser el principal abastecedor de gas natural a ambos países.
Los Gobiernos de Bolivia, Ecuador y Venezuela en Sudamérica; Cuba y Nicaragua en Centroamérica, quedaron como los bastiones de la corriente “progresista o socialista”, como se los identifica, ante el viraje que se dio en Brasil y Argentina.
Para la docente universitaria Diana Borelli, ese viraje no debe preocupar a los bolivianos porque “es una dinámica propia de los Estados”. Aclaró que ese cambio no afecta a Bolivia porque “nuestro país tiene su propia política exterior” y ha logrado posesionarse a escala internacional.
En ese sentido, propuso, más bien, un entendimiento, desarrollo de relaciones a todo nivel, culturales, político y económico.
Se deben tomar en cuenta las circunstancias y desafíos que se presenten porque al derecho internacional público no le interesa qué sistema de gobierno está en un determinado país, lo que le interesa es que ese país cumpla con sus obligaciones internacionales, vale decir, respecto a tratados, contratos y acuerdos.
Afirmó que para los gobiernos conservadores que se hicieron cargo del poder en estos países será difícil eliminar las políticas sociales que se diseñaron. “Si quieren volver los esquemas neoliberales radicales, no podrán, la gente va a estallar”, sostuvo.
Borelli destacó que los gobiernos progresistas produjeron cambios muy importantes y todas sus políticas estuvieron dirigidas a satisfacer las necesidades de la población. “Son gobiernos que han tomado en cuenta a la persona antes que a la empresa”; “cualquier gobierno, de cualquier índole, no podrá evitar la germinación  de esta semilla porque las sociedades maduraron para saber de sus necesidades y será muy difícil que las pierdan”, argumentó.
En ese sentido, dijo que la política internacional de Bolivia debe estar enfocada a buscar mejores relaciones con sus vecinos.
NUEVO ESCENARIO POLÍTICO
El investigador y escritor Iván Mérida señaló que ahora se observa un nuevo escenario político que ha sido fruto de los errores, tanto de la izquierda como de la capacidad logística que tienen Estados Unidos y los sectores opositores en Latinoamérica.
“Han tenido toda una maquinaria, golpes suaves que a nombre de la democracia y libertad promovían acciones para desestabilizar a estos gobiernos que no son muy favorables para Estados Unidos”, señaló.
Así pudieron hacerlo de forma efectiva en Argentina, donde aprovecharon varios errores de Néstor Kirchner (†) y Cristina Fernández.
De igual manera, mencionó que hubo errores propios en el seno del Partido de los Trabajadores (PT), en Brasil, que no fueron controlados y terminaron con la peor cara de la intención progresista que tenía en ese momento.
Cuando Brasil, Argentina y Venezuela son llevados a los polos de reversión más conservadores y de derecha, están Bolivia y Ecuador convertidos en un “enclave importante donde la derecha está fragmentada y no tiene proyecto político”, afirmó Mérida, y advierte que se debe tener mucho cuidado para no caer en ese desequilibrio.
Cambio y oportunidad
En criterio del diplomático y economista Andrés Guzmán Escobari, el cambio registrado en Argentina y Brasil es importante para la región en términos políticos porque ambos países dieron un “giro a la derecha” luego de estar dirigidos por líderes progresistas.
Sin embargo, señala que para Bolivia el camino es de pragmatismo con el fin de no salir perjudicada por la importancia que representan para nuestras relaciones, especialmente económicas.
“Vemos cómo se ha cambiado el equilibrio de poderes de izquierda y derecha en la región. En años pasados, en Venezuela, la izquierda obtenía una mayoría fácil, ahora no logra frenar la puesta en marcha de la Carta Democrática” de la Organización de los Estados Americanos (OEA), evaluó.
En el caso de Bolivia, Guzmán duda que el giro político repercuta en términos comerciales y económicos.
La realidad muestra un escenario donde los países (Bolivia-Brasil y Bolivia-Argentina) se necesitan, primero porque es importante el gas para ambos mercados y segundo porque Bolivia precisa de esos recursos.
“A ellos no les conviene llevarse mal con Bolivia. Eso es algo que se debe tomar en cuenta”, señaló.
En cuanto a la lucha que libran los sectores sociales por hacer respetar sus derechos, sostuvo que los cambios serán poco visibles a diferencia de los que se produzcan a nivel de discurso político.
“Difícilmente podrá sentirse en términos económicos, por eso no tengamos que preocuparnos”, afirmó el diplomático y economista.

 

Temer y Macri dan un giro al modelo económico con alza de tarifas y privatizaciones

El modelo de desarrollo que impulsan Michel Temer y Mauricio Macri ha provocado rechazo en sus países, Brasil y Argentina, respectivamente.
En el caso del gobernante brasileño, Michel Temer, éste ya tenía las líneas generales del gobierno que lideraría en caso de que, como prevé la Constitución, asuma el lugar de la presidenta depuesta, hecho que se concretó el 31 de agosto.
“El Estado debe transferir al sector privado todo lo que sea posible en materia de infraestructura”, resaltaba un documento divulgado por el Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB) cuando Temer todavía era vicepresidente de Rousseff y planeaba entre bastidores el salto a la presidencia.
El gobierno de Temer lleva a cabo un plan de austeridad para revitalizar las dañadas cuentas públicas del país y remata un paquete de privatizaciones y concesiones con las que espera recaudar entre 20.000 y 30.000 millones de reales (entre 6.210 y 9.315 millones de dólares) el próximo año.
En tanto, los diversos movimientos y organizaciones sociales de Brasil se mantienen movilizados para condenar el golpe de Estado en contra de la presidenta Dilma Rousseff y exigir la salida de Temer.
En Argentina
Mauricio Macri asumió el gobierno en medio de un difícil panorama económico y aún no puede establecerse con solidez en la Casa Rosada.
Según el Observatorio Social de la privada Universidad Católica, 1,4 millones de argentinos cayeron en la pobreza desde que asumió Macri, el 10 de diciembre de 2015. El estudio indicó que el 34,5 por ciento de los argentinos es pobre, sobre un total de 40 millones de habitantes.
Además, cientos de personas salieron a las calles de Argentina para protestar contra el tarifazo en los servicios de agua, luz y gas, y exigir al gobierno de Mauricio Macri que ponga fin al aumento.
En una primera instancia, la Corte Suprema de Argentina frenó los incrementos; sin embargo, luego autorizó el aumento de tarifas eléctricas en la poblada provincia de Buenos Aires, que en algunos casos superan el 700%.
En el caso del incremento de las tarifas por el gas, el Gobierno se vio forzado por la Corte a paralizar su decisión y convocar a una audiencia pública para el 12 de este mes en la que propondrá un cuadro tarifario con una subida promedio de 200% y ajustes semestrales.