Sordos asumen el desafío de su inclusión en la comunidad

Foto: Internet
Un grupo de jóvenes sordos en la Terminal de Buses de La Paz.

 

(Cambio).- Nada de  lo que antecede tendría mayor relevancia si no fuese que  Mariluz es una joven sorda, que con mucho sacrificio y con el decidido apoyo de sus padres hizo frente a todo tipo de discriminación para estudiar y salir adelante. 

Incluso su padre, al igual que muchos otros que están en la misma situación, tuvo que pagar a una intérprete para que pueda cursar sus estudios regulares y luego superiores. La nota con Mariluz la pudimos realizar con la colaboración de la intérprete Daniela Choque. 

Relató que a los dos años viajó a los Yungas, y como le cuentan sus padres hasta esa edad escuchaba bien, pero en esa región se registró una riada y a consecuencia de las bajas temperaturas le dio una elevada fiebre que derivó en meningitis, por lo que tuvieron que inyectarla y poco tiempo después sus progenitores se enteraron que quedó sorda, lo que impactó y lógicamente hizo sufrir a su familia. 

Su padre, de profesión policía, su madre, así como su hermano menor la apoyan en todos sus emprendimientos y actualmente es una de las principales líderes jóvenes sordas del país. Estudió en el instituto Erick Boulter, en Obrajes, donde aprendió el lenguaje de señas, y posteriormente en el colegio República Oriental del Uruguay, que funciona en Sopocachi.

Mayor inclusión
La inclusión de la comunidad sorda en todos los ámbitos de la actividad nacional es uno de sus principales objetivos y esa situación la llevó a postularse a la presidencia de la Federación Boliviana de Sordos (Febos), que aglutina a 5.586 personas en todo el país. 

Mariluz tenía muchas probabilidades de ganar, pero su juventud influyó para que sea elegida otra persona. Sin embargo, considera que más adelante podrá presidir esa entidad y trabajar en favor de la comunidad sorda.

La Asociación Danesa de Personas con Discapacidad, así como la organización ‘Es mi derecho’ les apoyan en la realización de talleres y otro tipo de actividades sobre liderazgo, con el fin de fortalecer la comunidad.

Con el propósito de no estar al margen del proceso de cambio que lidera el Jefe de Estado, Mariluz, una líder innata de su comunidad, no dudó en contactarse con el Consejo Plurinacional de la Juventud, que presidía Estefanía Morales, y ahora junto con un grupo de jóvenes con discapacidad auditiva participa en las actividades de esa organización que acompaña y apoya al presidente Evo Morales.

También recuerda que fue el presidente Evo quien le entregó su título de bachiller en 2010, en su condición de mejor alumna y precisamente el año en que el Ministerio de Educación iniciaba la entrega de títulos de bachiller de manera gratuita, que hasta antes otorgaba la universidad, para lo cual se tenía que erogar una importante suma de dinero.

Al exterior
“No es fácil, pero no dejaremos de participar hasta que nuestros derechos humanos sean reconocidos y poco a poco lograremos ocupar cargos en los que nos podemos desempeñar sin dificultad”, apuntó.

Además, en el marco de la Ley 342 de la Juventud, promulgada por el presidente Evo el 5 de febrero de 2013, demandan que se cumpla el objetivo de “garantizar a las jóvenes y a los jóvenes el ejercicio pleno de sus derechos y deberes”.

Su inquietud y liderazgo hizo que el año pasado viaje a Turquía a participar en un evento internacional, y recientemente, el 17 y 18 de agosto, participó en representación de Febos en las reuniones del Comité sobre los Derechos Humanos de las Personas con Discapacidad, que organizó el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas en Ginebra, Suiza. 

Bolivia participó con una delegación gubernamental y también estuvieron representantes de cinco organizaciones sociales: Federación Nacional de Ciegos (Fenaciebo),  Federación Boliviana de Personas con Discapacidad (Febopdif), Federación Boliviana de Personas con Discapacidad Intelectual (Feboldi), Federación  Boliviana de Personas con Discapacidad Psíquica Social (Feboldipisi) y Febos.

Lenguaje de señas
Para la comunidad, el que se las considere como “sordomudas” es discriminatorio, ya que son personas sordas como se las debe denominar.

Para comunicarse utilizan el lenguaje de señas boliviano, que tiene peculiaridades propias de nuestra cultura respecto al lenguaje internacional, el cual utilizan sobre  todo en sus viajes al exterior.

“Somos bilingües, el lenguaje de señas es nuestra lengua materna y nuestra segunda lengua es el español escrito”, refiere Mariluz, e indica que por ese motivo comenzó a estudiar este año Lingüística e Idiomas en la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA).

Mariluz exhorta a las personas ‘oyentes’ que no dejen a un lado a las personas con discapacidad, y en alusión al Vivir Bien, que forma parte de la Agenda Patriótica 2025, dice que su sector también forma parte y tiene derecho a participar.