Rinden homenaje a la virgen la Bella en Arani, Cochabamba

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La efigie de la virgen la Bella.

Por: Diego Ponce de León Murillo

Del 23 al 25 de agosto se vivió la gran festividad de la Virgen La Bella de Arani, una fiesta muy antigua que tiene su sede principal en la parroquia de Arani, cuyo templo es uno de los más antiguos que alberga la ciudad de Cochabamba y el país.
Es considerada la casa obispal de la época colonial, porque todos los obispos de esa zona tenían su sede ahí en el templo, muchos cuadros son de altísimo valor histórico, y cuenta con una importante colección de obras pictóricas de la época colonial, relacionadas con el tema religioso, y gran parte refleja la historia y la calidad de visión de la población de esa época. También hay otros elementos del templo que son monumentales y además considerados patrimonio de Cochabamba; la festividad encarna todo lo histórico colonial en torno a la imagen de la Virgen La Bella. 
La Virgen La Bella, como lo dice su nombre, se caracteriza por los adornos, decoraciones que utiliza, tiene accesorios hechos de plata y oro, la costumbre de las familias es regalar joyas de oro y plata o de elementos muy caros a su nombre.
Uno de los milagros de la Virgen, que además tienen una serie de historias y leyendas en torno a lo que es esa festividad, es el que habla acerca de el tiempo de los años 50 o 60, cuando un tren del valle circulaba por estas rutas. A una persona se le ocurrió robar las joyas de la Virgen y no fue descubierta por nadie.
Cuando estaba huyendo con las joyas en el tren que trasladaba a la población del valle alto a la ciudad de Cochabamba, éste sufrió un descarrilamiento (milagro o castigo de la Virgen) por el hurto de sus joyas. La población recuerda muy bien que hubo muchas personas fallecidas, se rememoran escenas sangrientas entre los escombros del tren descarrilado, pero los detalles de cómo se lleva la historia son parte de la memoria de Arani.
Este poblado además se caracteriza por la fabricación y producción de pan en hornos de barro o en bases de piedra, el pan de Arani es muy reconocido a nivel local y en todo el país por su sabor tan agradable a maíz y trigo y por su agigantado espesor y consistencia. Tiene un alto valor nutricional, además que juega un papel destacable en exposiciones como la Feria del Chaco.