La fuga de Coati, el golpe a Banzer

Democracia Directa
Froilán Asencio Aguilar Paredes conversó con Democracia Directa en su oficina de la Ceja de El Alto.

Testimonio de Froilán Asencio Aguilar Paredes

“Nos subieron en un vehículo y llevaron con rumbo desconocido, en ese momento pensé que nos iban a dar la ley de la fuga como a varios de los compañeros que estaban presos”.

Gonzalo Pérez Bejar

Cuando se confirmó el Golpe de Banzer contra el general Juan José Torres, que lideró el gobierno popular, el radialista Orlando Figueredo Tellería, que entonces era el director de Radio Continental, no tuvo opción que declararse en la clandestinidad.
Ya con el gobierno de René Barrientos había conocido lo que era la persecución y tortura de los militares, con descargas eléctricas e introducción de alfileres en los dedos. “Aún me quedan algunos”, afirma.
Al igual que sus antecesores, Banzer encaró una dura batalla contra los medios de comunicación, cerró varios de ellos y persiguió a sus periodistas.
La radios obreras, como La Voz del Minero, radio Lallagua, Radio Continental, Radio Nacional de Huanuni, radio Independencia de Quillacollo, radio Progreso, San José, Sumaj Orko, radio La Voz del Minero del Sur, radio Chichas de Telamayu, radio Huayna Potosí, radio Bolivia, Vanguardia fueron cerradas. El régimen impuso una multa de 20.000 pesos a radio Fides (La Paz), entre otras.
El vespertino La Jornada, dirigido por Jorge Suárez, fue cerrado, al igual que el semanario Opinión. “La violación a la libertad de prensa se impuso después a toda la prensa no solo sindical, hubo censura, autocensura dictada por el miedo”, recuerda Figueredo Tellería, que se dedicó a la actividad del periodismo durante 45 años.