Arca de Enín

Homero Carvalho Oliva (*)
Escrito en verso musical y esmerada prosa poética, el libro Arca de Enín del cineasta y poeta Luis Mérida Coimbra, es un prodigio de la imaginación y un sensible homenaje a la tierra de los Moxos, allá en el territorio amazónico boliviano, donde otrora siglos los jesuitas fundaron sus misiones y predicaron con el ejemplo. Este libro es al mismo tiempo poesía, crónica y testimonio.
“Estos florilegios del monte”, como el propio Luis los llama, bien podría ser definido con las palabras del desaparecido crítico de literatura Ángel Rama, quien refiriéndose a otro libro afirmaba. “Corresponde al estrato interior más profundo de las literaturas latinoamericanas, porque está ligado a una lengua india que busca recuperar la visión mítica de una cultura e insertarla en la sociedad contemporánea, que le es ajena”. Luis parte de la nostalgia más íntima; la familiar, la abuela y a partir de ese recuerdo se va internando en el territorio de la selva y sus misterios. Camina, vuela, levita, sobre la pampa, sobre la historia, sobre la genealogía de la vida que existió y que existe en esas llanuras, montes y selvas, en el país de los grandes ríos.
“Majestad, acabo de encontrar el Paraíso terrenal…”, dicen que dijo uno de los aventureros españoles cuando llegó a estas tierras y quedó maravillado con tanto verde, con tanto animal fabuloso, con tantas aves que oscurecían por horas el cielo azul y, esencialmente, por la belleza de los hombres y mujeres que no tenían ninguna vergüenza en mostrar su belleza a flor de piel o piel en flor. Dice el poeta/cronista: “El Enín es un territorio reflexivo con el arcoíris, con las aguas; sus pájaros, cuyos orígenes están en contactos con los símbolos y los signos de nuestra América, es el gusto socarrón de la dicción clara, de la conversación amistosa, sin pelos en la lengua” y yo, que soy de esas tierras, solo puedo decir que Luis ama este Paraíso y le canta para enamorarlo, para que lo nombremos y lo hagamos eterno. 
Luis, poeta, cronista y dueños de visiones, le canta y recuerda. Recuerda a Malaya Coimbra, a Custodio A. y a Marius del Castillo, todos ellos habitantes del lenguaje y de los sueños. Recuerda sus evocaciones y sus provocaciones.
Luis Mérida Coimbra es un pájaro de alto vuelo que remonta los gigantescos árboles de la selva amazónica y sobrevuela a ras del suelo picoteando insectos, comiendo yerbas medicinales y bebe del rocío de las hojas. Bendecido sea su verbo, por acordarse de los olvidados. Un abrazo movima al autor de tan bello libro que es un tesoro.

(*) Escritor y Poeta