Municipio descuida una zona en Vino Tinto durante 33 años

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Chicaloma

 

“Esta zona se construyó hace 33 años, somos 450 vecinos que durante todo este tiempo hemos vivido en el abandono de la Alcaldía, no tenemos servicios básicos y es la única zona que está atrasada”, refiere con pena el presidente del barrio, Ernesto Chipana.
Relató que un grupo de personas, en 1984, compró 25 hectáreas de propiedad de Alberto Laguna y Nelly Quiroz y comenzó a construir sus viviendas, primero de adobes, luego poco a poco, fueron ingresando las construcciones de ladrillos y calaminas, dejando atrás las precarias edificaciones que todavía dominan el sector.
Ubicado a las riberas de la cabecera alta del río Matadero, Los Pinos Alto Vino Tinto está rodeado por una gran cantidad de árboles de pino que llegan hasta la parte alta del cerro, que por cierto queda bastante cerca, pues del otro lado está el barrio de Alto Santiago de Lacaya.
“La dirección de cuencas coloca de excusa que cortaron el Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH) y por lo mismo no quieren hacer el embovedado, quisiera que nos cooperen porque no podemos vivir así”, reclamó el dirigente vecinal de dicho barrio.
La avenida 9 de Febrero, que en los papeles tiene 30 metros de ancho, no tiene acceso vehicular, ni mencionar las calles laterales o la pequeña planicie de la parte alta, donde se tiene el trazo de algunas calles, pero que las mismas no fueron construidas por el Gobierno Municipal.
“En una época quisieron hacer un empedrado, pero ahora ni POA tenemos, no sé por qué será; pero hay otros barrios que solo tienen 35 vecinos, 60 familias y tienen todo; nosotros somos 450 familias y no tenemos ni calles”, reclamó otro de los vecinos que fundó el barrio, pero que ahora, aquejado por la tercera edad, no puede hacer escuchar su voz a las autoridades como en el pasado.
La prioridad de los vecinos es que los arquitectos del Gobierno Municipal puedan realizar los perfiles rasantes de las calles, porque con estos documentos se determinará qué calles serán vehiculares o peatonales, con graderías o terraplenes.
Con el diseño de estos planos ya se podrá desarrollar otros proyectos, como el agua potable domiciliario y la fundación de los postes de energía eléctrica, que por el momento son postes de madera colocadas al azar.
Gracias al apoyo de la Empresa Pública y Social de Agua y Saneamiento (Epsas), los vecinos comenzaron a trabajar en la instalación de la red primaria de alcantarillado.
“Es una obra con participación vecinal, la empresa coloca los materiales para las tuberías y cámaras de inspección, mientras que los vecinos colocan la mano de obra en excavación, tierra cernida y enterramiento”, explicó Rudy Rojas, gerente interventor de Epsas.
La provisión de agua potable se la realiza mediante cisternas, que cada semana llenan unos tanques instalados en la parte alta del barrio y que “por gravedad” se distribuye a las piletas públicas.
Las cisternas llegan por un camino que sube desde Rosasani, pasa por Santiago de Lacaya y llega hasta Achachicala, una vía de tierra.
Los vecinos reclaman la atención de las autoridades municipales para lograr mejores condiciones de vida, ya que pagan sus impuestos anualmente y esperan que esos recursos le sean devueltos en obras, situación que no la observan en el cotidiano peregrinaje que tienen por las oficinas municipales, tanto de la Central como de la Subalcaldía.
Chipana tiene la esperanza de ver a su barrio como cualquier otro de la sede de gobierno, con servicios básicos y calles adoquinadas, “por lo menos eso, porque por ahora estamos atrasados”, aseveró.
El embovedado del río Matadero es una prioridad, ya que la misma permitirá la construcción de la avenida. Chipana precisó que los pocos recursos que se les asigna mediante el POA vecinal es para avanzar, “poco a poco”, en el canalizado del río que ya lleva varios años construyéndose.
Al despedirnos de los vecinos podemos ver sus rostros de esperanza, de que días mejores llegarán para el barrio de Los Pinos Alto Vino Tinto.