La Asamblea Constituyente derrotó la conspiración

La marcha por la nueva CPE, liderada por el presidente Evo Morales, llegó a la plaza Murillo, en La Paz, el año 2008.

Gonzalo Pérez Bejar

“Cada artículo de la Constitución tiene una historia en su construcción”, sostuvo el ministro de Educación y exvicepresidente de la Asamblea Constituyente, Roberto Aguilar.

Así se refiere a los momentos cruciales, de tensión y alegría que vivieron los 255 constituyentes que fueron gestores de la actual Constitución Política del Estado, que culminó sus sesiones el 9 de diciembre de 2007 tras la aprobación del último artículo en detalle.

“Se nos vuelca el corazón cuando recordamos esos momentos tan significativos”, expresó.

Entre los recuerdos fotográficos están aquellos que se destacaron, como la posesión en la capital del Estado (Sucre) y el inicio de las sesiones en instalaciones del colegio Junín, donde se desarrollaron las primeras sesiones y la elección del comité ad hoc, que debía elegir a su directiva, que tuvo como presidenta a Silvia Lazarte.

“Desde un principio, el debate se basó en el carácter democrático”, afirmó Aguilar, al identificar el tema de los dos tercios como “debate propuesto de manera habilidosa y mañosa por la derecha” para evitar el avance de la Constituyente. La bancada del MAS planteó aprobación por simple mayoría y el texto final por dos tercios; sin embargo, la oposición propuso dos tercios para todos los artículos.

Aguilar recuerda como uno de los momentos difíciles que se registró cuando “sectores de derecha agredieron a la mesa directiva”, y fue cuando cayó dos metros a la fosa del teatro Gran Mariscal el constituyente Román Loayza.

A ello se suman las veces que fueron insultados. Pasaron cuatro meses y a duras penas se logró contar con un reglamento que permita avanzar en la aprobación de los artículos de la nueva Constitución, con el apoyo de asambleístas de Podemos y del MNR. 

La tensión surgió en junio de 2007, cuando se abordó el tema de autonomías y tema de tierras. “Eran los aspectos que les movían el piso a los grupos de poder en la Asamblea Constituyente”.

Según Aguilar, estaban terratenientes, gente de mucho poder económico, quienes veían temas que los iban a afectar en sus intereses.

CAPITALÍA 

La siguiente etapa en la Asamblea Constituyente fue posesionar el tema de la capitalía plena para Sucre.

“Se creó un sentimiento regional que era muy sentido por ellos, después pudimos ver cómo hombres y mujeres del pueblo luchaban por aquello que había sido uno de los temas importantes en su historia”, afirmó.

En su criterio, el tema de la capitalía fue posesionado de manera engañosa “por parte de la derecha”.

Recordó que hubo reuniones con los representantes del Comité Interinstitucional, a quienes se les planteó, por ejemplo: la mitad de las sesiones legislativas en Sucre, conclusión de la diagonal Jaime Mendoza y se generen algunos proyectos de la ciudadela judicial; sin embargo, todos los esfuerzos fueron vanos porque cuando se estuvo por concretizar los preacuerdos, “llegó la avioneta del presidente del Comité Cívico Pro Santa Cruz, Branco Marinkovic”, y grupos de Santa Cruz para rechazar el preacuerdo y continuar con el tema de la capitalía como eje.

Afirmó que la tensión se trasladó a las calles, hubo agresiones, golpes, “había un grupo de choque de la Unión Juvenil Cruceñista” que estaba en las movilizaciones, “lo que querían era impedir la Asamblea Constituyente por la vía de la violencia”.

A consecuencia de esos momentos difíciles se decide trasladar la última sesión a la ciudad de Oruro, donde se aprueba en detalle el texto de la Constitución Política del Estado.

En ese sentido, Aguilar afirmó que cada artículo es parte de un conjunto de elementos vinculados a lo social, político y patriótico.

“Seguimos marchando, avanzando, luchando y construyendo aquello que recordamos los constituyentes”, afirmó.