Jean Claude Wicky (1946-2016), el fotógrafo de la minería cooperativizada

Jean Claude Wicky

Luis Oporto Ordóñez (*)

Falleció Jean Claude Wicky, fotógrafo Suizo que deja un gran legado fotográfico sobre el mundo minero cooperativista. Empleado de oficina y jugador de fútbol, viajó por el mundo, descubriendo su vocación como fotógrafo en Japón (1972).
Cuando llegó a Bolivia como “fotógrafo mochilero, al altiplano” (1974), pasó por una mina trabajada por cooperativistas y salió de ella “tan conmovido, tan trastornado” que decidió fotografiar el mundo minero boliviano. 
A su retornó fotografió 30 centros mineros desde la época de la relocalización hasta el empoderamiento de las cooperativas mineras (1985-2001). Con una batería en seco de cinco kilos y un foco de 250 watts, entraba a la mina cada día, provocando admiración en los curtidos mineros, pues en interior mina tuvo que arrastrarse por pasadizos hasta el agotamiento para “rendir, retratar ese ambiente de oscuridad y de soledad”.
Era temerario. En Santa Rosa, Mina Argentina, Viloco, escaló chimeneas verticales en roca madre a través de escaleras metálicas poco seguras. Compartió con mineros cooperativistas “sus vidas, sus esperanzas, sus alegrías, sus penas, sus rebeldías, sus luchas, hasta sus terribles alcoholes”. 
Retrató “su mundo, pero también su dignidad, su nobleza y su orgullo”. Revela que con el trabajo individual “la mina se hace más peligrosa por los accidentes; los gases, los derrumbes se convierten en vestidos fúnebres con los cuales se desquicia la muerte”. Él no fotografiaba lo que se ve sino lo que se siente. Metafóricamente afirma que si bien “fotografiar es pintar con la luz, yo he hecho lo contrario: tomé fotos en las tinieblas y transporté este mundo de obscuridades a la luz para que la gente que vive en la luz tome conciencia de esa realidad”. Su lente capturó “el trabajo sacrificado; pero también el peso de la historia y de la minería de Bolivia”. 
Como resultado de su impresionante experiencia, publicó un Álbum, libro dedicado a los mineros y que obsequió a las escuelas de las minas. Filmó la película Todos los días, la noche, que retrata la labor minera, realizada esencialmente en la oscuridad: “el minero entra a la mina de madrugada y sale de ella cuando es de noche; llega a su hogar, come frugalmente y descansa su cuerpo en un camastro. 
Su vida es la noche misma”, afirma. Es un espejo de una realidad que algunos quieren ocultar. “Jean Claude Wicky hizo de las imágenes de los mineros bolivianos un arte. Retrató al minero, a la palliri, al joven o niño de las minas, pero con ese toquecito que hace llegar hasta el alma”. 
Su experiencia sobre la vida minera se expresa en la serie de fotografías Campamentos, Interior mina, Palliris, El Tío, expuesta en el Museo Nacional de Arte (1998), que revela una realidad a través de las imágenes de los trabajadores en los oscuros y lúgubres socavones. Wicky fotografió el trabajo de minero “con la mayor exactitud posible (para) traducir el ambiente de oscuridad y soledad de la mina”, que impresionan ante la mirada del espectador para activar y recuperar la memoria histórica.

(*) Director de la Biblioteca y Archivo Histórico de la Asamblea