Apertura de las páginas del lago

Arturo Vilches Cedillo

Arturo Vilches Cedillo (*)
En la ciudad de Puno, en fechas precisas del 8 al 14 de julio, se llevó a cabo la Primera Feria del Libro 2016 Efraín Miranda, bajo el auspicio de tres entidades: la Dirección desconcentrada de Cultura de Puno, la municipalidad provincial y la Universidad  Nacional del Altiplano, así como con la labor inconmensurable de Elard Serruto Dancuart y Boris Espezúa Salmón, quienes hace años buscaron la creación de un evento para difundir no solo la obra cultural y literaria de los escritores del Titicaca, sino también de otras latitudes.
Este año, su llamado tuvo pleno eco al amparo de la tenacidad de editores, escritores, poetas y personajes de la cultura, las artes y la literatura del sur peruano.
Enmarcada en homenaje al poeta y profesor Efraín Miranda, la feria contó con la participación de grandes poetas del altiplano peruano y nóveles escritores. 
Se constituyó en dos sedes: el céntrico parque pino, donde los expositores abrieron el abanico de sus productos, y  el Teatro Municipal, donde la palabra se manifestó en  ponencias, conferencias y diálogos. 
El evento comenzó con la apertura del debate de un profundo problema presente no solo en Perú y en la zona puneña, sino en toda América: la lectura y el problema editorial. 
¿Por qué este problema abrió la feria? Porque los países americanos, enmarcados durante décadas en inestabilidades económicas, cada vez enfrentan la desaparición y cierre de sellos, colectivos y comunidades editoriales. 
La industria editorial y las nuevas editoriales afrontan, año tras año, el aumento de los enseres para la publicación frente al desentendido de las instituciones nacionales, quienes al amparo de reformas,  políticas públicas y programas en el ámbito educativo y cultural no ven ‘redituable’ la cultura y se niegan a fomentar la lectura en las nuevas generaciones porque los países americanos presentan más analfabetos funcionales que tienen un acercamiento mínimo o nulo a la lectura y ello significa que un país sin lectores es un país con ignorancia.
La problemática de los cierres y desapariciones de sellos editoriales manifestó como alternativa viable, pero no única, dirigir su perspectiva al  aumento de  formas digitales de  libros y revistas, como nuevas alternativas del fomento del libro y la lectura.
En el marco de la feria, se destacó la presentación de Lluvia Editores bajo la guía de Esteban Quiroz, quien tuvo la valentía de reeditar la edición facsimilar del Boletín Titikaka, órgano del grupo Orkopata, y cenáculo de escritores latinoamericanos de vanguardia.
El Boletín Titikaka, bajo la guía de Gamaliel Churata y sus dos hermanos  Alejandro Peralta y ‘Diego Kunurana’ (Demetrio Peralta), sirvió como vehículo escritural de articulación internacionalista de una urdimbre de escritores, poetas, militantes, ensayistas y artistas, quienes de 1926 a 1930 navegaron en la estética, la política e ideología vanguardista. Lluvia Editores, en coedición con el Centro de Estudios Literarios Antonio Cornejo Polar, presentó más de una década después la edición del Boletín con la acertada idea de colorear dos ilustraciones: una de Camilo Blas y otra de Antonia Gutiérrez, realizadas ambas por Josué Sánchez.  
La Feria del Libro rindió homenaje a dos autores: Efraín Miranda y Gamaliel Churata, de diversa generación, pero que en su obra articularon las problemáticas andinas, la creación y poética del altiplano. 
Esperemos que en la segunda edición de la feria, para el año 2017, también se una al acto de evocación la participación no solo de las editoriales de Perú, sino de su vecino Bolivia para compartir anhelos, utopías y esperanzas que nazcan ante el acto de la lectura y de la ciencia hablada.  
En la continuidad de presentaciones durante la feria destacó el homenaje y presentación del libro Antología poética, de Efraín Miranda, poeta que viajó hacia el espacio de evocación  el primer semestre del presente año. 
Así como la presentación del libro de Gamaliel Churata, el que recupera estudios críticos acerca de la obra churatiana realizada por  diversos intelectuales de España, Alemania, Uruguay y Perú. 
Encuentros intergeneracionales también se presentaron entre los asistentes y participantes por una parte de las nuevas generaciones de poetas que entablaron diálogos con  las generaciones de antaño, con la intencionalidad de indagar sobre el ser de la poesía en la zona lacustre y el devenir de los poetas. 
Por otra parte, el acto dio pauta al encuentro de seguidores, estudiosos y personajes que conocieron en vida a Gamaliel Churata, en un momento álgido a nivel internacional de este autor de origen arequipeño, ante la aparición de diversos estudios sobre su obra, como son Churata Postcolonial, autoría de Mabel Moraña, libro que abrió el debate y la crítica entre los asistentes; La vanguardia plebeya del Titikaka, de Elizabeth Monasterios, editado en Puno por la UNA; sin olvidar  las reediciones de El Pez de Oro y Resurrección de los muertos, realizadas por la Universidad Nacional del Altiplano. 

(*) Dr. en Estudios Culturales de la Universidad Nacional Autónoma de México.