“El control del Estado no ha caído del cielo”

Enzo de Luca
El presidente Evo Morales lidera la revolución democrática y cultural.

Los avances y logros obtenidos por el movimiento indígena originario campesino de Bolivia son fruto de una larga lucha reivindicativa que será difícil abandonarla y que por el contrario amerita que sea cuidada como “la niña de sus ojos”.
Así señalaron, por separado, la secretaria ejecutiva de la Confederación Nacional de Mujeres Campesinas Indígenas Originarias de Bolivia-Bartolina Sisa (CNMCIOB-BS), Juanita Ancieta, y el secretario de Justicia y Trabajo de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB), Rodolfo Machaca.
Ancieta afirmó que estos logros “no han caído del cielo”, sino que son producto de “la lucha de los movimientos sociales”, que establecieron el Estado Plurinacional y la Revolución Democrática Cultural.
En ese sentido, los avances que se lograron —señaló— estarán refrendados por los decretos que están siendo elaborados por el Gobierno, todo para proteger la actividad agrícola y la de los pequeños productores a través de la consolidación de un mercado interno.
Destacó la importancia de los avances alcanzados, como el respeto a la Madre Tierra, el reconocimiento de los pueblos indígenas originarios, la soberanía alimentaria y el reconocimiento del agua como un derecho de la humanidad, lo que obliga a luchar para defender el proceso.
“No ha caído del cielo, hemos parido este proceso y serán importantes los avances para seguir fortaleciendo el sector productivo”, afirmó la ejecutiva de la CNMCIOB-BS.
Mencionó que durante la celebración del 2 de agosto, el Gobierno dará a conocer decretos reglamentarios a la Ley 144 de Revolución Productiva Comunitaria Agropecuaria.
CSUTCB
Para el dirigente campesino Rodolfo Machaca, el 2 de agosto significa una identificación (como indios) “discriminatoria y despectiva” dentro de las clases sociales.
“Para nosotros era una identidad discriminatoria, como si nos estuvieran clasificando como seres inferiores”, señaló el dirigente de la CSUTCB.
Aclaró que esa caracterización es propia de los gobiernos neoliberales y que al mismo tiempo fue utilizada por los movimientos indígenas con el fin de tener más coraje para “iniciar la lucha histórica”.
Ese calificativo “nos sirvió para voltear este proceso ideológico que instalaron los gobiernos neoliberales”.
Para Machaca, esa fue la herramienta de lucha. “La palabra indio fue el fusil para reconocer nuestra identidad y sentirnos orgullosos de nuestra cultura”.
De esa manera es que participaron en las grandes luchas que encararon con los mineros y otros sectores de la sociedad para dar otro papel al Estado boliviano.
Ese anhelo se dio con la posibilidad de gobernar el país, “tomar el mando del Estado” para plasmar las reivindicaciones del pueblo.
Machaca sustentó que en la lucha ideológica y política lo lograron porque la lucha campesina fue trascendental, en alianza con el proletariado y la clase media e intelectual, que aportaron en esta pelea.
“Esa oportunidad era para lograr ser el sujeto histórico de esta país”, refirió.
Es así que desde el 2 de agosto de 2011 la realidad del movimiento indígena, originario campesino cambió a partir de las normas que fueron promulgadas, todas ellas destinadas a proteger la producción agropecuaria, y por ello urge “la responsabilidad de cuidar el proceso” porque es la única manera de satisfacer las necesidades del pueblo, afirmó.