Bolivia rebasa capacidad de puertos de Arica y Antofagasta

APG
Un tractor acomoda la soya boliviana en el piso del puerto de Arica, en Chile.

Juan F. Cori Charca
La soya boliviana superó la capacidad de almacenaje de la Terminal Puerto Arica (TPA), mientras que el depósito otorgado por la privada Antofagasta Terminal Internacional (ATI), para los minerales, quedó chico con el paso de los años para la mercadería de exportación.
La realidad por la que se atraviesa en ambos puertos, que son empleados por bolivianos en apego al Tratado de 1904, está a la vista.
Por ejemplo, la soya boliviana que cada día arriba al puerto, hasta donde se calcula llegan unos 300 vehículos por día y unos 6.000 al mes, según datos oficiales, está esparcida en el suelo.
Así encontró la mercadería boliviana, la comisión liderada por el canciller David Choquehuanca, el lunes 18 de julio, luego de esperar cerca de seis horas para ingresar al recinto; un espacio de menos de tres metros por tres metros en la entrada a la terminal portuaria, que es administrada por la empresa privada TPA desde 2004.
El gerente general de la TPA, Diego Bulnes, señaló que el grano boliviano está en el suelo “porque son los términos comerciales pactados por los distintos clientes, además es soya de consumo animal”.
No obstante, el vicecanciller Juan Carlos Alurralde refirió que los almacenes de la TPA ya no abastecen a la mercadería boliviana de oleaginosas y que por eso son esparcidos en los pisos del puerto.
“La capacidad del puerto ha sido superada por la cantidad de producción boliviana, que ocasiona que la soya tenga que estar acopiada donde el operador tenga espacio”, dijo María del Carmen Pozo, de la Administración de Servicios Portuarios Bolivia (ASP-B).
Esa situación fue confirmada por Bulnes, quien ante la consulta señaló: “Se toman todos los resguardos necesarios para que la mayor parte del producto sea almacenado en bodegas y lo otro a la intemperie”.
Esa situación provoca que los granos sean alimento de las gaviotas que llegan hasta el lugar, donde además defecan. Durante la jornada de inspección, personal de la TPA trató de cubrir los promontorios de soya con un manto verde, pero no llegó a resguardar la totalidad de los granos.
Además de esta situación, la atención de la TPA no llega a abastecer la demanda total de los exportadores bolivianos, mucho más si durante una hora programada para atender a Bolivia arriba un buque.
María del Carmen Pozo dijo que cuando eso ocurre toda la maquinaria de la TPA se orienta a atender al buque lo que provoca la suspensión del consolidado y el despacho de mercadería.
“No hay capacidad en cuanto a personal suficiente y a maquinaria”, afirmó Del Pozo.
Antofagasta
La visita al puerto de Antofagasta se cumplió el martes 19 de julio. Luego de unos inconvenientes que se presentaron por las faenas que realizaba la ATI, la comisión llegó hasta el almacén otorgado a la ASP-B para la mercadería boliviana.
Ahí se identificó un factor de total relevancia. El almacén, donde se guarda la mercadería de exportación, en su mayoría minerales, tiene la capacidad de hasta 9.000 toneladas, por debajo de las 12.000 y hasta 14.000 toneladas que transporta un barco.
“Este almacén, con toda su dimensión no puede llenar un barco de buena capacidad”, dijo el vicecanciller Alurralde.
Un funcionario de Antofagasta Terminal Internacional que dirigió a la delegación boliviana admitió esta situación.
Alurralde señaló que cuando eso ocurre, que es un su mayoría, el barco que transporta la mercadería boliviana tiene que dar una vuelta, regresar y completar su capacidad, tras ello recién emprender el viaje.
“Si este almacén fuese más grande, se podría cargar de una sola vez, se podría cargar mayor concentrado”, dijo.
Frente a estos hechos presentados en los dos puertos que son empleados por Bolivia, el canciller David Choquehuanca exteriorizó su interés de que el país cuente con un espacio donde pueda realizar las inversiones y agilizar el comercio exterior del país. Esta propuesta que ya se formuló en anteriores ocasiones, aún no tiene respuesta de Chile ni menos de la TPA y ATI.

Chile se opone a que Cepal y Aladi definan las tarifas
Ya pasaron meses, desde la última reunión binacional y hasta ahora el Gobierno de Chile se resiste a firmar un acta que permita a la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) y la Asociación Latinoamericana de Integración (Aladi) definan las tarifas portuarias.
“En la última reunión en Arica, se acordó que para el tema tarifario se invitaría a dos instituciones, Cepal y Aladi, para que ellas puedan definir una ecuación, una fórmula para que racionalmente se puedan ajustar las tarifas de acuerdo con razones como la inflación, precio de combustibles, esa acta que estaba consensuada, el Gobierno de Chile se ha negado a firmarla”, reveló el vicecanciller Juan Carlos Alurralde.
Por ello, consideró arbitrario el incremento que se aplicó en el puerto de Arica en un 10,72%, desde el 17 de julio de este año.
El Gobierno boliviano anticipó que no pagará tal tributo, porque además vulnera el artículo 6 del Tratado de 1904, que señala que este tipo de asuntos deben ser acordados entre gobiernos.

Dificultades en Arica 
No se respeta coordinación
Del 100 por ciento del trabajo de desconsolidación (traslado de la mercadería de los contenedores a los camiones) que programa la ASP-B para cada jornada, el 70 por ciento no se produce, hay un rezago permanente, lo que provoca retrasos en la cadena de comercio exterior.

Controles a containers
Una sola empresa fumiga
El Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) de Chile realiza controles en el puerto, abre los containers y si encuentra una araña o algo que sea peligroso, suspende la desconsolidación y se llama a una compañía de fumigación ya determinada. Esto provoca demora.

Horarios definidos
SAG solo opera de día
Los funcionarios de la entidad chilena SAG solo trabajan en horas del día, y, según dijeron, no pueden llegar al puerto de noche o en la madrugada porque no se cuentan con las condiciones adecuadas. Al mediodía tampoco operan y no se abren los containers.

Violan normas de la OMC
Fiscalizaciones al azar
De forma unilateral, se realizan fiscalizaciones al azar de cualquier container para buscar sustancias peligrosas. Este hecho, no es solo una violación al libre tránsito, sino también a normativas que hay en la Organización Mundial de Comercio (OMC). El costo de todo lo asume el exportador.

Empresa única 
Para trasladar mercadería
Cuando se encuentra en los containers material que pesa más de 50 kilos, obligan al exportador a contratar una empresa única predeterminada que tiene tarifas muy sobrevaloradas para ese trabajo. Esto se aplica solo en el puerto y no en el antepuerto.

Situación en Antofagasta
Diferencia, público-privado
El puerto de Antofagasta fue dividido en dos partes, en una de ellas, que cuenta con frente de atraque fue privatizado a la empresa Antofagasta Terminal Internacional (ATI), tiene calado profundo y se puede descargar mercadería. En el lado público, donde está el almacén de la ASP-B, no.

Empresa beneficiada
Costo de hasta 300 dólares
Para el traslado de unos metros de la mercadería que es recibida en el lado de la ATI hasta el almacén de la ASP-B cuesta unos 300 dólares por container. En la parte privada, de la ATI, Bolivia no cuenta con ningún almacén y las tarifas son impuestas de forma unilateral.

Costo de traslado
Son $us 16 por tonelada
Los exportadores bolivianos deben pagar $us 16 por tonelada para trasladar los minerales que son ubicados en el antepuerto de Portezuelo, hasta el puerto de Antofagasta, que es depositado en el almacén de la ASP-B, que tiene una capacidad de 9.000 toneladas.

Con Sierra Gorda
Competencia desigual
La empresa Sierra Gorda tiene una almacén con una capacidad de 14.000 toneladas. La firma invirtió 60 millones de dólares en un contrato directo con ATI. La correa transportadora de la empresa es mucho más grande y con mayor diámetro que las de Bolivia.

Por normativa
Preferencias en el puerto
El manual operativo de la ATI señala que se debe priorizar la mayor carga del puerto, en este caso siempre se prioriza a la empresa Sierra Gorda. Además, ATI urgió a Bolivia utilizar rotainers en el lado boliviano, lo que significa un trato discriminatorio, porque esto no se exige al resto.