Choferes permanecen hasta 15 días en Arica

APG
Vista del puerto de Arica, donde más del 80% de la mercadería que se maneja proviene de Bolivia.

Juan F. Cori Charca
Lorenzo Torres (54) habla de forma pausada, piensa, reflexiona, mientras mantiene las manos en la espalda, antes de responder. No obstante Lucio Mamani (62) es más directo, protesta.
“Si a un canciller lo tratan así, imagínese lo que hacen con nosotros”, dice Lorenzo, transportista, mientras observa al ministro de Relaciones Exteriores, David Choquehuanca, junto con otras 11 personas, detrás de las rejas de la Terminal Puerto Arica (TPA), cerca del mediodía del 18 de julio.
Ya pasaron tres días de su arribo a Arica y no aparece aún en la pantalla el número de la placa del camión que conduce hace 17 años. En esta ocasión trajo soya.
Llegó el 15 de julio a Arica desde Santa Cruz. Entonces era uno más de los camiones que estaban sobre la avenida, en las afueras de la ciudad, y que días antes del arribo de la comisión boliviana fue trasladado a un canchón.
Desde entonces duerme en el camión para impedir que le roben algunos insumos o le rompan los faroles, como sucedió hace unas semanas, luego del cierre de los parqueos que eran administrados por bolivianos (Don Pato, San José, Santos y Popeye).
Su camión ya superó el antepuerto y lo que aún espera es que la Terminal Portuaria Arica (TPA) fije la fecha para la descarga del producto.
Pero aún cumpliendo con ese paso, permanecerá en Arica, pues tiene que esperar el arribo de mercadería y que se haga la desconsolidación, que podría tomar algunos días, considerando que el lunes 18 la empresa suspendió el trabajo por la visita de la comisión de Bolivia, pese a que días antes habían acelerado el despacho de los camiones.
Lucio está en una situación similar. “Lo que pasa es que nos hacen quedar más días para que gastemos más”, se queja el transportista, quien se inició en el sector como ayudante, a los 18 años.
Por el trabajo que desempeña, Lorenzo recibe un salario mensual de 3.500 bolivianos. Realiza en promedio entre uno y un viaje y medio por mes. “A la familia la vemos unos días, en ocasiones llegamos y nos llaman y tenemos que volver a salir. Es un gran sacrificio”, apunta.
Lo peor, dice Lorenzo, es que no hay opción de reclamar, pues si uno lo hace los mismos funcionarios de la TPA asumen represalias.
“Una vez la funcionaria sabía que ya era mi turno para la desconsolidación, pero me dijo, ahora estás en el segundo turno y me envió”, contó.
El cónsul de Bolivia en Arica, Elmer Catarina, comentó que si habría el libre tránsito que defiende Chile, un transportista debería llegar a Arica en 12 horas, dejar la carga y después de dos días cargar la mercadería de importación.
Sin embargo, eso no ocurre por la falta de equipamiento de la TPA en el puerto. Los camiones se quedan hasta 15 días en espera para descargar o para cargar, esto porque en el puerto se prioriza la atención a los barcos.
El cónsul reveló que estos hechos provocaron que en mayo, por ejemplo, se tengan 200 camiones bolivianos en espera para descargar la carga de soya.

“Nos echan perfume”
Eloy Marca (chofer)
“Que conozca el mundo entero la realidad que el transportista boliviano sufre. Desde el momento que cargamos una mercadería a ultramar hasta que descargamos son tantas las peripecias, los maltratos que sufrimos. En ocasiones, cuando entramos a un centro público, nos echan perfume, como queriendo decir que estamos mal. Por el cierre de parqueos nos hemos estacionado en la avenida y nos han robado carpas y llantas de auxilio”.

“Nos discriminan”
Vania Quispe (dueña de parqueo)
“Nosotros nos sentimos discriminados por ser bolivianos, no nos permiten ejercer el comercio en beneficio de nuestro transportista. Ellos pueden dar testimonio de que nosotros no los recibimos como clientes, los recibimos como familia, cuando vienen con sus hijos, son sus señoras, nosotros les prestamos nuestras camas para que puedan descansar, lo que no sucede en Track Center y peor en antepuerto”.

“Nos tratan mal”
Juan Maldonado (Chofer)
“Supuestamente los garajes que han sido cerrados tenían que tener unas normas, de las cuales el garaje (Track Center) que está habilitado no tiene ni la mitad de las normas que piden, supuestamente en dos semanas tenían que darnos un garaje con todas las normas, hasta ahora no hay nada. Hay muchas falencias de trato a los choferes bolivianos, por el solo hecho de ser bolivianos, vean en la frontera cómo es el trato a los argentinos”.

“Nos multan”
Mauro Saavedra (chofer)
“El maltrato inicia en Chungará, donde el SAG (Servicio Agrícola y Ganadero) realiza el control el momento que disponga y no podemos avanzar sin la verificación. Los caminos están dinamitados, rompemos las llantas, rompemos los muelles y dañamos la mercadería. En el camino, los carabineros nos multan por estos daños con 200, 300 dólares y eso es demasiado para los transportistas”.

“Nos tratarán peor”
Zenón Gabriel (chofer)
“El documento que nos entregan en la frontera señala que nosotros nos sometemos a la misma ley chilena y al mismo trato, pero no es así. Ahora estamos en la calle y es una pena, no tenemos baños. Ayer en la mañana fuimos a descargar, vino carabinero, lo arrinconaron todo ¿por qué?, porque venía el Canciller de Bolivia a Chile. Hay mucha mano negra en el país, nos tratan mal, cuando usted (Canciller) se va a ir yo sé que nos van a tratar mal, igual o peor todavía”.