“Municipios y alcaldes, están en contra de la autonomía indígena”

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El viceministro de Autonomías Indígena Originaria Campesinas Gonzalo Vargas.

El proceso autonómico es una realidad que avanza de a poco en el Estado Plurinacional de Bolivia, y es un “camino sin retorno”, afirma el viceministro de Autonomías Indígena Originaria Campesinas y Organización Territorial, Gonzalo Vargas.
La autoridad hizo un espacio en su agenda para conversar con Democracia Directa y mostrar lo que ocurre en la consolidación del modelo de organización del nuevo Estado, tal como lo establece la Constitución Política del Estado (CPE).
Viceministro ¿Cómo avanza el proceso autonómico indígena?
A pesar de las dificultades el proceso avanza. Ahora considerar que la institución municipal, como la gobernativa departamental siempre existieron, los municipios han entrado en un proceso de afinamiento de su autonomía, a partir de la Ley de Participación Popular de 1994 y los gobiernos departamentales existieron desde la fundación del país.
En cambio, en las autonomías indígenas va a emerger la instancia administrativa para los pueblos indígenas, que siempre fueron autónomos.
La autonomía municipal corresponde a un proyecto civilizatorio occidental del modelo republicano y hay que fortalecerlo en el marco de las exigencias que nos plantea la Constitución Política del Estado (CPE); en cambio, la autonomía indígena viene a ser la alternativa para que nuestros pueblos indígenas definan sus propias estrategias de desarrollo, en el marco de sus pautas culturales.
Ésta nos plantea la consolidación, la constitución del modelo de Estado Plurinacional, es decir, cómo vamos a poder vivir en adelante.
Ahora hay la oportunidad histórica para que puedan convivir estos dos pueblos de manera armónica y eso es el modelo del Estado Plurinacional.
Lamentablemente, en algunos casos las autoridades municipales han sido el principal obstáculo para su desarrollo porque en estos municipios se generó un proceso de estratificación social y el resultado es que quienes se beneficiaron de proyectos tuvieron mayor acceso a recursos económicos, ya no abrigan el modelo comunitario como estrategia de vida, sino abrigan un modelo liberal.
¿Existe algún problema para que no se elaboren los estatutos sobre autonomía indígena y las cartas orgánicas?
Sí, en algunas de ellas, quizás en muchas, la conformación social es plural, bastante compleja. El caso Charagua (Santa Cruz), que tiene 35.000 habitantes, cerca de 5.000 son menonitas (migrantes), otro tanto de población son los migrantes collas quechuas y aymaras. Están ganaderos, empresarios agropecuarios y está el pueblo indígena que, obviamente, es el mayoritario. Cuando escribían los estatutos hubo un conjunto de problemas emergentes de esta diversa configuración social, que ha enriquecido el debate de los estatutos, porque cada sector o grupo quiere interponer sus intereses y que se reflejen en el estatuto autonómico. Han sido importantes debates. En Pampa Aullagas (Oruro), un municipio que decidió el 2009 ir a la autonomía indígena, recién se declaró como constitucional el estatuto, pero hay muchas dificultades y dos temas pendientes que se lo van a resolver en las leyes que emergen del estatuto.
En Salinas de Garci Mendoza (Oruro), que hasta ahora no logró conformar su órgano deliberativo, porque cada que se está queriendo formalizar la constitución del órgano deliberativo, aparecen los del área urbana en vehículos de diversa índole para impedir que esto se organice. Algo parecido sucede en Chayanta (Potosí), cuyo órgano deliberativo no ha logrado constituirse porque los del pueblo impiden que eso se logre.
Los municipios y los alcaldes que están en contra de la autonomía indígena, buscan su pretensión es que no avance la autonomía indígena y se vuelva a la estrategia municipal, cosa que no se puede porque las autonomías indígenas son un camino sin retorno.
¿De quién depende para que la normativa sea cumplida?
Eso depende, con absoluta certeza, de la propia población. Según el presidente Evo Morales “la autonomía indígena debe ser el resultado de la vitalidad organizativa política de sus comunarios”, si ellos no tienen la fuerza para imponer, para construirlo y concretarlo, será una autonomía débil.
Entonces, en los lugares donde están habiendo estas dificultades hay una suerte de cierta debilidad. No creo que sea una debilidad estructural, es una debilidad cultural, de que los pueblos no están pudiendo afianzarse de manera más fuerte para impulsar su autonomía.
Otros están llevando contra viento y marea, es el caso de Raqaypampa y Mojocoya.
¿Cuál la importancia de que se cuente con cartas autonómicas en el caso de los municipios?
En el caso de los municipios, la carta orgánica es una herramienta que permite la organización institucional del municipio, para separar las tareas del órgano Legislativo, del Ejecutivo. A eso se debía las permanentes crisis. Ahora no se escucha mucho que los concejos municipales están dando golpe al Alcalde.
También está permitiendo perfeccionar la institucionalidad municipal, permite organizar mejor, cuáles son la instancias que le van a permitir, en principio, una estrategia de mejor desarrollo de su población; permite una forma de localización adecuada en el territorio de la población; por ejemplo, en los distritos territoriales, hay una justa y equitativa distribución de recursos del mecanismo de gestión pública, permite diseñar una estrategia hacia dónde perfilar el horizonte de desarrollo, permite una forma articulada, participativa y decisoria de la oblación en la cosa pública, en la gestión del municipio.
Una carta orgánica o estatuto autonómico, en el caso del departamento, es como una Constitución que te dice cómo debe estar organizado ese gobierno en el marco de las características culturales, población, horizonte económico e institucionalidad.
¿Cuál es el significado en el proceso autonómico la Ley que crea el Territorio Indígena Originario Campesino de Raqaypampa?
Esto es vital. Estaríamos comenzando lo que siempre hemos dicho desde el ministerio de cumplir el mandato de descolonización territorial, hemos heredado del modelo colonial. Los departamentos son una extensión de las antiguas intendencias del modelo colonial, las provincias son el resultado de la consolidación de las haciendas tempranas españolas que cuando se fundó Bolivia lo primero que hicieron los herederos españoles fue echar a sus antecesores para quedarse con sus privilegios. 
Ahora los territorios originario campesinos son los territorios ocupados por los indígenas, es el municipio o TIOC (Territorios Indígena Originario Campesinos), entonces la creación del territorio indígena originario campesino de Raqaypampa consolida una jurisdicción territorial que ese pueblo siempre lo tuvo, pero ahora se le da los límites y alcances políticos igual que un departamento, igual que un municipio, entonces en breve aparecerá el territorio de Raqaypampa en el mapa político boliviano. Entonces estamos con el reconocimiento de estas unidades territoriales, estamos reconociendo una deuda y un derecho de los pueblos indígenas. Ese es el significado histórico que ahora los pueblos indígenas están reivindicando sus territorios en el marco de los alcances que tiene la Constitución Política del Estado.
¿Hay otras TIOC que están en el mismo proceso?
Hay autonomías que están en esa ruta, porque hay dos mecanismos de acceso a esa autonomía. El municipio que se convierte en territorio concreto o la TIOC. El momento en que este pueblo ha decidido por normas y procedimientos propios ir a la autonomía indígena, empieza a elaborar su estatuto, concluye el mismo y previo a la aprobación por referéndum de su estatuto, un requisito es que debe consolidar su territorio como unidad territorial; en otras palabras van a ser TIOC sus territorios, tienen doble naturaleza: uno del régimen agrario y genera propiedades mecanismos y uso de la tierra, pero ese mismo territorio adquiere un nuevo valor sin desechar el anterior que es de unidad territorial, esta unidad quiere decir que se demarca para que el gobierno de esa autonomía sepa hasta dónde llega la jurisdicción de su territorio para la implementación de políticas y cuál es su reserva de cultivo.
Los otros están en acceso a la autonomía vía TIOC, pero primero tienen que terminar su estatuto. Entre ellos están por ejemplo la autonomía indígena de Monte Verde, Lomerío (Santa Cruz), Marka Kamaka (La Paz) Corquemarka (Oruro), Jatun ayllu Yura (Potosí), Yuracaré (Cochabamba).
¿Cómo marcha la consolidación de la autonomía indígena de Charagua, la única que aprobó su estatuto de autonomía indígena en 2015?
En este momento están encaminando dos grandes tareas: uno es la constitución de su gobierno en el marco de lo que dicta su Estatuto, entones los capitanes han estado reuniéndose y definiendo que la constitución de su gobierno será entre el 28 de agosto o 4 de septiembre, están en esas fechas por definir; la otra es el proyectar su plan de gestión territorial comunitaria, vale decir, herramienta de gestión que debe tener ese gobierno para desarrollar efectivamente como autonomía indígena. Esas dos tareas que faltan y que las van a cumplir.
¿Cómo se hace sostenible la autonomía indígena? ¿Cómo se financiarán al margen de los recursos que recibirán de manera directa del Tesoro General del Estado y qué plantean los estatutos al respecto?
Los recursos que van a tener las autonomías indígenas, aquellas que están de conversión de municipio en autonomía indígena, son los mismos recursos que va a manejar el municipio, porque la Constitución dice que las autonomías indígenas asumen todas las competencias municipales, además de 23 competencias exclusivas, cuatro compartidas y diez concurrentes, en total son alrededor de 80.
La competencia ya tiene los recursos asignados por fuentes de financiamiento, igual que un municipio, esa es una de las primeras fuentes que van a tener; otra que pueden generar ingresos propios creando sus propias empresas, crear algunos impuestos en el marco de la ley impositiva, como impulsar el turismo, transformar recursos de biodiversidad o crear empresas como en Raqaypampa donde transforman el trigo y producen galletas y pan que lo venden al municipio de Mizque, para el desayuno escolar
¿Las autonomías indígenas tomaron la ventaja en el proceso autonómico?
A pesar de los obstáculos que emergen de la propia realidad, hay una que está muy avanzada que es la de Charagua que tiene estatuto aprobado a través de referéndum, en breve constituyen su gobierno y van a terminar su plan de gestión territorial: después vienen cinco aventajadas: estamos hablando de Mojocoya, Huacaya (Chuquisaca), Chipaya, Pampa Aullagas (Oruro) y finalmente la de Raqaypampa (Cochabamba), éstas son las más avanzadas, junto con Charagua, autonomías en proceso de consolidación.
¿Los departamentos deben tomar como ejemplo a los municipios y avanzar ahora en la redacción de sus estatutos (en el caso de La Paz, Oruro, Potosí, Cochabamba y Chuquisaca, que rechazaron sus normas en 2015)?
Los departamentos deben tener su estatuto autonómico porque permite una adecuada organización institucional, estructura organizacional del propio gobierno departamental, la organización territorial al interior del departamento, la Constitución plantea la creación de regiones que van reemplazando a la provincia, mecanismos de una adecuada participación. En el marco de una igualdad jerárquica que tienen las autonomías. Más que copiar el ejemplo, es consumar la responsabilidad de tener su estatuto. 
Esto porque el artículo 276 de la Constitución Política del Estado dice que la autonomía departamental, autonomía municipal y autonomía indígena, y más tarde cuando emergen las autonomías regionales tendrán igual jerarquía constitucional. Tendrán los mismos derechos en términos constitucionales.