FRANCOTIRADOR EN DALLAS QUERÍA MATAR POLICÍAS BLANCOS

 

AGENCIAS

Micah X. Johnson, de 25 años, fue identifi­cado como principal sospechoso del tiro­teo ocurrido en Da­llas, Estados Unidos, que dejó cinco policías muertos y nueve personas heridas durante una protesta por el asesinato de afroamericanos en Lousiana y Minnessota.

Según informaron fuentes policia­les, el joven era residente del suburbio Mesquite de la ciudad ubicada en el es­tado de Texas y no cuenta con antece­dentes penales ni está vinculado con grupos terroristas.

La Policía informó que el presunto asesi­no dijo, antes de morir, que no pertene­cía a ningún grupo organizado.

Medios locales señalaron que Jo­hnson estuvo en Afganistán con el Ejército de EEUU entre noviembre de 2013 y julio de 2014, y también formó parte de la reserva entre marzo de 2009 y abril de 2015.

El jefe de la Policía, David Brown, confirmó que Johnson fue abatido después de un tenso cerco policial y que antes de morir dijo que no perte­necía a ningún grupo organizado y que solo quería “matar a gente blan­ca, especialmente a agentes de poli­cías blancos”.

El francotirador fue abatido por un robot armado con explosivos que en­vió la Policía al estacionamiento don­de se había atrincherado y amenaza­ba con detonar bombas.

Otros tres sospechosos se mantie­nen detenidos. La prensa local indicó que el saldo de la jornada representa el peor registrado contra fuerzas poli­ciales desde los ataques del 11 de sep­tiembre de 2001.

Redes sociales

Las redes sociales actuaron como catalizador de la frustración y la ira de la minoría negra de EEUU al difundir de manera inmediata los presuntos abusos policiales que sufre esta comu­nidad, en un país que parece no recor­dar la aprobación de la Ley de Dere­chos Civiles hace más de 50 años.

“La crisis en curso sobre la bru­talidad policial contra las minorías raciales en EEUU se desencadenó ahora gracias a los videos de los telé­fonos inteligentes publicados por los ciudadanos”, explica el profesor de Historia y Ciencia Política de la Uni­versidad del Sur de California, Phi­lip J. Ethington.

Pese a contar con el primer presi­dente afroamericano de la historia del país, la desigualdad que viven las mi­norías, no solo la negra, se acentuó en los últimos años como consecuencia de la crisis económica que sacudió a EEUU en la última década.