ENTRE RETOS, LOS ARGENTINOS SE APRESTAN A CELEBRAR EL BICENTENARIO

Por Martin Hacthoun

Entre retos y riesgos de los nuevos tiempos, los argen­tinos se aprestan a celebrar el bicentenario de su inde­pendencia, declarada por el Congreso de Tucumán el 9 de julio de 1816.

Aquella fue una decisión, tomada en la ciudad de San Miguel de Tucumán, de las entonces Provincias Unidas del Río de la Plata, que significó la ruptura de los víncu­los de dependencia política con la monarquía españo­la y se renunció a toda otra dominación extranjera.

Dos siglos después, los argentinos afrontan otra cuestión colonial, la usurpación de las Islas Malvinas por Reino Uni­do y la intransigencia de Londres a buscar una solución negociada. Y ocupados en creciente debate por astro­nómicas tarifas de los servicios públicos, merma salarial, carestía de la vida y la inquietud o temor por perder el empleo, la mayoría está ajena a que su actual gobierno aceptó establecer dos bases militares norteamericanas, una en Misiones y la otra en Tierra del Fuego.

Para la historiadora y analista del Centro de Militares para la Democracia, Elsa Bruzzone, resulta irónico que cuando se cumple el bicentenario de la independencia se esté condicionando la soberanía del país y compro­metiendo el control sobre sus recursos naturales.

También hay otros retos, los pueblos originarios —toda­vía subsisten en el país miembros de 38 comunidades in­dígenas— apoyaron la lucha por la independencia, pero luego fueron negados, perseguidos y despojados de sus tierras durante los primeros años de la nueva nación.

Aún hoy son objeto de discriminación y transgredidos sus derechos, advirtió el relator especial de la ONU sobre racismo, discriminación y xenofobia, Mutuma Ruteere.

En una reciente visita a varias provincias para evaluar la situación de esas comunidades, Ruteere consignó que su plenitud de derechos sigue siendo una cuenta pendiente y le dejó al gobierno un acta de tareas sobre las que deberá tomar acciones.

Citado por la agencia Telam, el vocero de la Confede­ración Mapuche de Neuquén, Jorge Nahuel, manifestó el deseo de su comunidad de construir una relación y convivencia “sin resentimientos o deudas históricas” a 200 años de la independencia.

Ahora falta que la otra parte de la sociedad, en particular el liderazgo político, responda con igual buena voluntad.

Con menos derroche de recursos que festejos patrios anteriores, las celebraciones por los 200 años de inde­pendencia tienen de eje central a Tucumán, especial­mente su capital, San Miguel.

Como parte de las fiestas se inaugurará el Monumento del Bicentenario, enterrarán el llamado Libro de la Cápsu­la del Tiempo y habrá una diversa propuesta cultural que abarcará música popular y típica de diferentes artistas.